Claudio "Tano" Marciello
"No soy un perfeccionista de la guitarra, disfruto de los pifies"
26 de Marzo, 2016
Antes de presentarse en La Trastienda, el músico dialogó con El Bondi y habló sobre las novedades prepara.
Cuando no está de gira con Almafuerte o integrando alguna jam, Claudio “Tano” Marciello es un tipo normal, que disfruta de hacer cosas comunes, como cualquier otra persona. Sin embargo, el guitarrista admite que siempre busca estar en contacto con la música. “Por lo general, toco por placer, capaz que grabo alguna cosa, pero no me paso ocho horas con la guitarra”, reconoce.
-¿Podes prescindir del trajín de girar?
-No, para nada. Me alimento de eso. Cada día trato de aprender cosas nuevas, sobre el público, el escenario o el sonido. Además, soy un apasionado de recorrer el país. Por ahí la acústica o las condiciones no son las mejores, y es ahí cuando tenes que poner las pelotas arriba de la mesa y tocar.
No obstante, lo que atañe la atención del músico por estas horas es la presentación que hará hoy a la noche en La Trastienda, en la cual repasará sus cuatro discos de estudio: Puesto en marcha (2001); De pie (2004); Identificado (2010) y Rock directo (2013). “Es obvio que la convocatoria de un recital mío no es la misma que la de Almafuerte, pero lo disfruto de igual manera, como si estuviera tocando en mi casa o en un ensayo”, admite.
-La última fecha con tu banda fue en diciembre del año pasado, ¿cómo fue retomar la dinámica del grupo?
-Desde ese entonces, recién volvimos a ensayar hace dos martes. Nos juntamos, mi hija, Melina Marciello (baterista), contó 1, 2, 3, 4 y salimos con 20, 22 temas.
-Después de tanto tiempo, ¿cómo resultaron?
-Como si no hubiéramos parado. También jugamos con la improvisación, ya que son cosas que pueden suceder en el vivo. Tampoco me considero un guitarrista perfeccionista, me encanta disfrutar de los pifies. Y, cuando los hago, disfruto ver la cara de quién lo notó (risas). Además, hay muchos que están atentos, esperando que algo pase (risas). No tengo problema en reconocerlo, al igual que con el fútbol, a mi me gusta jugar con la guitarra. Obviamente, con el tiempo, me di cuenta que era lo que más disfrutaba, tocar, hacer canciones y tratar de lograr un estilo.
-¿Cómo definirías al tuyo?
-Es rock, rock pesado. Si hay un rock & roll, no es bla bla, porque a mí el rock & roll paja no me va. Me gusta con sus arreglos, solos de viola, de teclados, que sea enérgico. Casualmente, estaba por ver un DVD de Johnny Winter, el más blanco del blues, y él tiene una forma de tocar rock y blues que me cabe, que me representa.
-Mencionaste que tu inquietud, principalmente, pasa por el instrumento.
-Mi criterio es amplio, dentro de la guitarra y la música. Obviamente, hay cosas que no las escucho porque no me interesan. Hace cosa de 20 días, jodiendo en Youtube, encontré a un hombre canoso, de guitarra acústica con cuerdas de acero. Se llama Tommy Emmanuel, y me pareció muy piola. El tipo está solo, y te hace una versión de los Beatles que te rompe la cabeza. Y esa es una faceta de la guitarra que no domino mucho, tengo cosas dentro de ese estilo, pero no tengo las manos del loco. No tengo ese lenguaje tan claro, como si lo tienen Juanjo Domínguez en el tango o Paco de Lucía en el flamenco.
Sin embargo, esas influencias están ahí.
