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Joselo De Diego: “En nuestro proyecto la libertad es total”

El cantante recupera la concepción de DUMDUM 71’ Ensamble, el dúo que conforma junto a Daniel Buira, y A Go-go, un disco debut que incluye canciones propias y versiones.

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DUMDUM 71’ Ensamble es la historia de dos amigos de la infancia que, a décadas de haber compartido la escuela primaria, todavía juegan y se divierten como en aquellos tiempos, en este caso a través de la música. El baterista y percusionista Daniel Buira (Los Piojos, La Chilinga, Vicentico) y el cantante Joselo de Diego (La Franela) unieron fuerzas con los tambores y las voces como protagonistas estelares, y el resultado quedó plasmado en el reciente A Go-go, un disco de veinte canciones que se encuentra disponible en plataformas digitales y que invita a prestarle el oído con mucha atención.

Joselo de Diego recuerda con exactitud el encuentro casual que se convertiría en el puntapié inicial para su sociedad musical junto a Buira: “Una madrugada, después de ensayar con La Franela, bajé del tren y camino a mi casa me encontré a Dani en un kiosco. Nos pusimos a charlar, me contó que tenía unos ensambles de tambores que le habían encargado y finalmente no se habían usado, y me dijo: ‘Sería bueno que le metieras voces, que saques la voz con lo que te sugieren los tambores’”. Joselo, que nunca había trabajado con el primer baterista de Los Piojos, captó rápidamente lo inusual de la propuesta: “A un vocalista es muy difícil que lo convoquen a trabajar con la voz desde ese lugar, cantando sobre una base percusiva lo que se le dé la gana. No podés rechazar la posibilidad de jugar de tal manera”.

A Go-go cuenta con algunas composiciones propias, pero predominan las arrolladoras y singulares versiones de una impresionante variedad de artistas que influenciaron al dúo, de Lou Reed y David Bowie a Caetano Veloso, de The Beatles e Iggy Pop a Sumo y de Bob Marley Stevie Wonder a Frank Sinatra, sólo por mencionar a algunos. Joselo recuerda que “originalmente se iba a tratar de un Volumen I y un Volumen II, con diez temas cada uno, pero finalmente Dani sugirió subir todas las canciones juntas y descartar la idea de un disco doble”.

El cantante se apasiona al recordar el proceso de grabación, que sucedió en los meses previos al inicio de la cuarentena del año pasado. “El trabajo fue anárquico y verdadero. Nos divertimos mucho, fue alucinante. Nos juntábamos todas las noches, a veces sacábamos tres versiones por noche, otras veces sólo una. Estuvimos tan ocupados en jugar y experimentar que ni siquiera registramos con nuestros teléfonos algunos pasajes de esos momentos”. Son pocas las canciones en las que asoman teclados o guitarras, y todos los tambores corren por cuenta de Buira, mientras que las voces son de Joselo, si bien el baterista canta algunos temas. “Las primeras tomas fueron de improvisación, y a partir de allí comenzaron a sumarse los coros. Tengo la sensación de que no es un disco de percusión y ya, sino que en algún punto tiene una cosa jazzera desde la deconstrucción. Siento que en nuestro proyecto la libertad es total”.

-Llama la atención la cantidad y la variedad de artistas que versionaron. ¿Cómo armaron la lista de canciones?

-La elección de los temas tiene que ver con la música que escuchábamos cuando éramos adolescentes. De hecho, recuerdo que Dani era el disc jockey cuando hacíamos los asaltos. Este disco fue nuestro reencuentro y nos dio la posibilidad de recuperar parte de la banda sonora de una época preciosa de nuestras vidas. Ambos nacimos en 1971 –de ahí el nombre del dúo- y nuestro comienzo en la escuela secundaria coincidió con los momentos iniciales del retorno de la democracia en la Argentina. ¡Qué artistas han influenciado a toda nuestra generación! 

-En este proyecto asumiste como cantante un rol diferente al que tenés en La Franela. ¿Cómo encaraste la posibilidad de ser la voz principal?

-Fue un proceso vertiginoso y alucinante. Soltar la voz fue liberador, como tirarse al vacío. De hecho, lo siento cada vez que canto. Fue un ejercicio maravilloso poder cantar a partir de los tambores y hubo mucha improvisación. Además de profesor de canto, soy actor y eso me sirvió para empezar a meterme en distintos personajes y sacar las voces. Sentí que tenía que poner el cuerpo para hacerlo. Me dio una posibilidad muy interesante para jugar.

-¿Cuáles son las canciones del disco que más te gustan?

-Me gusta la versión de “Bank Robber”, de The Clash; “Have You Ever Seen The Rain?”, de Creedence Clearwater Revival;y “Master Blaster”, el tema de Stevie Wonder. Y después me gustan mucho nuestras canciones, las que son más guturales, como “A Go-go” o “Barro”. Un tema que me gustaba mucho y que finalmente quedó descartado del disco es “Alabama Song”, de The Doors.

-Para completar esta sensación de reencuentro, Amílcar Ferro, que es un viejo conocido de ustedes, se hizo cargo del arte de tapa.

-Amílcar era nuestro compañero en el colegio secundario y realizó un trabajo impresionante. En la tapa hay mucho color rojo, naranja y amarillo. Hay mucho fuego. Él nos decía que musicalmente le llegaban esos colores, muy luminosos. Por supuesto que hay una referencia inevitable a lo tribal, pero en el fondo de la tapa también hay rascacielos, hay ciudad. Lo asocié rápidamente con el tema de Caetano Veloso que versionamos, “Manhattan”.

-¿Pensaron en la posibilidad de presentar el disco en vivo?

-Creo que el vivo habría que armarlo con mucha paciencia. Siempre pensamos cómo hacerlo, pero no sería fácil. El disco lo hicimos los dos solos, así que para una presentación deberíamos agregar coros y un bloque de percusionistas. Sería como agregar una capa encima de otra. Más allá de esto, estoy completamente seguro de que vamos a continuar haciendo música como dúo.

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