Bad Religion en Argentina: vengan y únanse a nosotros
El conjunto estadounidense regresó a nuestro país para presentarse frente a un Estadio Malvinas Argentinas completo, en el marco de su gira latinoamericana 2026, junto a Shaila y Eterna Inocencia como invitados de lujo.
Un verdadero banquete punk fue el que organizó Bad Religion en el predio de La Paternal, después de casi tres años de ausencia por estas tierras. Tras esa espera, la fecha contó, además, con la participación de dos bandas nacionales que prepararon el escenario para disfrutar de la fiesta, el perfecto corte de semana que permitió, aunque sea por unas horas, olvidarse de las dificultades cotidianas.
Shaila fue el grupo encargado de abrir el escenario, quienes en cuarenta minutos desplegaron toda su fuerza, mientras desde el campo también agitaban con las canciones que el grupo repasó de su extenso catálogo. Más tarde, Eterna Inocencia entregó su hardcore punk crudo y elevó las ansias de la concurrencia con una contundente lista que no sólo trajo hitos de sus tres décadas de trayectoria, también recordaron la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo, agradecieron al público por el aguante y anunciaron su gira que sigue en Chile, Costa Rica y México.
Vengan y únanse a nosotros


Cuando llegó el turno de los oriundos de Los Ángeles, el estadio se convirtió en un torbellino. Es que más de 45 años de carrera no pasan desapercibidos: la ovación, el pogo y los cánticos no se hicieron esperar, en una noche ideal para el punk rock, aquel que contiene a la crítica y el compromiso social como su eje, lo que cobra principal importancia por estos días, ni hablar en estas latitudes.
La largada fue con “Recipe for Hate”, al igual que la famosa placa homónima publicada en 1993. “Se ven muy bien hoy, gracias por venir esta noche”, declaró el vocalista Greg Graffin, pero fue interrumpido por la masa para entonar el clásico “olé-olé”, que fue dedicado cual ofrenda hacia el quinteto y la sonrisa de los músicos se hizo evidente.
Después siguió “Them and Us”, “Los Angeles is Burning”, “Do What You Want”, un popurrí de diversos exponentes del catálogo de los californianos. A paso firme, el conjunto sostuvo la energía que desde el campo se observaba como una suerte de marea humana que se agitaba con los sonidos que llegaban desde el escenario y la voz inquebrantable de Graffin y de los instrumentos de sus secuaces.


“End of History” fue la única que trajeron desde su último trabajo al día de la fecha –Age of Unreason (2019)-, pero hubo tiempo para mostrar otras joyas como “We’re Only Gonna Die”, “No Control”, “Suffer”, “Infected” y muchas más. Una lista extensísima, como su carrera, hizo honor a una agrupación de su talla.
El tramo final tuvo a la tríada “Fuck Armageddon… This is Hell”, seguida por uno de sus mayores hits: “Sorrow” y el cierre con la emblemática “American Jesus”, que además tuvo una placa en la pantalla que sugería un consejo para los tiempos que corren: “pensá por vos mismo”.
Bad Religion mantiene su poder musical intacto, un punk rock de pura cepa con letras que se refuerzan en el contexto actual, aun cuando muchas de ellas fueron escritas décadas atrás. Los y las fans los recibirán con los brazos abiertos y el puño izquierdo en alto.


