Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Carajo

Nos jugamos el todo por el todo

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Redaccion El Bondi

08 de Noviembre, 2013

Nos jugamos el todo por el todo

Carajo dio una conferencia de prensa antes de sus recitales del 9 y 16 de noviembre en El Teatro Flores, donde comentó cómo vivieron el proceso de gestación del disco, hablaron de la confianza incondicional de Ale Vazquez, la firma de autógrafos en varios puntos del país y la apuesta a un disco doble con un arte novedoso.

La evolución de la evolución. Marcelo “Corvata” Corvalán, Hernán “Tery” Langer, y Andy Villanova, tres personas, tres espíritus que viajan a través de la música un rincón en el que pueden escupir sus almas, lo que ven, lo que quieren decir.
 
Carajo es un grito que sigue vivo, que nunca calla y cada vez grita más fuerte: por su energía, por sus buenas intenciones, por la calidad sonora y la profesionalidad en el vivo. Frente a frente potenció todo eso, continúa el camino de El mar de las almas pero revive en su sonido el espíritu de algunos de sus primeros discos como Inmundo, Atrapasueños, y Carajo.
 
-¿Qué creen que le aporta a la banda Ale Vazquez, a quién eligieron nuevamente para que esté como productor de la banda?
Tery: -Yo creo que la virtud de Ale es conocernos hace muchos años y haber trabajado varias veces. Él interpreta muy bien lo que queremos nosotros. Creo que su impronta tiene más que ver con eso que con anteponer su estilo que los productores imprimen bastante sobre la música. Él siempre trata de sacar lo más Carajo que se pueda, que nosotros sigamos siendo nosotros haciendo un metal o una balada. Su instrumento es la confianza, saca realmente lo mejor y justamente la función es esa. 
Corvata: -Él es muy respetuoso con cada uno de nosotros y trata de respetar ese estilo y ese sonido, como decía Tery. Generalmente uno busca el productor porque quiere sonar de determinada forma, y con Ale es al revés: vos vas con una idea y te termina dando vuelta todo. Te muestra otra historia y creo que eso es lo bueno de él, te sorprende. Él nos eligió a nosotros de vuelta porque cada vez que vamos a ofrecerle un disco nos quedamos esperando. Es como el “sí” de una novia, porque le damos las canciones y no sabemos qué nos va a decir, y por suerte siempre hubo un ida y vuelta. A él le gustó lo que hicimos.  Siempre dice que el día que se escuche todo bárbaro, que las canciones estén perfectas, que no necesitan nada él nos va a decir” ¿qué hago yo?, grábenlo y listo”.
 
-¿Sacar un disco doble era algo que tenían pensado hace un tiempo o surgió por la gran cantidad de temas que habían grabado?
Corvata:- Se fue dando pero siempre nos gustó la idea de algo que tenga mucho contenido. Quizá nunca tomó tanta fuerza lo del disco doble y esta vez sentíamos que era el momento para mostrarle  al mundo algo así, donde ya no teníamos que explicar nada, simplemente era relajarnos y poner todo lo mejor de cada cosa en el lado que va. 
 
-¿Cambió en algo, al momento de la composición, el  haber armado este disco en su sala propia y que sea de manera independiente?
Tery: -Nos viene afectando.
Andy:- Desembocamos en la época de Inmundo, y ahí lo compusimos. A partir de ahí, siento que nos ayudó a que desarrollemos todo el estilo realmente de carajo. Eso tiene que ver con ir hace seis años al mismo lugar donde sabemos que Tery tiene sus mismos equipos, sus pedales, donde prueba eso. Mirando hoy en día para atrás, siento que ahí es donde anclamos y  a partir de ahí, nosotros pudimos experimentar tantas cosas que nos llevaron a componer los primeros temas de este disco devuelta con los tres en el control pensando más en el  final, que en el hecho de tocarlo. Creo que hay una diferencia en la artística el tener un lugar donde podemos ir todos los días a hacer crecer canciones.
 
-Con respecto a la independencia  y al estudio propio, la mayoría de las bandas dicen que les lleva más tiempo hacer un disco cuando son independientes que cuando están con una discográfica. Ustedes dicen que en su caso fue al revés, ¿a qué creen que se debe esto?
Corvata: -A la confianza. En Inmundo ya teníamos la sala equipada, qua era nuestro lugar, y quizás en una tarde armábamos una canción, nos íbamos re contentos. Al otro día la continuábamos, era un proceso muy caliente. Estuvo buenísimo. Después en El mar de las almas zapábamos e íbamos grabando todo, sin importar lo que era, y después tranquilos íbamos escuchando y armando de acuerdo a lo que podía servir. Ahora nos relajamos, dijimos “no nos matemos, no vayamos ahí a aturdirnos con tanto ruido”.Estuvimos tranquilos en el control: Tery traía unas ideas con la guitarra con un clip, Andy sumaba el ritmo, yo pegaba con el bajo. Creo que esta vez le dimos un poco más de importancia a las voces desde el principio, no tanto a lo último como pasaba en otra época. Cada disco nos agarra en distintos momentos. La composición de frente a frente nos encontró de gira. Estuvimos tres, cuatro y hasta cinco noches de gira, entonces teníamos que optimizar ese momento. A veces la sala estaba toda desarmada y decíamos “¿para qué vamos a armar si mañana nos vamos de nuevo de gira?”. Entonces nos armábamos ahí un bunker en el control re tranquilos. Canalizamos la energía en ese momento y armamos un boceto para ya meternos a fondo en el disco y que salga rock, metal con una idea bien clara y empezar a investigar lo que había falta a cada uno con su instrumento para que la canción tome forma.
 
