“No me gusta que me idolatren”: Charla con Doly Flackko
Revista El Bondi charló con el rapero santacruceño en la previa de su show en Groove este sábado 21 de marzo y luego de el primer verano de vida de su álbum “SOLO DIOS PUEDE JUZGARME” junto Emirsito.
Escuchar hablar a Doly Flackko, uno de los referentes del sector emergente del hip hop argentino, es una brisa de aire fresco. Especialmente en este momento de su carrera, en la que parece haber aprendido muchos de los yeites que le permiten no traicionar sus búsquedas a la par que transitar su buena racha de ya varios años.
Su presente
El 2026 lo encuentra enfocado, tras haber guardado el disco Solo Dios puede juzgarme (2025), que vio la luz en diciembre del año pasado, durante un año antes de lanzarlo. “No hice ningún proyecto durante el año pasado. Este año saqué el disco y, por así decirlo, agarré de vuelta ese hambre de salir de todos lados, de sacar mucha música; ya empezaba a pensar lo próximo, es como que me liberé, como que parí un hijo y ya está. Ya lo crié, ya estoy pensando en lo próximo”, expresó.
Al hablar de Quien dijo que no se puede, su primer single presentado este año, que fue en colaboración con AFTER, nos comenta: “Es de cuando estábamos haciendo el disco, lo hicimos en el estudio de donde hicimos el disco, octubre del 2024. Decidimos que finalmente salga para empezar el año con música, de una.”
Una dupla singular
Sin embargo, su trabajo más prolífico es con su cómplice y compinche de muchos años, su coterráneo Emirsito, quien se ha convertido en un productor de renombre en el mundo del rap argentino. ¿Cómo es esa relación? ¿Cuán simbiótica es? ¿Cómo es que se entienden tan bien?
Doly nos responde: “La verdad es que se da muy natural. Hubo un montón de veces que elegí entrar a proyectos con otros productores, y él con otros raperos, y a la larga siempre terminamos juntos de vuelta. Aparte, él es el que me mezcla siempre todos los temas; entonces por A o por B capaz hacemos un mixtape y no un EP. Yo saqué el año pasado Amor Tigre, en el que creo que él tiene dos producciones nomás entre los seis temas. No está en la mayoría de las canciones, pero lo mezclo todo él.”
El proceso
“La selección de temas, la curaduría de lo que yo saco también pasa por él, pero naturalmente es como un amigo de confianza. En los proyectos anteriores e incluso en mi primer proyecto así, que fue Hotel Patagonia, yo iba a hacerlo sin el Emi porque es complicado hacer un proyecto con un solo productor y un solo rapero. Tenés que ver siempre el ángulo (…) pero se dio naturalmente. Yo me acuerdo que en ese proyecto él no iba a estar y se lo había mandado a otro pibito cualquiera para que lo mezcle, y después se lo mostré a él y me dijo que lo quería mezclar. Después fuimos metiendo temas y terminó siendo seis temas, siete temas, un pro-demi, y así se dio naturalmente. La verdad es que es mucha amistad, disfrutamos mucho hacer música juntos y nos entendemos muy bien, no sé por qué se da así desde del día uno”.
Una racha brillante
Aquel disco, Hotel Patagonia (2023), fue el comienzo de una racha especialmente brillante de parte de ambos que también nos regaló el enorme disco Piola Vago (2024) y que finalmente desembocó en Solo Dios puede juzgarme, un proyecto que demuestra crecimiento sin que eso signifique un alejamiento de la identidad carismática que le conocemos.
Algo que influyó en cómo compuso este disco está estrechamente relacionado con la importancia que le da a la autenticidad, a no caer en ser visto como algo o alguien que realmente no lo representa. “No me gusta que me idolatre la gente”, en sus propias palabras: “no me gusta que la gente me tenga en ese lugar que no tiene que estar nadie. Me molestaba un poco ese lugar en el que me ponían.”
Solo Dios puede juzgarlo
Al preguntarle acerca de ese ángulo o sus otras perspectivas en Solo Dios puede juzgarme, y de un cierto cambio de tono en algunas de sus reflexiones, Doly Flackko nos comparte que precisamente quería en sus letras salir de la posición de decirle a la gente cómo actuar y qué está bien y qué está mal. “Era como el pibito retribuido que venía y le cantaba las verdades a la gente y decía que era re pillo, que me las sé todas”, nos comenta.
“Porque no puede ser que un pibito de 17 años te lo esté diciendo. Queríamos salir de la posición de tirapostas. Me empecé a ver en situaciones que me empezaron a dar mi firmeza y mi dureza y estuve bastante bien, la verdad, pero es como que lo vi, lo tuve ahí y vi que se pone difícil después la cosa. Cuando sos chico es fácil decir que la tenés re clara, con mis principios y mis valores; y después de pronto en la industria cuando tenés que hacer otras cosas”, dice.
Tiene muy claro, además, cómo late el ritmo de las exigencias del mercado y de los diferentes públicos. “Claro que si a la gente le va a gustar podría hacer un disco más diciendo todo lo que está mal y descansando a la gente que se equivoca, a la gente más moña. Lo podría hacer, decir que yo soy re capo y que soy de Río Gallegos y que quiero hacerme rico. Podría hacer un disco más así, sí, pero bueno. Tratar por otro lado no quiere decir que en mi próximo tema no hable de eso, pero claramente en este disco quería salir aparte con algo importante y creo que lo logré bastante bien”.
Shows en vivo
Las presentaciones en vivo aún son un terreno que Doly Flackko va a explorar como algo nuevo y que le genera entusiasmo. La gira que comienza en marzo lo llevará por distintos puntos del país, tanto al norte como al sur, y será, posiblemente, un arreo de públicos que esperan expectantes que este emergente artista abrace con su música a algunos de los pogos más divertidos de la escena hip hop nacional.

