Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
Seguinos en
Banner

Josefina Pretende

“Apuntamos a una música de culto pero masiva”

Cronista: Pablo Andisco | Fotos: Gentileza prensa

08 de Marzo, 2010

“Apuntamos a una música de culto pero masiva”

Los chicos de Josefina Pretende editaron disco nuevo a fines del 2009 y arrancan un año lleno de ilusiones: mientras defienden Revelador, planean su sucesor y se lanzan a los escenarios: este sábado tocan en The Church, casi en un nuevo concepto de boliche rocker.

Hernán Di Carlo, cantante y fundador de la banda, empieza la larga entrevista con un monólogo en el que explica el silencio discográfico de siete años:

“El primer disco (Pueblo Santo) lo sacamos en el 2000, ya como Josefina Pretende. Hasta ese entonces veníamos haciendo demos, casettes, otra época, pero teníamos una cantidad de temas y ganas de hacer un disco. Lo hicimos nosotros, sin productores ni nada, y nos sirvió como una tímida carta de presentación. Sacamos 500 copias, creo que regalamos 450 a todo el mundo, a los medios, le dimos discos desde Pergolini a Lucho Avilés. Durante 2001-2002 nos venía a ver Hernán Bruckner, guitarrista de Árbol, y nos insistió para sacar un disco, pero nosotros preferimos un EP, al que llamamos Josefina Pretende. Ahí la composición iba un poco mejor, laburábamos con prensa, tocábamos más seguido, todo eso hasta el 2004, años del primer fogueo, el más interesante, pegábamos notas y la gente nos empezaba a conocer. En 2004 nos pasó Cromañón, se nos fue el baterista de toda la vida, y esto siguió hasta 2006, hubo que readaptarse a esa nueva realidad y arrancar otra vez”.

-Los discos suelen marcar espacios y tiempos: ¿Revelador simboliza toda esta etapa?
La mayoría de las canciones son de los últimos dos años, salvo “Radio Bélica”, que ya lo habíamos grabado y ahora le hicimos otros arreglos. En el 2007 nos volvimos a juntar con Hernán, y empezamos a preproducir el disco, pero muy desde abajo: mostrando maquetas, los primeros acordes, alguna letra… Así estuvimos un año hasta que lo empezamos a grabar, y aunque se fue estirando todo, nos sirvió  para laburar en la sala y cambiar algunas cosas.

-¿Cómo trabajan la composición?
Cada uno tiene un rol que se da por naturaleza, y la composición la compartimos con mi hermano Diego, que es el tecladista, y con el que empezamos toda esta historia. Entre los dos hacemos uno, yo me encargo de las letras y melodías y el más de la música y la melodía.

-Algo que se mantuvo más allá de los vaivenes, es el carácter independiente de la banda.
Si, yo creo que el espíritu independiente estuvo siempre y va a seguir estando. Salvo que algún día se nos presente alguna propuesta y en tal caso la evaluaremos, pero tratamos de que algunas cuestiones o principios que no se corrompan. Si viene una compañía y nos ofrece presupuestos para videoclip, distribución de discos, ideas para shows, estaría bien; pero a nivel artístico hacemos lo que queremos.

-El disco está disponible en Taringa de un usuario supuestamente oficial…
Sí, somos nosotros, no tenemos ningún tipo de prejuicio y estamos en una etapa de querer que la gente nos conozca. El disco está en las disquerías, si querés vas y te lo comprás. Y lo bueno de Internet es que te da cobertura en el mundo, porque el disco está editado sólo en Argentina.

-Es un momento raro, donde se venden cada vez menos CDs, pero vuelven los vinilos y se buscan otros formatos y soportes.
Habíamos pensado hacer una edición distinta, con unas tarjetas tipo subte, o un pendrive, pero no estamos en un momento para esas innovaciones, que sí puede hacer Shakira. Fuimos a lo básico, un disco, con su arte de tapa y al mismo tiempo disponible en Internet en alta calidad para que cualquiera se lo pueda bajar. Los vinilos son alucinantes, pero sale carísimo. Y tener el disco en las disquerías es una cuestión de logística, pero no es algo que nos importe demasiado. Llegamos más a través de internet que otra cosa.

-¿Sentís que, a diferencia de los 90, hoy en día hay una escena más favorable para un sonido como el de ustedes?
Muchas veces nos preguntamos si hay acá un público para la música que hacemos nosotros, pero no desde un punto elitista. A veces haciendo catarsis decimos que apuntamos a una música de culto pero masiva. Todas las bandas son comerciales, pero no hacemos una música enlatada y buscamos ser respetados por nuestra trayectoria.

