Ale Cares, de Los Magos: “Quería hacer un disco de rocanrol”
Charlamos con Alejandro Cares sobre 1, el último disco de Los Magos, antes de su presentación oficial el 3 de septiembre en el Matienzo.
Con una fuerte apuesta por el rebranding de la banda (tanto en el nombre como en el logo), nos juntamos con Ale Cares, el líder y vocalista de Los Magos, que busca dejar atrás —al menos por ahora— el sonido psicodélico construido para sumergirse de lleno en el género que siempre habitaron: el rocanrol.
-¿Cómo estás ahora, acá, en este momento?
-Estoy contento. Como que de repente están pasando un montón de cosas lindas con el disco y disfrutando, es el momento para disfrutarlas.
–Pasaron de ser Ale Cares y los Magos Farciar a ser simplemente Los Magos. Un nombre sonaba a “el proyecto de Ale Cares” mientras que el otro suena más a un proyecto en conjunto. ¿Esto fue deliberado o fue más un devenir natural por cómo los llamaba habitualmente la gente?
–Fue todo. Cuando nosotros nos llamamos Ale Cares y los Magos Farciar era muy difícil explicar el nombre y eso se empezó a notar cuando transcurría la vida, por así decir.
–Farciar es una palabra inventada.
-Claro, es una palabra que inventamos. Siempre dijimos que queríamos ser Los Magos algo, y si éramos, no sé, los Magos Azules, seguramente ya existía o podía existir un linaje de esos Magos Azules, entonces elegimos inventar una palabra para que sólo fuéramos nosotros.
–Igual estaba bueno, porque generaba cierto misterio también.
-Sí, está bueno, está bueno. Pero se fue transformando. Yo particularmente, en un momento empecé a decirle a los pibes “che nos están diciendo Los Magos” y a ellos les daba bastante lo mismo cómo nos llamaran. Pero yo me empecé a manijear, ¿viste? Y empecé a dibujar: un día hice el logo, después con ese logo estampamos algunas remeras como para que se empezara a materializar y bueno, ya con este nuevo disco y formación nueva es como que todo cerró justo y funcionó a modo de rebranding de la banda.
–Y así quedó Los Magos a secas.
-Sí, se cerró toda una etapa de discos más de culto, si se quiere, y ahora vamos a hacer algo más sencillo, porque lo que estamos haciendo ahora es lo mismo de antes, pero un poco más condensado y no tan rebuscado. Y acá estamos. Además yo, personalmente, siempre quise tener una banda de rock. Y como lo mío empezó, sólo en mi habitación y se iba sumando gente, por eso quedaba en “Ale Cares y los…”. Pero llegó un momento que dije, nada, somos el grupo de los pibes, apuestan a lo mismo que yo, de la misma manera, y es algo muy colectivo, entonces a mí me va a sentirme parte de algo y no sentirme separado de ellos. Aunque a ellos les chupaba bastante un huevo (risas). Pero yo quería sentirme parte también. Si bien después cada uno cumple su rol, y la manera de trabajar es la misma de siempre; asumo que yo soy el más hincha pelotas de todos y que la mayoría de las veces tengo la palabra final. O sea, con respecto a cuestiones puntuales, yo cierro. Pero después lo que tiene que ver con los proyectos en general, nada, los pibes son unos capos. Les digo “che, hacemos un disco con 18 temas?” y me dicen “bueno, dale”. O “che, ¿hacemos un disco de rocanrol?” “De una, vamos”. Con Pescado 3 fue así.
–Nombrás a Pescado 3 y pienso: Pescado 3, Rock and Roll 1 y ahora solamente 1. ¿Qué pasa con los números en los nombres de los discos? ¿Es para simplificar?
-No, hay una idea atrás. Mirá: año 2026. 2 más 2= 4. Más 6=10. 1 más 0= 1. El disco dura 33 minutos 13 segundos. 3 más 3= 6. Más 1= 7. Más 3= 10. 1 más 0= 1. ¿Cuántos temas tiene el disco?
–10.
-1 más cero= 1. ¿Cómo se llama el disco?
–1
-Ahí está.
–¡Re binario todo!
-Tengo un delirio con los números y todos mis discos tienen esas cosas. Pero no revelo sobre todos…
–Claramente no puede ser coincidencia que, cuando deciden pasar a llamarse Los Magos el primer disco bajo esa formación se llame 1. Como si fuese una vuelta a foja cero.
-Exacto.
–¿Pero eso lo pensaste o fue casualidad?
-No lo pensé, pero me fui dando cuenta. De hecho, me da bronca porque en YouTube, cuando ves la vista previa, ¡dice 33.14! Después entrás al link y sí figura bien 33.13. Pero la vista previa 33.14 me arruina, te juro.
La nueva voz del día se funde con la magia
–Antes de entrar de lleno en 1, te quiero preguntar por “Trígono del Río”, el sencillo de 9 minutos que sacaron en 2025. Hoy, viéndolo en retrospectiva, pareciera ser un hasta luego a la psicodelia y a esa vibra onírica de Ale Cares y los Magos Farciar. Cuando se pusieron a pensar en el nuevo disco, ¿Trígono ya estaba descartado? ¿O había una idea de que estuviera incluido en el próximo disco?
