Amel
Estoy muy agradecido de la familia que me tocó
Cronista: Sergio Visciglia | Fotos:
Gentileza: Prensa
19 de Agosto, 2013
Entrevista a Gonzalo Pallas, cantante de la banda Amel, la que formó junto a su tío Gustavo Spinetta, hermano de Luis Alberto.
Hace siete años, Gonzalo Pallas comienza un nuevo proyecto junto a su tío Gustavo, y juntos forman la banda Amel, una rama más del florido árbol musical que crece en la familia Spinetta. Gustavo, baterista y hermano nada menos que de Luis Alberto curtió siempre el rock de distintas maneras al lado de uno de los más grandes referentes del rock argentino. La formación se completa con Francisco Zunana (guitarra) y Pablo Castagneris (bajo), veinteañeros como Gonzalo, a diferencia de Gustavo, quien les lleva a todos más de treinta años de edad. Gonzalo (voz y guitarra) hace un resumen perfecto de este complemento generacional: “La conjugación de las generaciones en la banda es algo que sorprende, porque por más que tengamos grandes diferencias de edades, en lo musical no pasa tanto, somos de escuchar mucha música, y Gustavo en lo particular al ser mi tío, me nutrió de música desde pequeño el aporte es constante”.
La banda se encuentra craneando la producción de su segundo disco, y para esto, recurre a un método no muy ortodoxo pero cada vez más habitual: a partir de la web idea.me, cualquier puede su proyecto y contar con la colaboración económica de toda la gente que así lo quiera, a cambio de diferentes regalos, que varían en cantidad y calidad según el aporte económico a la causa.
-¿Por qué decidieron que esa era una buena posibilidad para intentar editar su nuevo disco?
-Tenemos muchos temas el baúl creativo, eso dio lugar a la necesidad de hacer un segundo disco y descargar toda la música acarreada en el transcurso de la grabación del primer disco hasta su lanzamiento. Entonces, para el segundo disco sacamos un presupuesto e investigamos modalidades nuevas de financiamiento a través de internet. Conocimos una página que se llama idea.me y nos pareció muy interesante realizar un proyecto totalmente independiente a través de colaboraciones a cambio de recompensas. Hay desde el disco, hasta un asado con los músicos, entradas a los shows, asistir a las grabaciones, participar de video clips. Nos parece muy interesante y novedoso.
-¿Ya están las canciones de este nuevo álbum? ¿Cómo las ven ahora en la etapa previa a la grabación?
-Sí, el materia ya está chequeado, recontra ensayado y demeado. Estamos ansiosos de entrar al estudio y poner toda la carne al asador.
-Si bien el disco anterior fue grabado en 2010, recién fue editado el año pasado, ¿sienten igual la necesidad ya de adentrarse en uno nuevo?
-La necesidad es inminente, ya pasó mucho tiempo y el proceso creativo no se detuvo nunca. El sonido de alguna manera maduró y tiene otro color. Sin embargo tiene una línea cronológica natural que demuestra un hilo conductor con el anterior, el tiempo y nuestro crecimiento, dan lugar a un nuevo sonido más sólido y adulto.
-Han tenido la suerte de tocar en grandes escenarios rápidamente, sin embargo este año también se los encuentra en el under porteño, ¿cómo llevan ese doble camino?
-Con respecto a los escenarios under son parte del camino a recorrer, es mágico atravesar ese puente, de alguna manera nos sentimos más cómodos con la intimidad del show que ofrece el under, sin embargo los escenarios grandes te dan mucha experiencia. A la hora de tocar, se aprende mucho al escucharse en espacios amplios y sonar con toda la potencia, está en uno lograr la misma intimidad que en los escenarios pequeños. En lo particular me gusta más el under.
-Son un grupo más que proviene de una familia musical por excelencia, ¿de qué manera se sienten influenciados por hermanos, tíos, primos, etc?
-En lo personal y en lo musical, la familia aporta muchísimo. Desde el apoyo constante que me han dado en mi proyecto hasta consejos, herramientas de trabajo. Siempre es importante el respaldo familiar, estoy muy agradecido de la familia que me tocó.