Desde la tarde y hasta la madrugada, miles de ricoteros transformaron el dolor en una misa cargada de banderas, pogo y mística.
Una despedida al hombre, al artista y al mito que convirtió la ausencia en una forma de presencia colectiva.
Las mejores novedades, como siempre, de la mano de Revista El Bondi y su crew.