Brancaleone
“Buscamos una sensibilidad en la canción que nos llegue a todos”
06 de Septiembre, 2011
Dos de los integrantes de Brancaleone, Alejo Urbani y Marcelo “Chelo” Henin, bajista y guitarrista respectivamente, hablaron de cómo llegaron a ser parte de la banda, de la responsabilidad que tienen como músicos, y el trabajo en conjunto, antes de la presentación en Colegiales este sábado 10 de septiembre.
Influencias por doquier: rock, punk, música clásica, tango, folklore y ska. No queda ningún estilo afuera. El dicho “uno de cada pueblo” tampoco les quedaría mal a la hora de ver sus orígenes, ya que sus integrantes Martín “Pela” Dufou (voz y charango), Juan Argain (guitarra), Alejo Urbani (bajo,) José Giorgi (batería), Gonzalo Gutiérrez (armónica), Marcelo Henin (guitarra), Edgardo Bonani (teclas), y Pedro Dufou vienen de 9 de Julio, Chacabuco, Munro, Villa Crespo, Tandil, Parque Chas y Congreso. Llegaron a la banda debido a diferentes situaciones, pero buscando lo mismo camino con una sola regla: el respeto.
-¿Cómo surgió la cruzada constante?
Marcelo Henin: Surge a partir de que creemos que el estar tocando, llevando música, compartiendo letra y un mensaje tiene una responsabilidad de fondo. Gracias a todo eso no dejamos de recibir comentarios de la gente y quisimos dar algo más. A raíz de eso y de las necesidades que existen hoy en día, se nos ocurrió hacer algo para ayudar en lo que podemos, ahí empezó la movida juntando alimentos, útiles y ropa en los recitales que fuimos destinando a diferentes lugares.
-¿Cómo eligen los lugares a donde van a llevar las donaciones?
Marcelo Henin: Si es comida lo mandamos a algún comedor, si son útiles a alguna escuela. Depende la necesidad de cada lugar.
Alejo Urbani: O a veces surgen propuestas como la que nos hicieron un grupo del Impenetrable del Chaco que nos pidieron 500 pañales y en tres recitales juntamos 2050 pañales que fueron enviados para allá. Hay muchos lugares que, solamente, necesitan la presencia. En Florencio Varela un centro cultural necesitaba promocionar todo lo que tenían, y sólo tocando en la estación del tren fue una manera de estar y ayudar.
-¿Cuál fue la experiencia más linda en la que participaron ayudando?
Marcelo Henin: Cuando festejamos el día del niño en la Villa 31. Fue hermoso llegar a tocar ahí y sabiendo que estás tocando en el primer recital de muchos pibes. Lo mismo nos pasó cuando tocamos en una villa de emergencia en Tigre.
Alejo Urbani: Es una responsabilidad enorme. El primer recital no se lo olvida nadie: el mío fue el de Attaque 77 con Los insectos en el Viejo Correo.
-¿Por qué decidieron hacer El Auditorio en el Centro Cultural de La Plata? ¿Cómo fue el proceso de construcción?
Marcelo Henin: Es un lugar que se creó para todo el mundo, ante la falta de espacios gratuitos para que las bandas toquen. El lugar está habilitado para 150 personas, lo construimos a conciencia con la plata que juntamos en recitales y peñas. Durante un año y medio fuimos todos los sábados a tirar abajo un techo, pintar paredes, hacer instalaciones eléctricas, entre otras cosas.
-¿Cómo fue la reacción de la gente que los veía construir El Auditorio?
Alejo Urbani: Es muy loco también lo que pasó en la banda. Se pensaban que éramos gente que construía auditorios por la vida, y no (risas). Nosotros tenemos una banda y además, construimos un auditorio, no viceversa.
-¿Qué salida encontraron para mostrar su música en vivo cuando no encontraban lugares de rock para tocar?
Marcelo Henin: Había pocos lugares de rock habilitados para que las bandas toquen, pero encontramos otros sitios en los que se podían hacer peñas. Entonces decidimos agarrar bombo, guitarra criolla y tocar otras canciones nuestras y algunas reformarlas para que queden dentro del formato.
-¿Qué diferencias encuentran entre un recital y una peña?
Alejo Henin: La energía es la misma, lo que cambia es que no vas a escuchar una guitarra eléctrica con distorsión pero vamos a estar saltando con una criolla. Tratamos de adaptar el repertorio para que suene más chacareroso.
-¿Cómo hacen para combinar los diferentes estilos y gustos musicales a la hora de componer?
Marcelo Henin: Buscamos a dónde quiere ir el tema, qué no dice, qué quiere ser. Puede terminar siendo una chacarera, un punk rock, un chamamé, o una salsa. No nos ponemos ningún límite a la hora de hacer una canción. Creemos que vamos llevando a la canción según lo que ella nos pide. Hay temas que tienen diferentes versiones y depende el momento vamos tocando una u otra.
Alejo Urbani: Para combinar diferentes gustos, lo esencial es el respeto, saber escucharse. La canción es la que nos lleva a dónde tiene que ir y nadie se cierra.
-¿Quién se encarga de escribir los temas?
Alejo Urbani: La mayoría de las letras las hace Martín Dufou. Hay mucha participación. Todo pasa por la sala y todo pasa por todos, de hecho los temas los registramos a nombre de todos, somos partícipes y autores de nuestra música y letra. A nivel lírico Martín tiene un vuelo muy interesante, mezcla muchas cosas.
Marcelo Henin: Al momento de compartirlo en la sala buscamos una sensibilidad en la canción que nos llegue a todos. Si hay alguno que no le gusta algo, no sale. Hay mucha lectura, eso también está bueno. Nos vamos intercambiando libros y eso es un muy buen complemento a la hora de escribir. Así nos vamos descubriendo cuál es la búsqueda de cada uno y encontrar el camino por dónde quiere ir la banda.
-¿Cómo se conocieron?
Alejo Urbani:- Yo me conocí con “el pelado” (Martín Dufou) haciendo boxeo. Después de una pelea nos quedamos hablando porque los dos teníamos una banda.
Marcelo Henin: Yo conocí la banda en 2005, yendo a tocar con otra. Entré al lugar y se estaban cagando de risa mientras zapaban temas de Divididos, en ese momento eran tres. Terminé saltando, sin conocer ningún tema y me transmitieron una energía enorme. Ahí empecé a seguirlos hasta que un día me propusieron que toque en la banda, algo que todavía no entiendo.
-¿Por qué todavía no lo entendés?
Marcelo Henin: - Porque, antes que todo, soy fanático de Branca. Entonces yo decía ¿para qué me quieren agregar?, Si la banda así está bárbara. El Negro, el batero, también era fanático y termino tocando en la banda. Es hermoso que te pase eso.
-¿Qué tipo de relación tienen con la Armada?
Marcelo Henin: Es genial la relación, están siempre. Nos juntamos muchas veces a comer asado, también nos ayudaron con la construcción del Auditorio. Brancaleone no somos solo ocho personas, somos muchos más, por eso es “La Armada Brancaleone”. Lo que nos une es que todos sentimos esta pasión por la música de la misma manera.