Las Pelotas
Nuestros discos son muy anímicos
26 de Febrero, 2013
Las Pelotas presenta Cerca de las Nubes (2012) este sábado 2 de marzo en el Luna Park, su noveno disco de estudio, que lleva más al extremo esta nueva etapa de la banda, donde la calma le gana a la rabia. Acá un adelanto de la nota con Germán Daffunchio que saldrá en el próximo número de la Revista El Bondi.
“Nunca hemos hecho un disco completamente relajado ni uno completamente pesado. Hay discos más locos, menos locos, y en este nos importó el concepto que tuvimos de entrada, hay una búsqueda que queríamos hacer, vos siempre en un disco tenés que renovarte, reinventarte, renacer”, explica el cantante y guitarrista Germán Daffunchio ante nuestra primera inquietud, completando como fue el encare de esta nueva producción: “Nos propusimos una forma de trabajo que fue muy intensa y muy espontánea, la mayoría de los temas los hicimos ahí mismo, los compusimos en ese momento”.
-¿Eso es nuevo de este disco o ya habían trabajado de esta manera?
-Cada disco tiene historias distintas, y cada circunstancia que vivís, hace al disco que vas a hacer. Pero no sé si es el disco más tranquilo de Las Pelotas, quizás es un disco que globalmente es el más cerradito, tiene un concepto más fuerte respecto a otros, nuestros discos son muy anímicos, depende del estado que estamos en esa época.
-Ya desde el comienzo con cuerdas se nota, cuando generalmente los discos de la banda abren más arriba.
-Fue medio a propósito que empiece con las cuerdas, como para romper esa estructura típica de poner el primer tema fuerte. Es un disco que, y esto a gusto personal mío, todos los temas son lindos, cualquiera podría haber sido primero; podríamos haber arrancado bien podrido, pero lo tomamos más como un viaje de principio a fin. Tiene muchos kilómetros de ruta, por ejemplo, y la ruta es un tiempo muy especial para escuchar música, se te va ordenando solo en la cabeza, por eso tiene ese orden; vas manejando y escuchando los temas y se van acomodando.
-En el disco Vivo (2011) habían arrancado tranquilos también…
-Claro, porque estábamos presentando Despierta (2009), que empieza con “La semilla” (duda). No, empieza con “Saben” (piensa)… Y que querés que te diga, ¿que nos estamos volviendo más blandos?
-No, por ahí es un momento en el que sale decir cosas del adentro más reflexivo, y no tanto del combativo, en esa dualidad que siempre manejaron Las Pelotas.
-Es un poco eso también, lo que no quiere decir que el adentro combativo de uno no esté más, está a full, son variables de lo mismo, y en el fondo uno siempre está diciendo cosas parecidas, que tienen que ver con las cosas que creés o sentís de la vida, y buscás distintas formas de decirlas. Cada disco también es una especie de juego, es empezar de cero y buscar, y de alguna manera es experimentar… Ya son muchos discos que tenemos, y los desafíos son distintos y las búsquedas son distintas. Y eso es normal, es parte del proceso de la vida. Yo siempre me río, porque este disco se llama Cerca de las Nubes y tranquilamente podríamos haber hecho un disco que se llame “Dos metros bajo el suelo”, te digo en serio, había temas que eran para meterse dos metros bajo tierra. Pero son opciones, en este la sensación artística era dar lugar al vuelo, por eso también te decía lo de la ruta, que te ponés los auriculares y te vas con el tema, viajás, no es que escuchás solamente el hit, sino que es un vuelo general. Esa era la intención.
