Infierno 18
Ganamos una identidad y eso no nos lo quita nadie
Cronista: Sergio Visciglia | Fotos:
Gentileza prensa
11 de Diciembre, 2013
Entrevista a Infierno 18, antes de la presentación de su nuevo trabajo En Mis Manos.
Allá por el año 2002 asomaban casi insolentes, niños de 12 y 13 años, ruidosos y con el mote de ser hijos de. El apellido Taranto, tan conocido en el rock argentino desde los años ’80, asomaba ahora pero desde el lado de los músicos. A veces de reojo, otras veces por curiosidad, otras tantas por gusto, la banda siempre fue mirada y escuchada.
Con el correr de los años, los chicos crecieron y se asentaron en una propuesta bien rockera, con tintes punks, y destellos de pop. Así es que hoy Infierno 18 tiene una presencia consolidada, con doce años de vida, y un flamante trabajo discográfico que será presentado el próximo domingo 15 de diciembre en Niceto.
-¿Por qué deciden sacar su nuevo trabajo dividido en dos singles?
Nikko (batería): -Todo lo que fue el 2013 para Infierno 18 implicó mucho trabajo pero de puertas para adentro en nuestro estudio. Compusimos muchas canciones, reversionamos otras que teníamos de otros discos y dimos formas a otras tantas que teníamos no cerradas aún. A la hora de ponernos a pensar en qué formato salir, nos pareció interesante dividir este lanzamiento en dos capítulos; por eso este primer medio disco EN MIS MANOS, que cuenta con cinco singles a trabajar como tales. Lo decidimos hacer en un formato de latita metálica con postales, muy bonito, justamente para revalorizar el hecho de comprar el CD físico. Estamos en una era digital de la cual no podemos escapar, ni es nuestra intención, pero no podemos dejar ir el formato CD. Nos pareció muy interesante llevar esta filosofía a nuestra gente y al mercado. Ya sabemos cómo se va a llamar la segunda tanda de 5 singles (va a ser una continuación de la frase “En mis manos…”), pensamos sacarla en el mismo formato y de esta manera poder concentrar los dos CDs en una lata y en otra lata todo el arte y postales.
-Es también parte de una nueva etapa de la banda, consolidada como cuarteto, ¿cómo se plasma esto en el sonido actual?
Tom (voz y guitarra): -El cuarteto nos sienta impecable. Estamos muy emocionados con el sonido que laburamos como banda todo lo que fue este año y en las composiciones, y consideramos que En Mis Manos es una fiel muestra de ello. Componer un disco ya consolidados como cuarteto, desde ya que cambió un poco las cosas, la manera de pensarlas y ejecutarlas. Infierno siempre fue pared de guitarras y baterías in your face y con este disco se pudo generar esto mismo pero de manera mas orgánica y mucho tuvo que ver también la producción de Alejandro Vázquez y de Andrés Vilanova.
-¿Qué aportó principalmente esa dupla?
Alan (bajo): -Ale y Andy aportaron un orden con mucho criterio. Le supieron dar esa vuelta de rosca tanto en lo compositivo, como en los arreglos y en el audio. Fueron esa mirada de afuera, ajena a la banda, más que necesaria por el momento que veníamos pasando. Mucho trabajo en nuestro estudio y una linda bolsa de canciones, de las cuales terminaron eligiendo cinco que compartirán un hilo conductor y el broche de oro podemos decir que fue poder contar con estas dos figuras.
- ¿Qué sienten que tiene de diferente y de parecido a viejos trabajos discográficos?
Nikko: -Todos los discos de Infierno, desde los más viejos hasta los más recientes, comparten una esencia y frescura; algunos serán más punkies, otros más pesados, otros mas poperos… pero desde el comienzo infierno siempre se plantó así: una mezcla de influencias con un único mensaje que son las canciones. Disco a disco se puede notar una evolución lógica de la banda tanto en lo musical como en lo humano. Cada disco nos agarró en una situación completamente distinta de la vida y creo que esta obra más reciente engloba todo lo que Infierno soñó y trabajó mucho como carrera. Nos sentimos una banda sólida, que tiene un mensaje y una propuesta más que interesante para compartir, y que tiene historia.
-¿Cómo va a ser la presentación en Niceto?
Alan: -Va a ser el show presentación oficial de esta nueva etapa de la banda titulada En mis manos, ya que sentimos que tenemos a Infierno en su máximo potencial en nuestro poder y por supuesto, un repaso por toda la carrera de la banda, con muchos invitados más que interesantes. Lucille and The Conga Commandos, banda amiga, va a estar calentando el escenario previo a Infierno. Esperamos que puedan ir tanto los fans de Infierno como gente nueva que esté interesada en la actual propuesta de la banda, la cual viene cargada con mucha música.
-Al mismo tiempo, están cumpliendo 12 años, eran muy chicos en sus comienzos, ¿cómo recuerdan esos tiempos ahora mirando hacia atrás? ¿Qué creen que ganaron y al mismo tiempo qué no perdieron de aquella época?
Nikko: -Ganamos un background impresionante y no perdimos nunca las ganas de seguir haciéndolo. Infierno desde los comienzos fue un mundo de diversiones. Hacer lo que veíamos a nuestras influencias hacer y cada vez en un marco más profesional, con los altibajos lógicos de toda carrera, con las piedras en el camino lógicas por ser una banda de chicos, pero con un objetivo bien en claro. Con el pasar de los años Infierno ganó identidad y eso no nos lo quita nadie.
-Tom, ¿cómo influyó en la niñez la presencia de un padre tan adentrado en el rock (Alejandro Taranto, manager de artistas como Los Fabulosos Cadillacs en su momento o León Gieco, entre muchos otros)?
-Influyó mucho en mi vida personal y profesional tener a Alejandro como padre. La verdad que me considero afortunado por todo el conocimiento que me transmitió y todas las vivencias que compartimos. Tranquilamente podría haber sido futbolista o médico, pero la música y todas las cosas alrededor de ella son lo que me hace sentir vivo y lo que más pasión me genera.
Foto: Gentileza Nora Lezano
Foto: Gentileza Nora Lezano