Emmanuel Horvilleur
“Cuando logro algo, puedo encarar para otro lado”
Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos:
Beto Landoni
30 de Mayo, 2011
Emmanuel Horvilleur habló con El Bondi durante una entrevista en la que habló de la música y los diferentes períodos en su vida. También comentó cómo se siente a un año del accidente de Gustavo Cerati y hasta bromeo con volver con Dante a los escenarios.
Un cambio de ruta. Emmanuel Horvilleur desde que formaba los Illya Kuryaki siempre tuvo la imagen del rockstar que salía con mujeres hermosas. De hecho, la sigue teniendo, y a la chica linda también. Pero detrás de esa imagen hay algo más, que es su música y cómo fue mutando a lo largo de estos últimos 10 años como solista. Su último disco, Amor en polvo, muestra otro Horvilleur: el que deja la noche y la guitarra eléctrica de lado para hablar del amor.
-¿Qué es amor en polvo?
-Amor en polvo, a demás de ser el nombre del disco es un poco lo que me transmite a mí y lo que, a la vez quería mostrar. Es un disco volátil, una música que te suspende, son palabras simples pero que juntas dan una sensación, una especie de jugo Tang erótico.
-¿Qué sentís que te dio este disco que los anteriores no te dieron?
-Cada disco tiene sus diferencias. La comparación que se suele hacer es con el disco anterior y creo que Mordisco, a la vez, me permitió hacer Amor en polvo.
La temática está basada en un amor menos filoso que lo que era Mordisco. Si el anterior era más nocturno, este es más como el atardecer.
-¿Crees que el ritmo de tus discos se relaciona con el ritmo de vida que vas llevando?
-Sí, obviamente. Los concibo y mientras los voy escuchando me acuerdo de ciertos sentires de momentos en los que grababa el disco.
Los discos más allá de que sean algo comercial, porque se venden a la gente, me sirven como una especie de almanaque. Los shows también hacen recordar las diferentes épocas.
-¿Y cómo fue el momento ese en el que escribiste amor en polvo?
-Después de la gran exposición que me permitió dar el disco anterior, con canciones que sonaron mucho en la radio o en la televisión, pensé que podía tener un momento de búsqueda. De doblar y de ir para otro lado. Para eso también me junté con Lucas Marti, que es mi hermano, y coproductor del disco.
-¿Te dio un poco más de libertad co-producir con tu hermano?
-La libertad se da por momentos. Hay momentos en los que tenés unos límites, por ejemplo: A mí me gusta la estructura de la canción pop, que dure tres minutos, y busco eso inconscientemente. Tal vez hay canciones que duran más, pero si tienen un desarrollo que es rico, donde pasan cosas, que son una especie de viaje, las dejo. Pero si no me gusta el límite ese que te da la canción pop.
-¿Pensás en la idea de buscar un sucesor para Amor en Polvo?
Todavía no lo vislumbro. Tengo canciones, pero no tengo ningún indicio de nada, solamente de canciones. Tal vez me gustaría hacer algo totalmente diferente volver a esa violencia de antes. Por eso necesito también de los discos: cuando logro algo, puedo encarar para otro lado.
-Ya pasaron 10 años de tu carrera como solista ¿Se te ocurrió hacer algo para festejar este aniversario con tu público?
-Esta bueno que la gente venga y festeje siempre, en realidad. No soy mucho de los que festejan “Los 15 años, 20 años, 5 años”. De hecho, uno de los momentos que más podría haber usufructuado fue cuando nos separamos de los Illya Kuryaki en la Trastienda. Nosotros sabíamos que ese iba a ser el último show pero la gente no lo sabía, si lo hubiéramos dicho, tal vez hubiéramos hecho 8 Trastiendas. Y decidimos no decirlo iba a quedar solo para nosotros. Me manejo de esa manera, no me gusta utilizar eso. Igual, si es festejo, los dejo.-Decía Emmanuel mientras dejaba escapar una sonrisa.
- ¿Qué crees que no puede faltar antes de un recital? ¿Cómo se viene preparando el recital del 4 de junio en La Trastienda?
-No hay una preparación psicológica para un show, se da de manera natural. Me preparo ensayando con la banda, que es la mejor preparación que hay. Para este show voy a contar un poco cronológicamente, lo que fueron los cuatro discos de mi carrera como solista. Vamos a tocar las canciones, que yo creo, más representativas de cada disco hasta llegar a Amor en Polvo, donde habrá algún bonus track, alguna versión inédita, alguna locura. Seguro va a haber invitados pero, todavía no están cerrados.