-¿Ya están pensando en el próximo disco?
Sí, y hay cosas que estamos más cancheros, desde la composición, las letras, va a ser distinto, una temática diferente. Estamos más con un concepto de silencio. Revelador tiene guitarras al mango todo el tiempo y el que viene va a ser más despojado, como si te dijera pasar de The Killers a Massive Attack.

-Le dan un lugar importante a la electrónica en su propuesta…
Sí, porque nuestra formación es electrónica. Con mi hermano crecimos con Depeche Mode, New Order y a los diez años ya éramos fanáticos de eso. Ojo, nos gustan muchas bandas, múltiples estilos, pero tenemos un estilo más de influencia europea que americana.

-¿Y en ese sentido le prestan atención a las novedades musicales y tecnológicas?
 Sí, estamos atentos, vemos lo que usan las bandas, o algún sonido raro en los discos. Pero no es que pensemos en lo que esta de moda o lo que está sonando. También somos detallistas, no sé si se nota en Revelador, pero trabajamos las capas de sonido más ocultas, que capaz sólo lo escuchás con un auricular.

-¿No se tientan de abusar de esas experimentaciones?
Cuando metemos sintetizadores o adornos electrónicos, tratamos de que no sea una cosa enlatada, ni meter por meter. Sí tratamos de tocar de un modo electrónico, no de meter ruidos electrónicos. Ahora estamos pensando que las bases de batería las toque el batero pero que parezcan loops, con una manera de tocar más plana

-El nombre de la banda está atravesado por Kafka: ¿tienen a la literatura como una influencia importante?
La verdad que no, me gusta leer pero no soy fanático de la literatura. Pasa que tengo un sueño muy liviano, y de chico tomaba el hábito de leer antes de dormir y una vez me topé con un relato, “Josefina la cantora o el pueblo de los ratones”. Y uno de los párrafos decía algo así como “Josefina pretende expresar”. Lo vi como iluminado y automáticamente le dije a mi hermano que teníamos el nombre.

-¿Les ha pasado en un show o una nota que esperen que aparezca una Josefina?
Y, nos han dicho “¿dónde está Josefina?” pero hace un montón. Los nombres son muy relativos, o al menos yo creo que las bandas hacen a los nombres y no los nombres a las bandas. Y Josefina Pretende como nombre se despegaba de lo que se venía escuchando, pero tampoco era retorcido, y quedó porque no había uno mejor. Queríamos algo distinto pero no zarpado en distinto.

-¿Cómo fue la experiencia de tocar en el Personal Fest siendo independientes?
En realidad no lo podíamos creer, porque si no estás en una compañía es muy difícil. Llegamos a partir de un concurso que organizaba Much Music. Tocamos en un escenario chiquito al lado del principal, con un sonido de la puta madre. Era todo nuevo para nosotros, y encontramos cosas  a favor, como el sonido, la cantidad de gente, la exposición que nos generó, nos abrió un montón de puertas. Lo malo es que estás a mil, toda esa cosa medio enfermante de un festival, que estas tocando y tenés que estar pendiente de otras cosas. Y también leés cosas como que te vendes... las pelotas, yo voy a tocar mis temas.

-¿En ningún momento pensaron en abandonar el proyecto?
El primer grupo con mi hermano se llamó Estación 4, y no éramos de madera, éramos peores. Y desde aquella semillita en el invierno del 93 hasta hoy, fue la única cosa que hicimos en nuestra vida que cada vez nos gusta más. Obvio que muchas veces todo cuesta y no estamos todo el tiempo con la pasión al palo. Capaz que tocas hasta las 3 en un boliche y al otro día laburás y estás cansado, pero el saldo siempre es positivo, aún en los años que estuvimos con menos actividad.

-¿Qué tienen pensado para los shows en vivo?
Queremos armar un ciclo en The Church, en Suipacha 842. Es un lugar que era una iglesia chiquita, y la banda toca en lo que sería el altar. Lo que queremos tener es una cueva fija, que a la gente le guste, con buen sonido, que todo esté agradable para poder tocar todos los meses. El sábado 13 estamos con Volador G y Alados. Esa es la idea que tenemos para este año, ya veremos con qué frecuencia lo hacemos.

Foto Gentileza : Josefina Tommasi

TODAS LAS FOTOS