Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Pablo Sbaraglia

Welcome to the Hotel Sbaraglia

Cronista: Gentileza prensa | Fotos: Gentileza prensa

13 de Agosto, 2013

Welcome to the Hotel Sbaraglia

Entrevista a Pablo Sbaraglia, quien lanza su segundo disco solista titulado "El increíble magnetismo del Gran Hotel Glamour Shuffle".

En una tarde de invierno con un clima atípico, una charla con un café de por medio en un bar muy lindo de la localidad bonaerense de Sáenz Peña se convertía en el lugar perfecto para que Pablo Sbaraglia, tecladista en Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado (banda que acompaña al Indio Solari en sus giras) hablase del show del Indio en Mendoza, de la vuelta de Man Ray (de la que formó parte), pero sobre todo, de su gran trabajo nuevo solista que presenta este viernes 16 de agosto en Niceto Club.
 
-¿Cómo fue la preparación de “El increíble magnetismo del Gran Hotel Glamour Shuffle”?
-En este disco particular se le dio mucha bola a la preproducción, que no pasaba por los demos, sino por el diseño del audio. Es decir, la forma en que yo quería que este grabado, y el sonido que quería como resultado. Una de las cosas que me propuse es casi no tener que agregarles efectos a las canciones después de haberlas grabado. Por ejemplo, las baterías las grabamos en el living de mi casa, incluso nos fijamos en que ángulo de la habitación nos gustaba más como sonaba. Lo mismo con el piano. Después, la mayoría de las voces no fueron ni ecualizadas. La idea era que quedaran fuertes de volumen, secas y limpias. La intención era captar la profundidad del momento en que eran grabados los instrumentos. Si bien no son tantos los elementos que hay, toda esa naturalidad tiene su peso en los temas, y yo necesitaba tener esa amplitud en el audio. 
 
-Esa naturalidad que quisiste resaltar en el disco, ¿creés que convierte a este álbum en el más rockero que hiciste?
-Eso me lo dijeron muchas veces. Puede ser que el sonido sea más puro, más 70’s si querés. Para mí lo que tiene son dos caras: esa faceta más rockera, y la otra bastante más oscura. Creo que es todo parte de este “Plan de Audio” que hicimos. 
 
-¿Qué tal fue grabar con el Coro Polifónico de San Martín en la canción “Ángel”?
-Para mi es un tema particular, desde antes de ponernos a grabar. Comienza muy íntimo, con un piano muy chiquito y una voz, y todo va creciendo. La canción habla de una persona que vuelve a su habitación en el hotel y se encuentra con su ángel guardián. Ahí se crea una charla entre los dos, y el coro, que constantemente repite la palabra “Alegría”, se convierte en el momento emotivo que termina de enganchar la situación. Lo loco fue que hicimos la conexión por el amigo de un amigo, y terminó siendo una experiencia distinta ya que es algo muy raro y diferente de grabar. Imaginate que grabamos tres tomas distintas de cada una de las nueves chicas que vino a mi casa-estudio. La verdad me gustó tanto que se convirtió en una veta que me gustaría investigar más.
 
-¿Por qué ese nombre tan extenso?
-Sí, es verdad, es largo. Pero son las mínimas palabras necesarias para contar y describir un poco, es una especie de pantallazo, de qué se trata la mirada acerca de lo que pasa en ese hotel raro y fantástico. Esto es debido al magnetismo que le provoca a determinado tipo de gente, esos mismos que se mueren por pertenecer a ese lugar, bien parecido a ser parte de la elite. Eso sí: el problema surge ya que al tener esas características fantasiosas (por eso lo de Glamour Shuffle), si no te mantenés sobre un eje y rondás mucho en lo careta y en lo poco genuino, el hotel te castiga y te la manda a guardar. 
 
