Connect with us

LPDA: Fuerza, locura y libertad

Las Pastillas del Abuelo cerraron los festejos de sus dos décadas de vida en un Luna Park repleto.

Publicado

El universo, o Diego Maradona, o Lionel Messi, o vaya a saber qué fue lo que hizo que el tercer concierto por los 20 años de trayectoria de Las Pastillas del Abuelo coincida con la colosal fiesta que ocurrió en la capital del país, tras la victoria de la selección argentina en la Copa del Mundo dos días antes, en la que millones de almas coparon las calles de la ciudad en una celebración jamás vista.

Resulta imposible disociar lo que ese día ocurría fuera del mítico Luna Park -lugar en el que el conjunto tocó varias veces-, cuando las masas salían a festejar que la Scaloneta traía la copa a casa después de 36 años. La algarabía explotaba hasta niveles insospechados y fue así que desde la previa se podía escuchar a fanáticos y fanáticas cantar “¿Qué es Dios?” -publicado en Crisis, allá por el 2008-, que le dio un condimento extra a la ocasión. Por supuesto, ese ya clásico tema sonaría más tarde dentro del recinto.

En el año número veinte, el conjunto liderado por el Piti Fernández brindó tres conciertos que, justamente, tuvieron lugar el vigésimo día del mes: septiembre, octubre y diciembre. Pero esta última fecha fue especial, tanto por la felicidad popular imperante en todo el país como por la épica que el septeto lleva consigo desde sus inicios.

Con el estadio a pleno, hubo tiempo suficiente para repasar varios hitos de la discografía pastillera que hicieron estallar a la concurrencia desde el minuto cero. Ese fervor que se intercalaba con cánticos alusivos a la victoria deportiva ya mencionada, crearon un ambiente antológico. 

Tan vasta carrera en la música repercutió, como era de esperarse, en un tracklist que se acercó a las treinta canciones para así poder volver a casa con el corazón contento. Así, la multitud cantó a la par del frontman temas del segundo disco del grupo -el autotitulado del año 2006-, como así también de Crisis (2008), Desafíos (2011), El barrio en sus puños (2014) y varios tracks de su más reciente larga duración publicado en el fatídico 2020. También sonó material nuevo, como es el caso de “Dulce” e “Inmediatez”, dos tracks que en sus versiones de estudio cuentan con la participación de Abel Pintos y Germán Daffunchio, respectivamente. 

Asimismo, los invitados especiales para una velada tan importante no se hicieron esperar. Primero fue el turno de El Bordo, quienes se sumaron en “Interpretación”. Luego dos pilares de Kapanga se sumaron en “Rompecabezas de amor”, con el aporte en las seis cuerdas de Maikel y la inconfundible voz del Mono.

La concurrencia suspiró, cantó, bailó, saltó y, por supuesto, desde las tablas el agradecimiento del líder pastillero quedó demostrado en reiteradas oportunidades a lo largo de la noche. Una verdadera explosión de felicidad de todas las almas presentes elevó la noche hasta el infinito.

Las Pastillas del Abuelo ya tienen una carrera más que sólida, con una raigambre de fans que los seguirán hacia donde sea que quieran dirigirse en el futuro. La celebración de sus primeros veinte años en una fecha tan especial para el pueblo argentino seguramente quedará guardada en la memoria para siempre. 

LAS + LEÍDAS