Connect with us

Las Pastillas del Abuelo en Ferro: esto es una fiesta

Luego de su gira por el conurbano, Las Pastillas del Abuelo coronó su fiesta con el gran cierre en Ferrocarril Oeste.

Publicado

Fotos y Texto: Analía Fernandez | Victoria Moletto |

Desde temprano las calles próximas al Estadio de Ferro estaban alumbrando lo que iba a ser un gran festejo allá adentro. La enorme previa colmaba las calles y el “puente de Ferro” cada vez avanzaba más lento. Los vecinos ya se asomaban por sus balcones, globos de colores, narices de payaso y vasos de Fernet en botella cortada decoraban el paisaje. Fiesta, libertad y felicidad: lo que transmite Las Pastillas del Abuelo. Adentro estaba repleto con 25 mil personas.

Rompecabezas de amor

Se hizo tardar media hora más de lo pactado, pero ni bien se apagaron las luces presenciamos un emotivo homenaje a quien fuera el fotógrafo oficial de Las Pastillas del Abuelo: Charly Castro, muy querido por el público pastillero que siempre buscaba sus fotos en sus perfiles de redes sociales.

La apertura fue con “Hasta acá nos ayudo Dios”, del disco Desafíos (2015) -para los fanáticos de este álbum se tocaron varios-. Siguió “Ama a quien llora por tí”, donde algunos cantaban la versión original y el Piti Fernández la última.

Siguieron con “Rompecabezas de Amor” y “La creatividad”, pero para encender de todo el fuego en Ferro tomaron una muy sabía decisión: “Cerveza” y “Perdido” uno tras de otro, tremendos clásicos de su primer disco.

Otra vuelta de tuerca

El primer invitado sorprendió a todos: Gotti o más conocido como Tiago Pzk, se subió super emocionado con una remera de Las Pastillas lo que nos da a entender que era fanático y que se le cumplió un sueño, o al menos eso es la versión más imaginativa de lo sucedido. Emocionado hasta las lágrimas y los abrazos, fue convocado a cantar “El Favor”. Más adelante también convocaron a Wayra Iglesias (hija de Tete, bajista de La Renga), a cantar un clásico como es “Tantas Escaleras”.

También nos anunciaron que estaban en la creación de un disco nuevo y nos compartieron dos canciones: “Excusa” y “Una contra otra”, donde estuvieron de invitados los chicos del Cuarteto Divergente. Celebrando la colaboración de las nuevas generaciones, tal como dicen: esto es una fiesta.

A todo esto cabe destacar la tremenda producción artística del juego de pantallas y luces: enfrente del escenario había una pantalla que seguía a cada músico más allá de lo que se veía en las pantallas laterales y te permitía tener un registro de todo el show. Eso sí, si no te distraías viendo la cantidad de personas que iban sacando de la valla. El personal de seguridad estuvo muy atento y ofrecía agua a cada rato, no como en algunos eventos que se hicieron en verano que solo repartieron al final.

Para cerrar el cierre de su gira por Buenos Aires nos ofrecieron tremendas dos horas de puro disfrute que cerraron con “Viejo Karma”, “Ojos de Dragón” y “Otra vuelta de Tuerca”. Eso sí, no nos dieron el gusto al escucharse bien fuerte el “otra, otra”. Aún así no hay nada que criticarles y les perdonamos dejarnos con las ganas. Merecido descanso.

Continuar leyendo

LAS + LEÍDAS