-¿Creés que el rock hoy se muestra así, totalmente castigable dentro de ese hotel?
-No sé si en el rock. No sería una alegoría que te nombre algún ámbito en particular, yo creo que esto se amolda a cualquiera en mayor o menor medida: desde los mediáticos en los programas de chimentos hasta otros más sutiles que pasan en la vida misma. Muchas veces terminamos siendo no muy genuinos, y está bueno bajar un cambio, escuchar lo que el otro te esta diciendo realmente, no contestar: “Hola, sí, sos un grosso”, y nada más. Este hotel tiene un hermetismo especial para con la gente que es así. 
 
-Para cambiar un poco de tema, ¿cómo viste la vuelta de Man Ray?
-Me pareció bien porque a Hilda (Lizarazu) y a Tito (Losavio) los quiero un montón, porque son mis amigos y ya de movida voy a apoyar lo que hagan. No tuve tiempo de escuchar nada de lo nuevo pero tengo muchas ganas de hacerlo. Así que quiero cruzarme con Tito pronto y hablar de que me parece buenísimo que tengan ganas de juntarse para tocar. Yo hoy veo a Man Ray como algo muy lejano, pero ellos no dejaron de ser parte de mis amistades.
 
-Con la fecha del Indio en Mendoza, volaron las entradas en días, y hasta que no se cambió de lugar (iba a ser en el Estadio Malvinas Argentinas, luego en el Hipódromo del departamento de Godoy Cruz, y ahora finalmente se trasladó al Aeródromo de la ciudad) era todo muy incierto, ¿cómo vivís estas situaciones?
-Los primeros días que se agotaron las entradas la pasé muy mal. No sabía que iba a suceder finalmente, y leer todo lo que te escribían, que no eran palabras violentas ni nada, pero eran lamentos y palabras dolorosas casi como pedidos de auxilio. Y mi situación frente a esto era de impotencia porque no tenía como solucionarlo por mis propios medios. Lo que quizás si se tornó heavy, que no me generó miedo pero me prendió una luz de alarma, eran las llamadas a mi domicilio particular (andá a saber como consiguieron mi número) que contenían tal grado de desesperación que estaba al borde de ser violenta. Todo producto de lo mismo, lo puedo entender, pero no la pasé nada bien. Lo que te puedo decir que estos días nos estaremos juntando para ensayar con el Indio y los fundamentalistas, ajustar ciertos alineamientos y cuestiones vocales, pero va a ser un muy buen show.
 
-Volviendo al disco, ¿qué te dijo tu familia? ¿Lo pudo escuchar tu hermano Leonardo (actor, de exitosa trayectoria en nuestro país y en España) que pasa mucho tiempo en el exterior?
-A Leo se lo dí antes de que viajase. Por cuestiones de tiempo, cruzamos algunos mails, pero me comentó que le gustó mucho el disco, y le hizo un comentario a mi papá súper positivo, como que le había encantado. Lo mismo piensan mis viejos. Y que le guste a la familia tiene un sabor especial. Si bien es cierto que los padres de uno siempre lo apoyan en lo que uno hace, tanto que te tirás un pedo y ellos aplauden, esta vez siento que realmente les gustó mi trabajo nuevo. Me dijeron cosas que iban más allá del afecto, del apoyo paternal y maternal respectivamente, lo digo por la molestia que se tomaron en resaltarme distintos destacados del disco. Si bien hay gente que no le debe gustar, por suerte, este es el disco que mejores críticas tengo.
 
-¿Y cómo va a ser este show que se viene este viernes por la noche en Niceto?
-Lo que vamos a contar son estas cuestiones que componen al Hotel, no solo con las canciones sino con algunos elementos sorpresa. Que todo sea parte del espectáculo, aunque no se si esa palabra es la correcta, pero tiene ese formato. Si bien podría subirme al escenario, no decir una palabra y dejar que la cosa fluya, hay distintos elementos en el show que te van contando la historia del lugar, y está buenísimo, porque en un lugar como Niceto, por lo técnico, su escenografía y sus luces, podemos mostrar lo que estamos tratando de decir.


Periodista: Ariel Andreoli 
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