Arraigo
"La música es una expresión artística, no una religión"
25 de Marzo, 2016
En diálogo con este medio, el grupo desarrolla de qué consta su propuesta, la cual combina folk y metal.
Los integrantes de Arraigo se propusieron, desde su comienzo (2004), unir dos mundos que hasta el momento eran (o parecían) incompatibles en la escena nacional. “Siempre pensamos que era raro que no se hubiese hecho antes, teniendo en cuenta la expansión que ha tenido el folk dentro del metal a nivel mundial”, comentan sobre el género que abordan. “Nos resultaba increíble que nadie haya sentido curiosidad por abordar nuestra riquísima herencia cultural desde el rock pesado”, sintetizan.
-A los fundamentalistas de los géneros, ¿qué les dirían sobre lo que ustedes proponen?
-Que palabras como “fundamentalismo” no sirven para definir, sino para convertir en piedra lo que debería ser un río fluyendo. La música es una expresión artística, no una religión o un partido político. Ciertamente, no excluimos tomas de posición en ningún sentido, pero esas palabras (motes, taras, lápidas), pueden llegar a ser peligrosas. El arte tiene que ver con el disfrute.
-Entrevistados hace un par de años, mencionaron que Arraigo (por el estilo que interpretaban) no venía a ocupar un lugar, sino a crear un espacio. En perspectiva, ¿cuánto costó que la escena adopte lo que ustedes hacían?
-Se trata de una pregunta que se responde mirando los lugares en los que nos hemos presentado. Ya hemos participado al menos en dos eventos más importantísimos: Metal para Todos y Cosquín Rock. Los músicos fueron de los primeros en ver con buenos ojos nuestras producciones. El público responde cada día más y es parte fundamental de nuestras proyecciones y de nuestra motivación.
-En la actualidad, ¿cómo ven ese espacio por el cual ustedes batallaron?
-El espacio está, es ese oxígeno que nos mueve y que quisimos insuflar dentro de la escena. Siempre vamos en busca de horizontes nuevos. En el camino queda mucho, ideas, proyectos, trabajo, algunos integrantes, que siempre serán arraiguistas. La muerte es un estado del que no es posible salir si no es a través de las huellas del pasado, pero el momento es acá, y el lugar es ahora.
-Pasaron por la última edición del Cosquín, ¿cómo lo vivieron?
-Cosquín es un monstruo enorme al que Arraigo fue a aprender muchas cosas. Es una experiencia única, no solo por el marco del evento, sino por la camaradería experimentada con los otros músicos. Quedamos muy contentos con la experiencia, sobre todo porque fue una puesta a prueba de nuestra nueva formación.
-Asimismo, ¿cuál fue la respuesta de los espectadores?
-¡Muy buena! Este año nos tocó presentarnos en un horario en que el sol de la sierra estaba un poco más tranquilo y la gente se brindó más ampliamente en número y en participación. Sería muy bueno poder volver siempre que sea posible.
-A cuatro años de la salida de Fronteras y Horizontes, su último disco, ¿cómo lo ven con el paso del tiempo?
-Fronteras es un álbum irrepetible, representó mucho esfuerzo y subió la vara respecto a nuestras propias expectativas. Sentó una base conceptual enorme para nuestro trabajo y nos ayudó a proyectar ideas con formas más ajustadas. Creemos que todavía sigue creciendo y que nos depara muchas sorpresas nuevas.
-¿Hay planes de publicar un nuevo material?
-Ciertamente, y estamos manos a la obra. Los tiempos con los que trabajamos y con lo que realmente contamos han hecho, sumadas las vicisitudes que trae aparejadas la vida misma, que no podamos grabar nuevamente hasta hoy. Sin embargo, en la actualidad contamos con seis temas nuevos terminados y varios proyectos en carpeta. Esperamos entrar al estudio entre abril y mayo. La pre producción está completa, maquetas incluidas. Se viene lo nuevo pronto.
-Para su último disco, mencionaron que fueron sumamente detallistas, que de hecho llegaron a la producción con los temas terminados, que no hay mucho lugar para la improvisación.
-La experiencia nos enseñó que lo más productivo es llegar al estudio con las cosas en orden. Eso va desde los clicks de batería a intenciones sonoras y bases. El estudio es una oportunidad increíble para experimentar con algunos otros sonidos, pero sobre un trabajo conceptual e investigativo previo. En ese sentido sí, seguimos siendo detallistas y no creo que podamos cambiar. En un trabajo planteado de esta manera, ir a improvisar al estudio nos resulta improductivo.
*Viernes 25 en Gier, Álvarez Thomas 1078. A las 22.