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Liam Gallagher: C´mon

El cantautor inglés regresó a Buenos Aires, con un show sold out en el Movistar Arena.

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¿Es posible sanar una vieja herida? Claro que sí, y eso hizo el arrogante pero contradictoriamente simpático Liam Gallagher este jueves. Mejor dejar en el pasado su escueto paseo por el Lollapalooza 2018, y su anterior presentación en DirectTV Arena. A diferencia de aquella vez, el público se encontró con un Liam más maduro, tanto musicalmente, como en su faceta solista: destacando la arrogancia de su voz, reconciliado con las armonías, siendo sin dudas el frontman que nació para ser.

A las 21 bien puntual el venue apagó sus luces para dar inicio al espectáculo del oriundo de Manchester. Nadie escapa del pasado, y que mejor comienzo que con el de uno mismo: “Morning Glory” abrió la noche, seguida de “Rock ´n´Roll Star”. Ya con el público en sus manos, los primeros acordes de “Wall of glass” sonaron de la mano del guitarrista Jay Mehler (Beady Eye – Kasabian) y todo estaba dicho: “C´mon Argentina“.

Los recientemente 50 años cumplidos apenas se asoman, esta claro que Liam todavía sabe rockear a toda potencia como lo hacía en sus años dorados, sin dejar de manejar los momentos clave en el escenario con todo su histrionismo, en canciones bien britpop como “Slide Away” o “Supersonic” que piden obligatoriamente palmas, o en momentos más tranquilos como con “Stand by me” o”Everything´s Electric” de su más reciente albúm, C´mon you know (2022).

Por momentos Liam parece enojado, enojadísimo se podría decir. Comienza “The River” pero la detiene, balbucea en un inglés inentendible unas palabras, y el tema arranca de nuevo. Por momentos Liam parece encantador, tan encantador que le dedica “Live Forever” a Maradona, y tiene a todo el mundo a sus pies. Por momentos la demagogia es inevitable y le recuerda a la gente que los argentinos son un gran público. Por momentos los reta y corrige, explicando cómo se debe pronunciar su nombre en el famoso cantito “olé, olé, olé, olé, Liam, Liam”.

Como cierre la velada termina con los acordes de “Champagne Supernova”, y la gente se va feliz, porque se lleva en sus oídos lo que fue a buscar. El inglés paseó por los grandes clásicos de Oasis, sin dejar de lado algunas composiciones de su etapa solista, que para ser llamados a la verdad, suenan como salidas de una caja musical britpop de los 90´s. Un setlist acorde y bien interpretado que dejó a todos felices, incluido el mismo Liam.

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