-¿Cómo fue el armado de la tapa del disco?
Corvata: -Habíamos conocido al diseñador, Matías Marano, en la última etapa de El mar de las almas y empezó a trabajar con nosotros en merchandising, haciendo remeras. Fue como el gran desafío proponerle el disco. Lo llenamos de información, se fue cargado y nos empezó a devolver ideas, donde surgieron cosas re copadas y a partir de ahí él creó este mundo con animales y dibujos sueltos, que describían qué atmosfera tenía cada canción. Después, cuando confirmamos, hubo otro desafío extra que fue el packagin: fuimos creciendo paralelamente, había muchas cosas que nos volaban la cabeza. Fue algo totalmente nuevo ir a una imprenta y ver si todas nuestras ideas podían hacerse realidad, el espejo, las 18 tarjetas adentro.
 
-El que lo baja es un gil…
Corvata: -Y qué se yo... hay que respetar todo. También pensamos en eso y “Shock” fue una canción de regalo para los amantes de las descargas.  Quisimos decir: “tomen, no se descarguen nada, nosotros se los regalamos una canción con video y todo”, como para arengar y matar la ansiedad antes de escuchar los dos discos completos. Es un poco competir sanamente con tanta descarga en donde perdés la calidad de sonido, la experiencia de abrir el disco y descubrirlo, pero bue también hay realidades diferentes. Hay gente que no tiene hoy en día más de 100 mangos, y no le queda otra que bajárselo; hay otro que dicen “yo me lo bajé pero lo voy a comprar, estoy juntando la plata. Ahora que lo escucho me vuela la cabeza y quiero escuchar el original”, entonces tratamos de que todo sume. La realidad es que hacemos esto porque nos gusta y es un placer. Mientras podamos, y el país nos deje, vamos a seguir haciendo este tipo de presentaciónes.
 
-¿Qué experiencias personales les dejó el tener a sus fans tan cerca en las firmas de autógrafos en algunas partes del el país?
Andy: -Mucha sorpresa, realmente la gente se copa mucho, nos dio fuerza para tomar decisiones que hemos tomado en su momento y para seguir adelante. Nos damos cuenta  que muchas veces las canciones trascienden más de lo que nosotros creemos. Nosotros terminamos el disco, salimos, lo tocamos, pero realmente los temas tienen vida extra y la gente se agarra de ellos. La verdad que nos hemos encontrado con mucho amor, mucho aliento de todos para seguir haciendo lo que hacemos porque de alguna manera nos da el visto bueno para seguir tomando decisiones y riesgos. Puntualmente, hay gente que se agarra de temas y para nosotros es re loco porque a la gente le llega muy profundo y uno cuando las compone no piensa que va a llegar tan lejos. Es como un regalo y una recompensa muy loca impagable e incomparable. 
Corvata:- Vimos muchos chiquitos, muchos matrimonios carajeros, que empezaron a seguirnos cuando tenías 18, 20 años y ahora tienen a sus hijitos. Es re lindo ver que la gente va acompañando nuestro crecimiento así, como a nosotros nos acompañó la música durante toda nuestra infancia. Ver que a ellos los acompaña nuestra música es re importante, nos alienta y nos ayuda a confiar, la música es algo muy lindo que podemos compartir entre todos.
 
-¿Cómo toman a la hora de hacer un disco esa dualidad de Carajo de hacer una música potente que al mismo tiempo siempre da un mensaje optimista? ¿Qué mensaje quieren dar?
Corvata: -Sinceramente no hay una estrategia, somos libres a la hora de hacer música, no nos asusta nada a la hora de experimentar, de jugar. Yo creo que todo arranca de la música y ella es quién te va inspirando y llevando a tocar determinados temas. Nosotros muchas veces jodemos y decimos que le estaríamos pegando a la gente en la calle y seríamos barras bravas o delincuentes, pero no, nos encerramos en una sala y descargamos nuestro enojo ahí. Somos tres personas positivas, si tenemos que elegir entre la vida y la muerte elegimos la vida, si tenemos que elegir entre lo sano y lo autodestructivo elegimos lo sano. Es nuestra naturaleza y agradecemos, porque quizás uno no es tan dueño de decidir esas cosas, sino que hay circunstancias que te van llevando a ser autodestructivo, o a ser una persona noble, a tener otros valores que te dieron en la familia y eso te acompaña en tu vida. No le podemos escapar a estas cosas. 
 
-¿Cómo fue trabajar con tu hija?
Corvata:- A último momento vimos que necesitábamos voces de nenes. Yo la escucho a Juli en casa, y sabía que se iba a animar. Fuimos a la sala, obviamente entró con Tery, porque como yo soy el padre me echó, y le dijeron “cantate esto, probá lo otro” y así en media hora lo sacó y después  se volvió a poner el guardapolvo del colegio y se fue. Una grande la Juli, una masa. Pudimos ver lo lindo que tienen los niños, esa espontaneidad, sin ningún prejuicio, sin vergüenza. A todos nos gustaría ser como los chicos. Andy y Tery son como medio padrinos, la conocen desde que nació en el 2001, cuando fuimos a grabar en Del Abasto al pasto con ella bebé. Ahora viene y graba con nosotros, la verdad es re lindo. Ahora no la para nadie, está pidiendo que quiere subir a cantar en vivo, y yo le digo “pará que tenés que terminar la escuela”…
 
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