Vudú
Las discográficas están esperando que los músicos hagan el trabajo pesado
Cronista: Sergio Visciglia | Fotos:
Gentileza prensa
03 de Septiembre, 2013
La banda rosarina Vudu llega por primera vez a La Trastienda de Buenos Aires, en plena despedida de su disco “La Corte de la Mediocridad”, y a punto de terminar de concretar un nuevo trabajo discográfico. Siempre con la independencia como estandarte.
Es Rosario sin dudas esa plaza central donde tantos grandes artistas han emergido para consolidarse a lo largo de todo el país, y también cuna de proyectos de alta calidad musical. Vudú es una banda de rock ciento por ciento, acorde más a la segunda apreciación, pero haciendo un camino largo e independiente, que le permite de a poco consolidarse tanto en la centralización porteña como en el resto de Argentina. Trece años de vida, y este show que se viene el próximo domingo 8 de septiembre en el local de San Telmo, se palpita como uno de los más importantes de la banda, como asegura su cantante Ike Parodi: “Estamos con muchas pilas y ganas que seguramente se van a ver en el escenario. Tenemos el honor de contar para este show con invitados increíbles como Claudio Cardone (tecladista de Luis Alberto Spinetta) y Claudia Puyó, diosa total del rock nacional”.
-¿Qué aportó La Corte de la Mediocridad (2011) a la banda?
-La Corte de la Mediocridad nos dio una perspectiva nueva y diferente de lo que podemos llegar a ser como músicos. Pienso que abrimos una puerta, encontramos un camino nuevo y muy amplio, y la suerte de haber grabado en el Abasto y conocer a Álvaro Villagra, alguien de quien aprendimos mucho.
-Ya se viene el nuevo disco, ¿cuándo sale a la luz?
-Este disco nuevo que estamos terminando es puro blues y rock and roll, mucho sentimiento y swing, más los aportes invalorables de Franco Capriati con su armónica y pianos, y órganos Hammond a cargo de Walter Galeazzi. Pensamos tenerlo en la calle para antes de fin de año.
-Son una banda muy valorada en la escena rockera, y han hecho su camino propio a través de la independencia. ¿A esta altura lo ven como el camino ideal?
-Es difícil decir que es el camino ideal, es el camino que nos toca y la necesidad de hacer música que tenemos es muy grande como para frenar la máquina. De todas maneras, pensamos que las discográficas están esperando que los músicos hagan el trabajo pesado y cuando está todo o casi todo hecho, ahí es donde se interesan por la “música” de los artistas.
-¿Y ustedes qué sienten que es lo mejor y lo peor de la independencia?
-Lo peor es el riesgo de cansarse de llevar adelante todos los aspectos que conciernen a la producción integral, como producir shows, juntar el dinero para grabar un cd, filmar un video clip, un DVD, pautas publicitarias, prensa, transporte, insumos como cuerdas, cables, parches ,etc. Entonces hay que ingeniárselas muy bien y ponerle muchas, ¡pero muchas ganas! Y lo bueno es que no existe ningún tipo de presión externa exigiéndote hits radiales o imponiéndote productores que terminan llevando tu música para un lugar que vos ni pensabas.
-¿Cómo ven la escena rockera actual?
-Difícil. Los lugares que están bien preparados con un buen sistema de sonido, escenario, camarín, y demás, son muy pocos y la mayoría (no todos) son caros. Entonces las bandas tenemos que remarla duro para que al final de la noche los números cierren. Pero como siempre volvemos a poner la cabeza y tratamos de que la cosa funcione, porque no nos queda otra que ir para adelante. La pasión por lo que hacemos siempre gana, aunque sabemos que muchos buitres se aprovechan de eso.