-Sí, pero hay mucha gente que nos las advierte. Me pasó en una época, de dar clase de guitarras, y cruzarme con muchachitos que llegaban muy avanzados en el instrumento, y lo primero que les pedía era que toquen un poco, para ver en qué los podía ayudar. Luego, yo me ponía con las bases o solos, y ellos me decían: “Ves Tano, eso es lo que quiero, porque no tengo ese lenguaje”. Cuando yo les explicaba, me preguntaban si yo aplicaba todo eso en Almafuerte, y les decía que sí. Les mostraba el solo de “Sé vos”, “Pibe Tigre” o el de “Noble Corazón”, y ahí se percataban, les parecía increíble.
-En ese plano, en el la docencia, abriste tu propio canal de Youtube, “Claudio Marciello”.
-Ahí bajo rarezas, cosas que toco, zapadas. A veces subo solos de canciones que he grabado. Realmente fueron varios los que me insistieron para que lo abra, porque me decían que había mucha gente subiendo temas míos que estaban medios raros (risas) y les respondía que me dejen de hinchar las pelotas (risas). Y finalmente fue mi hija quien lo terminó abriendo y convenciendo de que a la gente le interesaría ver las cosas que hago.
-Finalmente, ¿buscaste esas versiones raras que hicieron de tus canciones?
-Sí, sí, he encontrado cosas increíbles. Es muy interesante cuando ves que los pibes están siguiendo tu huella, nunca creí que eso pasaría. Y hay otros que zapallean, te cagas de risa. Pero está bien, sigue siendo un reconocimiento. Eso me parece mucho más importante a que salga una gran revista y me ponga como el número uno. No me interesa un carajo ser el número uno ni el último. Yo estoy en mi camino y eso es lo que mantengo.
-¿Para cuándo el sucesor de Rock directo?
-Ya tengo el material hecho, está. Falta retocar algunas letras, quizás alguna debo reverla toda, porque es media caliente. Capaz que me rayé por algo y escribí pensando que era lo que iba, pero después lo pensé bien. Soy más bien cotidiano, alguien que se enfoca en experiencias y puntos de vistas, no estoy tan metido en otras cosas. Lo único que pretendo es llevar un poco de esperanza, porque tampoco tengo la solución a todas las cosas. Eso se lo dejo, como dice la letra de Almafuerte, a los genios y a los reyes (NdlR: Se refiere a “Como a los bueyes”).
-Entonces, podríamos decir que sigue la línea de Rock directo.
-Claro, porque a partir de ahí abrí una ventana para cantar y tocar, en la que siento que puedo marcar una diferencia de lo que vengo haciendo con Amafuerte, sino sería lo mismo. Quizás el nuevo disco sea un poco más pesado, pero no van a faltar las canciones, porque me gustan, desde que era muy chico, cuando arranque a tocar la guitarra, a los 9 años. Me gusta que estén, como “Única” o “Aprenderás”, porque vengo de ahí, de los Beatles, de los Rolling, de Creedence.
-¿No hay fecha aproximada de salida?
-No, no. El disco comienzo a demearlo la semana que viene. Algo similar sucede con lo de Almafuerte, que ya está hecho, cada músico lo tiene, pero tampoco hay una fecha estipulada. Además, el disco nunca está terminado hasta que ingresas al estudio.
-¿Cómo es trabajar a la par de Iorio?
-Mirá, hace 21 años que estamos es esto. Realmente uno lo hace inconscientemente, porque nos conocemos mucho, tenemos bastante escenario encima. Cuando vemos que la cosa va a explotar, agarramos y paramos. Él me dice, “Te conozco italiano, cómo sos”; a lo que respondo, “Y yo te conozco a vos, la concha de tu madre” (risas). Tenemos nuestras virtudes, pero hay que entender que somos personas, que estamos en una etapa de la vida en la el cuerpo nos va abandonando. Somos seres humanos, aunque la gente nos vea saltando arriba del escenario con todas las luces. Tenemos nuestras debilidades. No hay ningún misterio, cuando te toca, te toca.
Ph: Archivo El Bondi.
*Sábado 26 en La Trastienda Samsung, Balcarce 460. A las 20:30.