Treinta años de Symphony X en Argentina
El grupo estadounidense volvió a la Argentina para festejar tres décadas de vida frente a un Teatro Flores abarrotado.
Fans de hierro son los que se consiguen en estas pampas y es así que, luego de casi siete años, Symphony X regresó al mismo lugar donde tocaron por primera vez en nuestro país: en el predio de la avenida Rivadavia y Pergamino, allá por el lejano 2007.
Virthual
Pero no estuvieron solos. Cuando promediaba la tarde, Virthual encendió los motores. Se trata de una agrupación argentina que viene en franco crecimiento en la escena metalera desde la post pandemia y aprovecharon para mostrar parte de su debut discográfico, La Imagen del Silencio (2022), como sus más recientes simples, ambos editados en 2025: “La Culpa” y “Mi Único Enemigo”.


Guitarras y algo más
El segundo invitado especial de la noche fue el colombiano Andy Addams, un virtuoso de las seis cuerdas que, en 35 minutos, desplegó todo su saber hacer con la totalidad de temas instrumentales, los cuales calaron hondo en la concurrencia. No solo con la impecable técnica que demostró en sus temas, también cuando interpretó diversos covers: “Pegasus Fantasy”, la cual se hizo famosa internacionalmente como banda sonora del anime japonés Saint Seiya (1986) -conocido en estas tierras como Los Caballeros del Zodíaco-, con un guiño en el solo a “Under a Glass Moon” de Dream Theater. Cerca del final, sumó otro clásico del anime nipón, que proviene de Dragon Ball Z (1989): “Cha-La Head-Cha-La”, original de Hironobu Kageyama.


Symphony X
El motor ya estaba en su punto para recibir a los estadounidenses en las tablas, con el rugir del público que festejó, cantó y agitó desde el primer segundo, cuando la introducción mostró en la pantalla una animación en la que se observaban las tapas de cada uno de los discos de Symphony X hasta su último trabajo al día de la fecha: Underworld (2015).
“Of Sins and Shadows” fue la que trajo el poder del metal progresivo del conjunto al recinto de Flores, mientras los presentes cantaban al unísono de Russell Allen, quien,a su vez, entonó cada estrofa con una voz a la perfección. Casi sin dar respiro, continuaron con “Sea of Lies” y después “The Accolade”, otra de las tantas que trajeron a la fiesta desde The Divine Wings of Tragedy (1996).


Por supuesto, las escalas infinitas en la guitarra de Michael Romeo no se hicieron esperar y cautivaron a las masas a medida que avanzaba el setlist de la velada. El clásico “Olé, olé”, de la audiencia cantó presente y, agradecimiento del vocalista mediante, continuaron con “Smoke and Mirrors”.
Es que la celebración fue doble: desde el 2019 que el quinteto no se presentaba por estas tierras y volvieron en el marco de su gira por los 30 años de carrera. Por ese motivo, fue menester concentrar la mayor cantidad de canciones que permitan repasar los principales hitos de su catálogo.
El cariño de su gente
Desde la pista, el agradecimiento de los fans fue muy notorio, era evidente el anhelo de verlos nuevamente en un escenario argentino. “¿Hace cuánto que no veníamos, casi diez años?”, preguntó el cantante a las almas allí presentes, y remató inmediatamente: “Disculpas por hacerlos esperar tanto tiempo”.
A medida que la lista avanzaba, apareció “Communion and the Oracle”, una de las dos pistas que trajeron de su sexta placa V: The New Mythology Suite (2000); luego aceleraron a toda velocidad con “Inferno (Unleash the Fire)” y “Nevermore”, para después seguir con el tramo final.
Antes de cerrar, el frontman bromeó acerca del calor en el teatro y agradeció nuevamente a los fans por haberlos seguido todos estos años. Así, les confesó que sin ellos no serían nada, discurso que sirvió como gancho para atravesar el cierre con “Without You”, “Dehumanized” y “Set the World on Fire (The Lie of Lies)”.
Un recital compacto y una verdadera tormenta de metal progresivo fue lo que trajo Symphony X y quedó evidenciado que en Argentina siempre los recibirán como locales, sin importar el paso del tiempo.