-Hace poco tocaron con Dante Spinetta, de sorpresa, para el cumple de 15 de Lisa, la hija de Cerati: ¿Qué sentiste en ese momento?
-Siempre esta bueno. Tocamos “Abarajame”, un tema que a lo largo de los últimos 10 años la habremos hecho unas 5, 6 o 7 veces, incluso la cantamos con León Gieco en el casamiento de Dante. Gieco, esa noche cantó también “Los Orosco”, así que fue una noche de hits hip-hop argentinos.
La verdad que estuvo bueno, la pasamos bien, Lisa la pasó bien. Era el cumple de 15, una noche muy importante para cualquier niña que se va convirtiendo en mujer y nosotros estuvimos ahí como una especie de padrinos medios degenerados. (Risas de fondo)
-¿Y cabe la posibilidad de que se vuelvan a juntar?
-Estamos abarajando la idea de hacer una gira por casamientos y cumpleaños de 15, pero queremos conseguir de sponsor a alguna confitería, por ejemplo, “Los dos chinos” ¡que somos nosotros! (Se ríe y tira un paso ninja para concluir con el chiste)
Es inevitable no preguntar sobre su relación con Cerati, que debido a un ACV se encuentra internado hace un año. Horvilleur lo conoce hace varios años y de hecho en Mordisco participa en el tema “19”.
-¿Qué cosas aprendiste de Cerati?
-Aprendí todo lo que la gente aprende con personas elevadas. Cerati es un tipo elevado, musicalmente, eso está sin ninguna discusión. Yo intento nutrirme de toda la gente talentosa que me rodea.
¿Cómo te sentís a un año del accidente que tuvo Cerati?
-Me siento, no bien con esta situacón. No sé cómo hablar de estas cosas. Sabemos que la vida sigue para todos, de hecho Lisa cumplió sus quince años y me siento bien de haber estado ahí, no de suplantar el lugar de padre porque sabemos lo que significa la figura del padre para una nena.
Sabemos que la pasó bien y en ese sentido estoy como reconfortado. Trato de guardarme los sentires para mí poque son difíciles de ponerlos en palabras. Hay que desearle lo mejor, para él y para todos, el también está en la Tierra, pero andá a saber en qué planeta. Haber estado en el cumple de su hija fue lo más cercano que puse estar de él en todo este año que pasó.
-Una parte de él estuvo con vos..
-Claro, nunca me sentí más cerca de él que estando en el cumple de 15 de su propia hija, y si tenés un hijo te das cuenta: lo que más querés es que ellos estén bien. En ese sentido, tiene mucho sentido, valga la redundancia.
-¿Te ves reflejado en tu hijo en relación a lo que es la música?
-Si. Estando con él siento que, a veces, vuelvo a ser niño siendo padre. Lo observas y es imposible no verte reflejado en tu hijo porque volvés a tomar la leche viendo dibujitos, o ir a la plaza. Por más que hayan pasado 30 años de la edad en la que yo hacía lo mismo e acuerdo de un montón de cosas. ¡Como si fuera ayer!
La música sé que le encanta, lo arenga y le gusta pero es mucho más futbolero que músico. En este momento si le preguntás qué va ser te dice: “Futbolista”, así que tenemos que hablar de futbol. Vamos a ver qué pasa, igualmente, tiene la libertad para elegir lo que quiera y el poder para cambiar.
-¿Cómo fue la participación de tu hijo André en “Michael”?
-Muy buena, Michael Jackson le encanta. Igualmente, el otro día me dijo que le gusta más mi música que la de Michael, así que con eso ya está no me puede decir mejor halago.
-¿Te cuesta llevar la vida de papá con la de músico?
-No, llevar la vida de papá no me cuesta. Me cuesta llevar la de músico. Quiero estar presente para mi hijo en todo, entonces aborto algunas situaciones que tienen que ver con mi carrera. Intento, obviamente, hacer todo porque de eso se trata. Pelo a la hora de elegir, me quedo con mi hijo. Me gusta que haya tiempo para todo, a veces, los días son medios cortos.
-¿Y qué te acordas de tu carrera cuando eras chiquito en Pechugo?
