El debut de Abäk en Argentina
Una noche a puro rock, vikingos, piratas y misticismo para celebrar la primera vez del combo costarricense en suelo porteño.
Desde las 21 horas las inmediaciones de Galpón B empezaban a teñirse de remeras negras. El recinto de San Cristóbal abrió sus puertas para albergar el desembarco de una de las agrupaciones más pesadas y relevantes del metal centroamericano actual, matizada para la ocasión con una grilla de seguidores que demostró que la escena emergente está más viva que nunca.
Lid: Hard Rock y un adelanto del futuro
La responsabilidad de romper el hielo quedó a cargo de Lid, el cuarteto de hard rock liderado por David Basualdo plantó bandera desde el minuto uno, aprovechando la velada para testear las fibras de lo que será su segundo material de estudio, planificado para salir a la luz este año.
Con un sonido crudo y ajustado, los comandados por Basualdo no solo miraron hacia adelante, sino que también regalaron postales de Disparo a la Razón (2024), esa carta de presentación con la que vienen pidiendo pista y ganándose el respeto del circuito under.


Nordfall: Camino al Valhalla
Atención, si les gustan las batallas medievales entre vikingos esta es su oportunidad para presenciar el comienzo del ‘’Ragnarök’’ tomando hidromiel y escuchando metal. La propuesta estética y sonora de Nordfall fue más allá del escenario. Aun mientras el telón permanecía cerrado, los soldados medievales coparon el recinto con lanzas y escudos, una mística que perduró durante todo el show.
“Último Rey”, “Skåll” y “La venganza” fueron algunos de los pasajes que marcaron el avance de un show donde el grupo comandado por Adrián Thor Bastitta abrió un nuevo “Camino al Valhalla”.


Barloventos: Del Valhalla hacia Aguas Turbias
Los rionegrinos con gran experiencia en los escenarios convirtieron a los vikingos del lugar en piratas. Como siempre, una fiesta de principio a fin, traccionada por la soltura de Julián Ariaudo, un frontman magnético que sabe cómo meterse al público en el bolsillo. “¡Arriba los celulares nos queremos llevar un lindo recuerdo! ¡Y hacerle el aguante a Abäk!“, arengó promediando el set.
El cruce de fronteras empezó a materializarse cuando Andrés Barrantes de Abäk junto a Pablo Schivo de Cernunnos fueron invitados a cantar ‘’Bandera negra’’. Sobre el final, el barco de Barloventos llegó a “La Isla de la maldición”, canción del álbum Bitácora (2023)


Abäk: Rituales, misticismo y el sonido del Caribe
Parecía una historia planeada, ya que llegamos a la Isla de la Maldición para invocar los rituales junto a Abäk. La mezcla de instrumentos tradicionales centroamericanos con elementos contemporáneos del rock le da a Abäk una identidad diferente.
Su frontman, Andrés Barrantes, además de cantar, ratificó sus credenciales de multiinstrumentista al pasar del djembe al keytar con total naturalidad. En las voces principales estuvo acompañado por Diandra Fonseca, quien tomó el mando de “Medusa”, una canción que rinde homenaje a la lucha de las mujeres.
Otra de las canciones que no podía faltar en una velada bastante sentimental fue “La jaula”, que habla sobre la monotonía y la sensación de estar atrapado en la zona de confort. “¡Qué gusto y qué honor poder tocar esta canción aquí!”, expresó Diandra momentos antes de la interpretación de “El Tango de Lilith”
Si en el show de Barloventos subió Abäk al escenario, durante el set de los costarricenses se devolvió el gesto y Julián Ariaudo sumó garganta en “Piratas del coco”. Para cerrar la velada, el grupo eligió “Noche de chivo”, una obra festiva ideal para coronar el debut de una banda que supo conectar con su público y que dejó abierta la puerta para un pronto regreso a tierras pampeanas.