-No. La cosa es así: nosotros hicimos otro disco antes, muy peposo. Ese disco nosotros teníamos que entregarlo en febrero 2026, ese era el plan. Pero finalmente no salió. Yo escuchaba ese disco y pensaba: está bueno, pero no me representa. Me imaginaba tocando los temas en vivo y te juro me daba paja. No sentía que era la música que quería tocar. Y lo hablé con los pibes, les dije “che, tenemos que entregar un disco en breves, pero yo no tengo ganas de sacar este disco”. Y los pibes como siempre me dijeron “y bueno, no lo saquemos”. Yo hacía varios meses que venía diciéndome que yo quería hacer rocanrol y nada más. Y aunque los pibes me bancaban, yo notaba un miedo en ellos a vivir cierto retroceso, ¿viste?
–¿De hacer algo más simple?
-Claro. Había un sí de su parte, pero en el ambiente se percibía algo de “¿pero no vamos a involucionar con esto?”. Pero bueno, había pocos días y ahí fue que me encerré a pleno para hacer lo que quería hacer y después caímos a la reunión con Indie Folks con todo este nuevo material y les dijimos que queríamos sacar eso. Y “Trígono del Río” nada, la subimos igual en su momento porque es una canción muy icónica de la banda, a la gente le gusta mucho pero sí, es el cierre de esa etapa. Y Trígono lo subimos porque es una canción histórica de la banda que tocamos mucho tiempo y que a mucha gente le gustó y siempre nos la pedían. Pero es el cierre, lo utilizamos como el cierre más sensible. Y pasó que hicimos un disco que salió tan rápido y salió de cosas de nuestra vida cotidiana de las que no solíamos hablar. Nosotros hablábamos más de los sueños, de lo interno de cada uno, como muy en un plano más espiritual. Después de tanto tocar rock and roll por todos lados, yo me di cuenta de que hoy día es esto: esto que te estoy mostrando ahora vos, que es esta cara; yo tocando, yo en la vida diaria.
–Qué importante que pudiste escuchar a tu corazón, por más cursi que suene, e ir con esa.
-Es que cuando hicimos Rock and Roll 1, que fue nuestro primer álbum, la gente como que dijo “che, ¿qué onda estos pibes? Son buenos”. Y como yo soy medio autoboicotero, en vez de sacar otro disco con 10 temas de 3 minutos, salí con uno de 18 temas. Pero porque soy medio así, ¿viste?
–Bueno, pero en ese momento querías eso.
-Yo quería hacer eso. Y no me sacaban de ahí. Y desde Indie Folks me dijeron “está re bueno todo, pero vos tenés que ir al estudio, tenés que grabar bien. No hacen falta 18 temas, pero te bancamos igual”. Y con el tiempo fui también abriendo un poco mi mente, y ahora me doy cuenta de que hicimos una música que nos cuadra de 10. Si nos sale tan sencillamente, quizás esto es por acá, ¿viste?
–Por lo menos por ahora es por acá.
-Por ahora es por acá. En un futuro no sabés. Nosotros siempre decimos que vamos a hacer un disco de metal, un disco de jazz, que nosotros sacamos mucha música muy distinta todo el tiempo. Y aparecen temas todo el tiempo. Y decimos “uh mirá, escuchá este tema loco que hice” y pin-pin, y sale un tema complejo o a veces todo lo contrario. Y queda guardado, y tenemos 300 temas a grabar, si fuera por eso. Pero bueno, te decía, que ahora dando entrevistas me doy cuenta de lo fácil que es hablar del disco. O sea, realmente habla de lo que somos. Porque, ponele, cuando hicimos Pescado 3, yo me la pasé hablando de Spinetta. Y me hinché un poco las bolas, ¿viste?
Con 3 acordes va
–Retomemos tema letras: en Ale Cares y Los Magos Farciar se construía este universo más onírico y desde un lugar, como vos dijiste, más existencial o introspectivo y un sonido más setentoso. Ahora Los Magos con 1 es todo más terrenal, más barrial y directo con un sonido más 90s/principios de 2000s. Sumando a esto de “yo soy esto” que decías, ¿hubo algún otro condimento que te llevara a esta nueva propuesta? ¿El contexto social, quizás?
-El contexto social influye, pero a mi favor, nosotros en 2022 hicimos Rock and Roll 1 y fuimos un poco “pioneros” en la etapa post pandemia en donde resurgió el rock. Siempre tuvimos afinidad con el rocanrol. Yo lo consumo desde chico. Me iba a ver a Los Gardelitos o a Callejeros que era el rocanrol local y que podíamos consumir en vivo.
–Fue gloriosa esa época, había muchas bandas locales a las que seguir.
-Gloriosa. Y yo tuve que esperar 20 años para que la cosa dé la vuelta y vuelva al rock. En el mientras tanto igual me lo pasé tocando y haciendo cosas, ¿viste? Pero un poco se había cancelado la escena rockera.
–Entonces, volviendo, ¿creés que hubo algo del contexto actual que te llevó un poco a esas raíces? ¿A decir: “quiero hacer esto”?