-Me acuerdo que no tenía pelos, púbicos, (Risas). Estaba buenísimo. Todo el tiempo tenía la cabeza pensando en lo que iba a hacer, como en esas películas donde los pibes se acuestan en el pasto, miran el cielo y dicen: “Yo quiero esto, esto y eso” Solamente cosas materiales pero con un significado. Una vez con Dante, en la época de Pechugo, queríamos los dos una bicicleta, como Los Bicivoladores, una película australiana. ¿Sabés quién trabajaba en Los Bicivoladores? Nicole Kidman.
-¿Y ahí te enamoraste de Nicole Kidman?
-No, porque era muy colorada y de chico no te gustan las coloradas, después entendés.
-¿Qué es amor en polvo?
-Amor en polvo, a demás de ser el nombre del disco es un poco lo que me transmite a mí y lo que, a la vez quería mostrar. Es un disco volátil, una música que te suspende, son palabras simples pero que juntas dan una sensación, una especie de jugo Tang erótico.
-¿Qué sentís que te dio este disco que los anteriores no te dieron?
-Cada disco tiene sus diferencias. La comparación que se suele hacer es con el disco anterior y creo que Mordisco, a la vez, me permitió hacer Amor en polvo.
La temática está basada en un amor menos filoso que lo que era Mordisco. Si el anterior era más nocturno, este es más como el atardecer.
-¿Crees que el ritmo de tus discos se relaciona con el ritmo de vida que vas llevando?
-Sí, obviamente. Los concibo y mientras los voy escuchando me acuerdo de ciertos sentires de momentos en los que grababa el disco.
Los discos más allá de que sean algo comercial, porque se venden a la gente, me sirven como una especie de almanaque. Los shows también hacen recordar las diferentes épocas.
-¿Y cómo fue el momento ese en el que escribiste amor en polvo?
-Después de la gran exposición que me permitió dar el disco anterior, con canciones que sonaron mucho en la radio o en la televisión, pensé que podía tener un momento de búsqueda. De doblar y de ir para otro lado. Para eso también me junté con Lucas Marti, que es mi hermano, y coproductor del disco.
-¿Te dio un poco más de libertad co-producir con tu hermano?
-La libertad se da por momentos. Hay momentos en los que tenés unos límites, por ejemplo: A mí me gusta la estructura de la canción pop, que dure tres minutos, y busco eso inconscientemente. Tal vez hay canciones que duran más, pero si tienen un desarrollo que es rico, donde pasan cosas, que son una especie de viaje, las dejo. Pero si no me gusta el límite ese que te da la canción pop.
-¿Pensás en la idea de buscar un sucesor para Amor en Polvo?
Todavía no lo vislumbro. Tengo canciones, pero no tengo ningún indicio de nada, solamente de canciones. Tal vez me gustaría hacer algo totalmente diferente volver a esa violencia de antes. Por eso necesito también de los discos: cuando logro algo, puedo encarar para otro lado.
-Ya pasaron 10 años de tu carrera como solista ¿Se te ocurrió hacer algo para festejar este aniversario con tu público?
-Esta bueno que la gente venga y festeje siempre, en realidad. No soy mucho de los que festejan “Los 15 años, 20 años, 5 años”. De hecho, uno de los momentos que más podría haber usufructuado fue cuando nos separamos de los Illya Kuryaki en la Trastienda. Nosotros sabíamos que ese iba a ser el último show pero la gente no lo sabía, si lo hubiéramos dicho, tal vez hubiéramos hecho 8 Trastiendas. Y decidimos no decirlo iba a quedar solo para nosotros. Me manejo de esa manera, no me gusta utilizar eso. Igual, si es festejo, los dejo.-Decía Emmanuel mientras dejaba escapar una sonrisa.
- ¿Qué crees que no puede faltar antes de un recital? ¿Cómo se viene preparando el recital del 4 de junio en La Trastienda?
-No hay una preparación psicológica para un show, se da de manera natural. Me preparo ensayando con la banda, que es la mejor preparación que hay. Para este show voy a contar un poco cronológicamente, lo que fueron los cuatro discos de mi carrera como solista. Vamos a tocar las canciones, que yo creo, más representativas de cada disco hasta llegar a Amor en Polvo, donde habrá algún bonus track, alguna versión inédita, alguna locura. Seguro va a haber invitados pero, todavía no están cerrados.
-Hace poco tocaron con Dante Spinetta, de sorpresa, para el cumple de 15 de Lisa, la hija de Cerati: ¿Qué sentiste en ese momento?
-Siempre esta bueno. Tocamos “Abarajame”, un tema que a lo largo de los últimos 10 años la habremos hecho unas 5, 6 o 7 veces, incluso la cantamos con León Gieco en el casamiento de Dante. Gieco, esa noche cantó también “Los Orosco”, así que fue una noche de hits hip-hop argentinos.
