La Pegatina
Fiesta y autogestión
Cronista: Sergio Visciglia | Fotos:
Gentileza: Prensa
22 de Julio, 2013
Celebrando los diez años de vida, la banda catalana La Pegatina llegó a Buenos Aires en una visita promocional de su álbum Eureka!, el cuarto de su carrera, que podremos ver en vivo en noviembre de este año.
Eureka! (2013) es el cuarto disco de la banda española La Pegatina, y la escucha de sus canciones nos invita a no parar un segundo, a seguir los diversos ritmos que incitan a bailar y a saltar constantemente. Pero tal vez donde más atentos nos ponemos es cuando empezamos a distinguir en las letras diferentes idiomas. El castellano es el primero que florece, pero ya con la primera canción “Non é facile”, los versos en italiano nos adentran en lo que con el correr de los minutos será moneda corriente: catalán, euskera, más español, francés, inglés, más italiano, y así…
No es casualidad: Romain Renaird (acordeón) y Axel Magnani (trompeta) son dos franceses con los que la banda se topó, se subieron al escenario y nunca más se bajaron. Cataluña también tiene esa impronta multicultural (con epicentro en Barcelona, claro está), y en las calles fue donde se cruzaron por primera vez Rubén Sierra y Adrià Salas, sus dos cantantes. Ellos dos, junto al anteriormente citado Reinard, llegaron a nuestro país para contarnos un poco más de que se trata La Pegatina y con la promesa de una vuelta en noviembre, esta vez sí, con toda la banda presenta para despuntar el vivo. Eureka! es el nuevo álbum que nos están ofreciendo para darse a conocer.
“Queríamos que este disco marque una diferencia con los anteriores y creemos que lo hemos logrado”, explica Adrià a la hora de describir el nuevo trabajo. “El cambio principal fue la presencia de un productor, Marc Parrot, quien nos ayudó mucho en la estructura de las canciones, ha llevado los temas a un lugar que nosotros no podíamos ir por nosotros mismos”.
-¿La presencia de un productor fue por buscar una voz externa o también pensando en algún cambio musical?
Adrià: -Este disco quisimos que sea más tranquilo, más reposado que los anteriores. En estos diez años hemos aprendido muchas, y algunas cosas hasta ahora no nos habían salido nunca. Siempre hicimos los discos muy veloces, con una furia que era la misma que la que tenemos en el directo. Después cuando los escuchábamos nos dábamos cuenta de que realmente nos habíamos pasado.
Rubén: -Pensamos en producir un disco que pueda ser escuchado por cualquier persona, alguien que esté plácidamente en su casa y lo escuche ahí, no solo que sean canciones para escuchar en una fiesta. Hemos bajado mucho el tempo y la estructura de las canciones.
-Es algo que cuando hablo con muchas bandas, suele ser al revés: generalmente no logran traspasar lo que sucede en el vivo al disco. En su caso, quisieron hacer todo lo contrario.
Adrià: -Exacto. Que haya dos opciones. Una para bailar y saltar, bien prendidos en un show en vivo, y otra para escuchar tranquilo, y que todo el mundo pueda escuchar.
Con la rumba como estandarte, el espíritu de rock y la fiesta marcan la propuesta musical de La Pegatina, con la impronta de diversidad cultural e idiomática que rápidamente nos puede acercar a la propuesta de Gogol Bordello banda que ya generó una estrecha relación con un buen número de oyentes en nuestro país.
Desde la edición independiente de Al Carrer (2007), la banda ha puesto siempre a disposición sus canciones en formato digital, liberándolas, para que puedan ser descargadas por todo el mundo sin límites. Esto les ha permitido llegar rápidamente al extranjero, girando con éxito por distintos países de Europa, pero también traspasando océanos, con muchos seguidores en Latinoamérica que claman por su visita. “La mitad de las descargas del total de las canciones son de Sudamérica, y Argentina es uno de los países con más descargas” cuentan, al tiempo que, analizando la debacle del disco, aun gustan de tener uno en sus manos, como la mayoría que gustan realmente de la música. Sin embargo, creen que a esta altura ya Internet tiene una fuerza que debe ser entendida por las discográficas, actualizando sus estrategias.
“Hemos descubierto también que el hecho de regalar las canciones no atenta contra la venta del disco. Llevamos más de 45 mil copias vendidas entre todos los discos, nuestro público igual compra, porque quiere colaborar, porque entiende nuestro esfuerzo”, concluye Adrià. Es tal vez esta una de las razones por las que la discográfica Kasba Music haya aceptado tomar su propuesta, editando los discos desde Vía Mandarina (2009) hasta la actualidad, pero respetando los principios históricos y característicos de la banda, de tener la autogestión como estandarte. “Lo primero que le dijimos a la disquera es que nosotros íbamos a seguir liberando nuestras canciones, ellos se encargan de la distribución, para que la gente que quiera lo pueda comprar, y también de la difusión”.
El año pasado la banda realizó más de cien shows, recorriendo toda España, pero también llegando a distintos países de Europa, e incluso llegando a China (“Todo es grande allí, viajes muy largos, y por todos lados llamábamos la atención por el solo hecho de ser occidentales”). Este año, ya editado Eureka!, la promesa de visitar nuestro país será un hecho en noviembre, con actuaciones también en los países vecinos de Chile y Uruguay.