Vetusta Morla
Independencia española
01 de Diciembre, 2009
El grupo madrileño Vetusta Morla visitó por primera vez nuestro país, y El Bondi charló con ellos en medio de una gira que abarcó fechas por distintos lugares de la ciudad de Buenos Aires.
A través del camino de la independencia, Vetusta Morla llegó a colarse entre los grandes nombres de España a partir de su primera placa discográfica Un día en el mundo (2008), disco que presentó durante la semana pasada en Argentina. El guitarrista Guillermo Galván y el baterista David “El Indio” García hablaron de cómo fue creciendo la banda, y también se mostraron sorprendidos por el buen recibimiento que tuvieron en nuestro país.
-¿Cómo encontraron al público argentino?
David: Con respecto a los shows fue una experiencia muy positiva, teniendo en cuenta que es la primera vez que venimos. Esperábamos un público más callado, expectante, y nos hemos encontrado con gente que sabía las canciones y cantaba, lo cual fue una grata sorpresa para nosotros.
-¿Tuvieron tiempo para recorrer la ciudad?
Guillermo: Cada uno hizo su plan, y hemos pateado bastante, visitamos los lugares más emblemáticos, callejeando mucho, fuimos mucho por los bares (risas).-Sacaron su primer disco larga duración después de varios demos y varios años, ¿se fue dando naturalmente o fue por decisión propia tomarse ese tiempo?
D: Fue un proceso bastante natural, básicamente la actividad consistía en ensayar, hacer música y conciertos en Madrid y alrededores como base. Estuvimos haciendo varias bases y ritmos, y las presentamos en algunas disqueras, pero ninguna ponía sobre la mesa una oferta interesante, hasta que nos encontramos con que teníamos material para grabar un disco y lo hicimos, junto a dos productores que confiaron en nosotros y hubo buen ambiente entre todos. Lo grabamos, lo terminamos, lo volvimos a presentar en disqueras, nuevamente no hubo buenas ofertas, y entonces decidimos editarlo nosotros.
-Ahí crearon su propio sello…
D: Claro, lo peor hubiera sido dejar el disco ahí grabado, muerto, dejarlo parado, y dijimos “vamos a editarlo a ver que sale”, y bueno, salió bien, definitivamente mucho mejor de lo que creíamos.
-Eso es muy común acá también, el hecho de que una banda under tenga que sacar un disco por cuenta propia debido a desencuentros con discográficas.
D: Sí, es más tedioso porque muchas veces acaba con los grupos. Y nosotros hablamos con amigos músicos que tienen grupos que están con discográficas, tanto grandes como pequeñas, y no pueden dar los pasos correspondientes con lo que están haciendo artísticamente porque están atrasados por un contrato y ese sello los deja de lado. En el caso de la multinacional los dejan de lado, y en el caso de las pequeñas se ahogan entre sí.
G: El tema es que como ya casi no se venden discos, las disqueras tienen que contratar muchas bandas y entonces no le pueden prestar atención a todas, y es un poco el hecho de por qué nosotros no aceptamos ninguna oferta de ese estilo. Nosotros lo que pretendíamos era dedicación y un fuerte empleo de tiempo, y no lo encontramos en ningún sitio. Entonces para ser cola de león preferimos hacer una organización nuestra, contactando gente como si trabajáramos como una disquera: alguien de prensa, de distribución, de management, como una red, manejándonos como si fuéramos una discográfica.
-¿Son varias las bandas en España que optan por esta forma de trabajar?
G: De a poco se va haciendo bastante, no es tan común el impacto que se logra como sucedió con Vetusta Morla, pero sí sucede y muchas bandas se salen de la disquera y contratan free lance, pero es parte del momento en que se vive. Uno está buscando su lugar en el mercado, tanto el que hace canciones como el que las vende.
-Y justamente esa repercusión de la que hablás que tuvieron, tal vez no pasaba si trabajaban con una discográfica…
G: De hecho nos pasó una cosa muy curiosa hace unos meses, de una multinacional muy importante que nos llamó, y nosotros pensábamos que era para hacernos una oferta nueva, pero en cambio quien llamó nos dijo: “chicos, yo no podría haberlo hecho mejor, con toda mi empresa que tengo, igualmente no lo hubiéramos sabido manejar”. Nos pareció de una sinceridad brutal.
D: Poder hacer esto también supone un trabajo extra musical, aparte de ensayos y conciertos, nos repartimos los seis el trabajo, y uno se encargaba en su momento de la prensa, otros se encargaban del tema de la imagen, yo me encargaba el papel administrativo, etc.
-Igualmente me imagino que suma también mucha más satisfacción cuando las cosas salen bien.
D: Claro, y ves que después de un tiempo puedes vivir de tu grupo, de tu música, y es algo que lo has hecho tú. Y eso nos da la posibilidad de delegar el trabajo a otros y encargarnos más de la música, aunque no exclusivamente, claro.
-¿Cuándo se dio la posibilidad de pasar de tocar sólo en Madrid a ir por el resto de España?
G: Íbamos antes del primer disco esporádicamente a distintas zonas, pero poco ya que no teníamos un material que presentar y se hacía mas difícil. A partir del disco, y de contactar a una empresa que se encargó del management fuimos comenzando a girar, y a eso se sumó el boca en boca, además de que el año pasado hemos ganado muchos premios, y al final de cuentas hemos tenido 150 conciertos en un año y medio.
-Estuvieron tocando en el Líbano también, ¿cómo fue esa experiencia?
D: Fue muy curioso, una experiencia muy interesante. Era un festival que se llamaba Festival Anti-crisis, y se organizaba en un edificio que era una antigua casa otomana reconvertida en un centro cultural con diferentes asociaciones que hacían actividades, y se realizó allí, en diferentes lugares, se tocaba en el tejado, en el patio, había música, DJs.
G: También dormíamos ahí (risas).
D: Sí, muy interesante, con grupos de diferentes países, como Canadá, Francia, Jordania, del Líbano mismo. Muchas culturas y diferentes estilos musicales, gente haciendo jazz, música experimental, y nosotros tocando rock pop en español, idioma que allí nadie habla. Pero a la gente le gustó mucho.
-¿Conocen bandas de Argentina?
D: Yo conozco muy poco, él conoce más.
G: La verdad es que allí ha llegado muy poco, salvo gente muy importante como Charly García y Spinetta, también Andrés Calamaro, Ariel Rot o Fito Páez. Estos últimos tres han trascendido sobre todo. Charly García es muy curioso porque en Sudamérica es casi un dios, y en España no ha sido muy calado. Yo creo que tiene algo muy importante aquí que ha sabido captar muy bien la parte local, con sus letras, con lenguaje propio, es muy de aquí. Por eso creo yo que no acaba de funcionar en España, como sí lo lograron Calamaro y Rot. Luego, a nivel de otro tipo de bandas, Soda Stereo en los ´90 era un grupo de referencia, más recientemente Bersuit y Los Piojos, y Los Fabulosos Cadillacs por su parte son muy fuertes, creo que tal vez porque tienen un punto en común con Mano Negra, algo que a mediados de los ´90 fue muy fuerte en España. Pese a que también son muy de aquí con sus letras tienen una amplia variedad de estilos.
-¿Qué sigue en el futuro cercano de Vetusta Morla?
G: Ahora después de aquí nos tomaremos un descanso, algunas vacaciones, y luego volveremos. Estaremos componiendo, nos gusta dar muchas vueltas con las canciones hasta que nos gusten a todos.
D: Esperamos volver cuando se pueda, tal vez con nuevo material, o tal vez sea muy rápido y todavía sigamos presentando lo mismo.