-Un disco Córdoba 100% entonces. Composición, grabación, producción…
-Sí, en Buenos Aires grabamos sólo las baterías. La preproducción la hicimos en Córdoba, que en realidad es el disco que lo volvimos a grabar de vuelta, hicimos un trabajo muy intenso y muy concreto, con los años que nos conocemos cada uno sabe que dentro de un tema ocupa un rol y cada uno aporta lo que el tema pide y ya nos damos cuenta. Si tengo una duda con una melodía, a cualquiera que le pregunte sé que lo que me diga me va a servir, lo mismo con las guitarras, con los bajos, con lo que sea. No es algo que necesariamente sea interesante para otra gente, pero para nosotros lo interesante fue lo de la composición casi instantánea, que yo lo viví sólo con Sumo y con algunos temas. La composición instantánea es decir “hagamos un tema, 1, 2 3, pum, pum, pum” y en dos minutos ya está el tema, fluye todo, y eso es muy interesante porque habla de una química grupal.
-¿Qué tienen pensado para la presentación? ¿Van a tocar el disco entero?
-Sí, más todo lo demás. El otro día estábamos viendo la lista y son un montón de temas…
-Suelen ser así las presentaciones de los discos de Las Pelotas.
-Sí, la otra vez pensaba por qué en este tipo de shows querés hacer un show más largo, eterno, quizás es para disfrutarlo más tiempo viste, porque no sé si pasa en todos los estilos de música, que los tipos salgan a tocar y toquen veinticinco, treinta, cuarenta temas…
-Incluso en este género tampoco pasa, a veces vienen bandas de afuera y salen $800 las entradas, y tocan doce temas.
-Bueno, a eso voy, capaz a las bandas de afuera eso le parece normal; si nosotros tocamos doce temas la gente nos dice de todo. Pero la gente quiere y aparte hace mucho tiempo que no tocamos en Buenos Aires. Venimos tocando mucho por las provincias, pero inconscientemente nos genera una ansiedad esto del Luna Park, una buena ansiedad, ganas de tocar. Son esas cosas inolvidables que te quedan siempre de la vida, los grandes desafíos.
-¿Por qué pasó tanto tiempo sin tocar en Capital? Antes tocaban prácticamente todos los meses.
-Sí, tratamos de no tocar un tiempo en Capital para darle tiempo al disco que madure, y ahora vamos a volver a hacer giras por Buenos Aires, porque también extrañamos un poco eso. Es algo que nos ha quedado de nuestra época under y son lugares para mil, mil quinientas personas, que es un tamaño bastante justo para la interacción. Cuando tocás en un lugar muy grande, se ve más chico todo, es más difícil compartir y necesitás de una estructura escénica para sostener un show, bailarines, necesitás de todo… Para mí es una parte importante en la historia de la banda no perder esos lugares, es muy fácil en nuestra profesión, imaginate lo que debe ser para los políticos, que se te vuele la cabeza con la masividad, el súper espectáculo, toco una vez por año y lleno un estadio… A mí particularmente, no es que te digo que no me gustaría tocar en un estadio, pero no sé si podría vivir tocando sólo una vez por año, emocionalmente te digo… cuando nos ponemos a descansar, ya a la semana empezamos a hablarnos para juntarnos a tocar. Así es uno.
-También para hacer un estadio tenés que dejar de tocar, toda una movida, y ya casi no se llenan estadios con bandas de rock.
-No, tenemos un caso particular… pero no lo envidio, sí le envidio la cuenta bancaria (risas) pero ya te digo, para un artista… uno hace música por necesidad interna y después la sacas afuera por necesidad de compartir y yo creo que es imposible que no tengamos ganas de tocar, de estar un año esperando. Además hay una cosa muy loca, si vos no tocás en vivo, por más que estés ensayando, es otra cosa, el vivo, la interacción con la gente, no es lo mismo que tocar encerrado. Eso ninguno de nosotros lo soportaría, pero por locos. Eso no quita que cada uno viva su pasión de determinada manera, a los otros lo único que se les puede criticar es que no compartan la bolsa (risas).
-¿Se viene alguno tema de los viejos en el Luna?
-Te vas a sorprender… Más no se puede agregar. Ah, sí, voy a tocar desnudo, nada más.
Periodistas: Pablo Andisco y Sergio Visciglia