La verdad que estuvo bueno, la pasamos bien, Lisa la pasó bien. Era el cumple de 15, una noche muy importante para cualquier niña que se va convirtiendo en mujer y nosotros estuvimos ahí como una especie de padrinos medios degenerados. (Risas de fondo)
-¿Y cabe la posibilidad de que se vuelvan a juntar?
-Estamos abarajando la idea de hacer una gira por casamientos y cumpleaños de 15, pero queremos conseguir de sponsor a alguna confitería, por ejemplo, “Los dos chinos” ¡que somos nosotros! (Se ríe y tira un paso ninja para concluir con el chiste)
Es inevitable no preguntar sobre su relación con Cerati, que debido a un ACV se encuentra internado hace un año. Horvilleur lo conoce hace varios años y de hecho en Mordisco participa en el tema “19”.
-¿Qué cosas aprendiste de Cerati?
-Aprendí todo lo que la gente aprende con personas elevadas. Cerati es un tipo elevado, musicalmente, eso está sin ninguna discusión. Yo intento nutrirme de toda la gente talentosa que me rodea.
¿Cómo te sentís a un año del accidente que tuvo Cerati?
-Me siento, no bien con esta situacón. No sé cómo hablar de estas cosas. Sabemos que la vida sigue para todos, de hecho Lisa cumplió sus quince años y me siento bien de haber estado ahí, no de suplantar el lugar de padre porque sabemos lo que significa la figura del padre para una nena.
Sabemos que la pasó bien y en ese sentido estoy como reconfortado. Trato de guardarme los sentires para mí poque son difíciles de ponerlos en palabras. Hay que desearle lo mejor, para él y para todos, el también está en la Tierra, pero andá a saber en qué planeta. Haber estado en el cumple de su hija fue lo más cercano que puse estar de él en todo este año que pasó.
-Una parte de él estuvo con vos..
-Claro, nunca me sentí más cerca de él que estando en el cumple de 15 de su propia hija, y si tenés un hijo te das cuenta: lo que más querés es que ellos estén bien. En ese sentido, tiene mucho sentido, valga la redundancia.
-¿Te ves reflejado en tu hijo en relación a lo que es la música?
-Si. Estando con él siento que, a veces, vuelvo a ser niño siendo padre. Lo observas y es imposible no verte reflejado en tu hijo porque volvés a tomar la leche viendo dibujitos, o ir a la plaza. Por más que hayan pasado 30 años de la edad en la que yo hacía lo mismo e acuerdo de un montón de cosas. ¡Como si fuera ayer!
La música sé que le encanta, lo arenga y le gusta pero es mucho más futbolero que músico. En este momento si le preguntás qué va ser te dice: “Futbolista”, así que tenemos que hablar de futbol. Vamos a ver qué pasa, igualmente, tiene la libertad para elegir lo que quiera y el poder para cambiar.
-¿Cómo fue la participación de tu hijo André en “Michael”?
-Muy buena, Michael Jackson le encanta. Igualmente, el otro día me dijo que le gusta más mi música que la de Michael, así que con eso ya está no me puede decir mejor halago.
-¿Te cuesta llevar la vida de papá con la de músico?
-No, llevar la vida de papá no me cuesta. Me cuesta llevar la de músico. Quiero estar presente para mi hijo en todo, entonces aborto algunas situaciones que tienen que ver con mi carrera. Intento, obviamente, hacer todo porque de eso se trata. Pelo a la hora de elegir, me quedo con mi hijo. Me gusta que haya tiempo para todo, a veces, los días son medios cortos.
-¿Y qué te acordas de tu carrera cuando eras chiquito en Pechugo?
-Me acuerdo que no tenía pelos, púbicos, (Risas). Estaba buenísimo. Todo el tiempo tenía la cabeza pensando en lo que iba a hacer, como en esas películas donde los pibes se acuestan en el pasto, miran el cielo y dicen: “Yo quiero esto, esto y eso” Solamente cosas materiales pero con un significado. Una vez con Dante, en la época de Pechugo, queríamos los dos una bicicleta, como Los Bicivoladores, una película australiana. ¿Sabés quién trabajaba en Los Bicivoladores? Nicole Kidman.
-¿Y ahí te enamoraste de Nicole Kidman?
-No, porque era muy colorada y de chico no te gustan las coloradas, después entendés.