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Lisandro Aristimuño

El oficio de ser músico es comunicar algo a otras personas

Cronista: Redaccion El Bondi | Fotos: Anabella Reggiani

01 de Agosto, 2012

El oficio de ser músico es comunicar algo a otras personas

El Bondi charló con Lisandro Aristimuño antes de su show del viernes en el Gran Rex presentando Mundo Anfibio. Acá un adelanto de lo que se verá en la nota del próximo número de nuestra revista digital.

Lisandro Aristimuño, el músico rionegrino, sacó su nuevo disco Mundo Anfibio, y se anima a mostrar su lado más rockero. Con su nueva vida como padre, creó este nuevo disco que muestra su lado más crítico con el sistema, buscando un cambio, una mirada más detenida al mundo en el que se vive. Habla del por qué de este cambio musical y de los invitados que participaron en él; de la admiración profunda a Luis Alberto Spinetta; y de cómo llegó a ser uno de los referentes del folk eléctrico y tener su propio sello discográfico.

-Fuiste padre hace poco y en varias ocasiones dijiste que el nombre del disco tenía algo que ver con esto, ¿cuáles son esas cosas que unen tu paternidad con Mundo anfibio?
-El ser anfibio es alguien que vive en el agua y en la tierra, y creo que en algún punto el ser humano tiene un poco de esa parte animal. El hecho de que mi niña haya estado nueve meses en la panza fue algo que me ayudó a plantearme parte del concepto de este disco, porque hubo otras cosas que me llevaron a ese nombre: la mutación del hombre respecto al sistema, cómo tenemos que mutar para estar mejor, para poder vivir adentro de esto donde algunos ponen las reglas y la gente tiene que cumplirlas. Es como un hormiguero. Tiene que ver con las dos cosas, pero la paternidad tiene que ver con el hábitat acuático del que salió mi hija, y poder presenciarlo fue algo que me hizo cerrar el disco.

-¿Cómo viviste el proceso del armado del disco y a la vez el prepararte para encontrar esta nueva vida como papá?
-La verdad fue bastante caótico, no es fácil ser padre. Azul tiene apenas cuatro meses, y fue todo un bardo, porque el haber sacado un disco requería mucho tiempo de mi vida y a la vez estaba entre mamaderas, pañales y demás cosas. Todavía estoy en ese proceso. Pero siempre es una felicidad, tener un hijo es una de las cosas más hermosas que me puede haber pasado hasta el día de hoy y lo disfruto, a pesar del caos que puede ser.

-Con respecto a los shows en vivo, no siempre hacés las mismas versiones que las del disco, ¿puede que eso sea porque el público te sirve como otra fuente de inspiración?
-En realidad es porque me aburro, sería muy monótono hacer el disco igual que su versión original. Ya trabajé para que el disco fuese así y el vivo es otra cosa. El músico disfruta, vive con los conciertos, después viene todo el comercio de los discos. El oficio de ser músico es comunicar algo a otras personas. Entonces es super distinto el hecho de tocar en vivo. Por eso yo le pongo otras cosas, es como otro disco, y también tiene que ver la presencia del público, porque ves todo lo que transmitís, las caras de la gente, lo que le sucede. La relación es a primera persona.

-¿Y cómo se vive ese clima ahora con este disco que es más eléctrico y no tan calmo como los anteriores?
-El concierto es realmente agotador, son casi dos horas de show. Es como la tapa del disco en un recital. Entonces tengo que tener un manejo de respiración, energía y voz porque los temas son muy altos. Es una batalla y yo voy al golpe.

-¿Cómo vienen para el show en el Gran Rex, en el que ya están todas las entradas agotadas?
-Se viene increíble porque van a haber muchos invitados, más las 20 personas que conformamos la banda. Lo que tiene de bueno éste disco y ésta gira es que vamos a hacer el mismo concierto en todos lados. Decidí que sea así y es un trabajo, arte, llevamos las telas, visuales y todo lo demás. Vamos a parecer un circo.

Próximamente la nota completa en la edición número 6 de la REVISTA EL BONDI DIGITAL.

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