Jose Luis Pardo
"Compongo y grabo lo que quiero"
05 de Diciembre, 2016
Radicado en España hace ocho años, el guitarrista argentino vuelve para presentar su noveno disco de estudio, Ruccula for Dracula.
Nacido en 1981, José Luis Pardo es argentino, pero está radicado en España hace ocho temporadas, donde continuó desarrollando su pasión de toda la vida: el blues. Así recuerda los primeros años: “Fueron muy lindos. Son los que te llevan conocer el país, su cultura, sus shows, todo es nuevo y lindo. Después vas descubriendo los problemas que tienen, como todo”.
Los españoles, comenta Pardo, respetan mucho al músico argentino. “Tené en cuenta que Claudio Gabis lleva ahí mucho, Pappo y Botafogo anduvieron por allá, igual que Moris, Calamaro, entre otros. Allá el blues en español casi no gusta, o no se conoce pero saben que acá es distinto y reconocen que el blues argentino tiene una personalidad propia”.
Empezó a tocar la guitarra a los 11 años, descubrió el blues a los 13 y a los 15 inició sus aventuras por los pubs y clubs de su ciudad natal. Tardó poco en armar su primera banda, el trío Buenos Aires Blues. “Fue inolvidable”, cuenta, “era con un compañero de la secundaria en batería, y un amigo del barrio en bajo, que además terminó armando Studio Rec, donde grabé la mayoría de mis discos. Hicimos unos showcitos muy divertidos en Betty Blues y otros lugares. Yo tiraba para el blues, pero los pibes se aburrían y querían tocar otra cosa”.
Luego, formó parte de la Albert King Tribute Band y de The Mojo Workers, entre otros proyectos. Y si hay algo que caracterizó a estas emprendimientos, fue la posibilidad que le brindaron al músico de viajar por gran parte del mundo. En su lista figuran: Sudáfrica, Estados Unidos, México, España, Portugal, Rusia, Letonia, Armenia, Brasil, Chile, España, Francia, Colombia. “Quizás el viaje por India y Nepal y lo del Congo fue lo más excéntrico. En Kinshasa (Congo) después del show con Peaches Staten (Chicago) tiraron fuegos artificiales que prendieron fuego una terraza y la gente se puso a cantar ‘the roof is on fire’", relata.
Producto de trayectoria, en 2011 fue designado como director de la Escuela de Blues de Madrid. Reconoce que es una tarea gratificante, aunque “bastante demandante”. Y admite: “A mí me toca el tema de definir un poco los programas y actividades, pero también la parte más pesada de contadores, impuestos, marketing y un largo etcétera”. Asimismo, agrega: “Pero realmente todo el equipo de profesores aportamos y llevamos el proyecto adelante”.
Su carrera, entonces, estuvo plagada de grandes colaboraciones. Por citar algunos, tocó con Pappo, Rubén Gaitán, Bob Margolin, Michael Burks, Vasti Jackson, Kenny Wayne, Bob Stroger, Deitra Farr, Peaches Staten, J.C. Smith, Willie Buck, Tail Dragger.
-A lo largo de tu carrera has tocado con muchísimos artistas. ¿Hubo alguna presentación que te haya marcado más que otra?
-El show que dimos en Mr. Jones, en el 2006 o 2007, con Michael Burks fue tremendo. Él murió poco tiempo después y me dio mucha pena. Era una máquina, como no había visto antes. También girar con Tail Dragger por España, Argentina, Brasil, Chile, Suecia y Dinamarca fue una lección de vida y de blues al alcance de pocos.
Su último toque en Buenos Aires, recuerda, fue en el cierre de la gira del disco anterior, 13 formas de limpiar una sartén (2014). Cuenta, también, que previamente pasó por parte de Sudamérica y Europa. Ahora, a diferencia de su tour interior, el punto de partida es Argentina, donde presentará su flamante Ruccula for Dracula.
-Estás promocionando tu noveno disco en estos 15 años de carrera. A nivel personal, ¿en qué momento te encuentra?
-Como siempre, uno trabaja para que el momento actual sea su mejor momento, o por lo menos el más maduro. Me encuentra en un momento que, con una carrera a mitad de camino, me hace sentir seguro y sin tener que demostrar nada a nadie. Me puedo mantener fiel a lo que compongo sin tener que pensar en nada más. Más allá de algunos conceptos que uno tiene que tener en cuenta para que el disco tenga un hilo, compongo y grabo lo que quiero y esa libertad se traduce en cosas buenas.
*Martes 6 en Boris Club, Gorriti 5568. A las 21:30.