-Sí, y con respecto al contexto actual, es innegable; aunque yo nunca fui de bajar línea. Nunca utilicé la escritura de esa manera y tampoco este es un disco que uno vea que habla de política.
–Es cierto. Pero sí habla de una realidad.
-Sí, en algunos temitas habla de mi barrio. Yo viví siempre en Merlo, en un barrio de calles de tierra. Y mis compañeros de la escuela siempre fueron humildes, y mi familia siempre fue una familia humilde y trabajadora, como todos nosotros. Y bueno, este disco es un poco de eso, y lo que pasó fue que mis amigos de toda la vida, que son mis amigos los que nací, porque yo tenía un grupo de amigos, que somos cinco chicos, que nacimos en la misma cuadra. Entonces toda la infancia fue jugar a la pelota, jugar a las escondidas, subirnos a los árboles, etc. Y hasta ahora, cuando yo sacaba un disco me decían “che amigo, qué bueno, te felicito”. Pero con 1 es la primera vez que mis amigos me dicen “che loco, no puedo parar de escucharlo” o “che amigo, lo escucho y me acuerdo de nuestra infancia” y eso es zarpado mal.
–En “Quiero” decís “quiero algo que me despierte un poco” y en “Medicina” decís “Yo estoy bien así como en mi medicamento”. Parecieran ser dos caras de una misma moneda. De un lado querer sentir un montón y del otro lado querer no sentir nada, adormecer.
-Y… sí. Me pasa que creo que estar vivo es un milagro. Que uno esté justo acá, ahora, con un nombre y una identidad… me parece un milagro. Y en el medio de toda esa vorágine hay que buscar una profesión, crecer, evolucionar y bueno, a veces es un caos encontrarse dentro de todo eso. Cuando yo escribí “Quiero” quise escribir una canción de enojo con la vida, porque a veces uno se enoja, ¿viste? Es así. No siempre las cosas salen como uno quisiera. Pero es así: a veces uno quiere juntarse a hablar con su mejor amiga y filosofar horas de temas súper profundos y otras veces, no sé, eso ya no te llena y querés juntarte a hablar de pelotudeces, una charla común y lo hacés un tiempo y ya no te llena. Entonces bueno, eso, quería manifestar el enojo del ser, desde un lugar simple y punk. Y en “Medicina” creo que es lo que pasa en esta época; estamos todos buscando un estímulo de afuera hacia adentro que nos haga sentir algo, pero desde un lugar adormecido.
–Y en “Medicina” tu impronta es súper rapera, algo novedoso. ¿Fue buscado eso o surgió espontáneo?
-A mí nunca me gustó el rap, pero con esta canción… la verdad que sí, ¡quería rapear! Así que salió así y después le metí el scratch, busqué en YouTube un video de 50 minutos sólo de scratch y le mandé. Esa canción la hicimos literalmente en dos tardes. Llegó Licha y le dije “necesito un riff tipo policial”.
–Es muy de persecución el riff, como de programa estilo “Policías en Acción”, pero de los 90s.
-¡Tal cual! Y el Licha empezó ahí a tirar y yo estaba encerrado hace 20 días, sentado en la silla en cuero, todo chivado, con el micrófono y tomando unas birras cosa que no suelo hacer y bueno, salió así, corte rapeado.
–¿Y cómo fue la experiencia de grabar con Álvaro Villagra (Riff, Los Fabulosos Cadillacs, Almafuerte, Los Piojos)?
-Ese disco psicodélico que no salió lo grabamos con Migue Mactas. Nos gustó trabajar con él porque logramos llegar a un consenso, cosa que no nos pasaba con otras personas. En general intentan imponer un modo. Pero Migue tuvo toda la paciencia de entender nuestras expectativas así que dijimos “vamos a grabar con Migue de nuevo”. Y le mandé un tema y me respondió algo así como “sí, está bueno, pero hay que mantener la esencia de Los Magos, tiene que tener más reverb, darle ese toque de psicodelia”. Y a mí me decís psicodelia y ya me aburro, ¿viste? Yo ya hice todo lo que podía hacer por la psicodelia y viceversa. Y le dije “Migue, pero yo quiero hacer rocanrol”. Y ahí Migue me dijo “ah boludo bueno, entonces vos tenés que ir con Álvaro Villagra”. Yo dudaba un poco la verdad, pero finalmente se dio, se alinearon los planetas. Así que nos reunimos con Indie de nuevo y les dijimos que no queríamos sacar ese psico peposo, que queríamos hacer un disco de rocanrol y que teníamos con quién hacerlo. Y los de Indie Folks aceptaron de una, nos bancaron el presupuesto y allá nos fuimos, a meternos 3 días de lleno a grabar en el estudio de Álvaro en Gral. Rodriguez. Una experiencia increíble, nos cagamos de risa, es un genio.
–Si tuvieras que elegir un tema de este nuevo disco para recomendarle a alguien que nunca escuchó a Los Magos, ¿cuál elegirías?
-“El Remis del 40” porque es el último del disco, así que para escucharlo tenés que escuchar todos los otros.
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