Manu Chao
¡Welcome To All Boys, Manu!
Cronista: Gentileza: Guillermo Lopez | Fotos:
Beto Landoni
21 de Noviembre, 2005
Manu Chao se presentó en Buenos Aires luego de cinco años. En un extenso show de casi tres horas, el franco-español hizo un repaso por toda su carrera con Radio Bemba y Mano Negra. ¡Muchas sorpresas y puteadas a Bush!.
La luna se posaba en el cielo mientras todos esperaban la aparición de Manu Chao, que hace cinco años no visitaba tierras argentinas. Un rato antes, Actitud María Marta había calentado a los tempraneros que llegaron al estadio de All Boys.
Cuando sonaba Estallando desde el océano (de Sumo) por los altoparlantes, un miembro de la radio La Colifata (emisora que llevan adelante los internos del hospital Borda) salió al escenario a modo de introducción. Entre agradecimiento y agradecimiento, definió a Manu como “una luz de esperanza”. Luego pasaron organizaciones y grupos sociales que repudiaron, junto al músico, a la política capitalista y terrorista del indeseable George Bush. Además, invitaron a todos a rechazar la reunión de la Organización Mundial del Comercio que se realizará en Hong Kong el 13 de diciembre y que decidirá buena parte del destino económico del mundo.
Y finalmente llegó. Después de que la cámara enfoque el rostro de Manu Chao en las pantallas del estadio por casi diez minutos, el franco-español subió al escenario y enloqueció a todo All Boys. Los aplausos y gritos de la platea y del campo se hacían uno y dejaban en evidencia cuanto se extrañaba a Manu que nos había deleitado por última vez en Obras allá por el 2000.
Bobby Marley y Casa Babylon fueron los temas que dieron comienzo a una noche esperada por todos, también por Manu que demostró la relación casi de amistad que mantiene con su público. Ese trato afectivo puso en el aire un manto de relajación que convirtió al show en algo más ameno como una reunión de amigos.
El concierto se dividió en dos partes. En el intervalo un miembro de La Colifata premió a Manu como un colifato más, manifestando la fraternidad que hay entre ellos.
Para abrir la segunda parte, el ex Mano Negra y su banda (Radio Bemba) arremetieron con una excelente versión de Clandestino, con Fahem Madjid haciendo una excelente labor con la guitarra acústica y dejando el alma en cada tema. Pasaron además por sus cuerdas, los acordes de Welcome to tijuana, Machine gun, Radio bemba, Me gustas tú y el clásico Desaparecido.
El público se dejó llevar constantemente por los cambios de clima que proponía la banda en cada uno de sus temas. Es que Manu Chao tiene todo lo necesario como para arrancar un tema con base punk y mecharlo con ritmo reggae y provocar en uno mover la cabeza de atrás para adelante al compás del rasgueo de la guitarra.
Luego de tocar Se fuerza la maquina (tema del argentino Gato Pérez que está en su último disco Siberie m’etait contée), Manu saludó a todos y se fue del escenario, en lo que parecía el final del show. Lo mismo hicieron los Radio Bemba, menos el guitarrista Madjid. Sin embargo, el franco-español volvió a escena por tercera vez para deleitar a todos con Si me das a elegir,Mala vida y la espectacular Tómbola.
La noche (que parecía interminable) iba a llegar a su fin con una sorpresa: el ex Mano Negra presentó en sociedad Si yo fuera Maradona, tema que compuso para la película de Emir Kusturica.
Y de esta manera, todos se fueron de All Boys. Algunos cansados, otros continuaban exaltados y contagiados por el pacifismo que emanaba de Manu Chao y sus letras. Al igual que su lucha contra el imperialismo norteamericano donde en algún momento, todo el público se hizo uno para gritar su repudio a Bush. Lo cierto es que el franco-español más querido de nuestras tierras volvió (aunque sea por tres horas) para dejarnos un show que seguramente quedó en nuestras cabezas y corazones. ¡Hasta siempre, Manu!
Cuando sonaba Estallando desde el océano (de Sumo) por los altoparlantes, un miembro de la radio La Colifata (emisora que llevan adelante los internos del hospital Borda) salió al escenario a modo de introducción. Entre agradecimiento y agradecimiento, definió a Manu como “una luz de esperanza”. Luego pasaron organizaciones y grupos sociales que repudiaron, junto al músico, a la política capitalista y terrorista del indeseable George Bush. Además, invitaron a todos a rechazar la reunión de la Organización Mundial del Comercio que se realizará en Hong Kong el 13 de diciembre y que decidirá buena parte del destino económico del mundo.
Y finalmente llegó. Después de que la cámara enfoque el rostro de Manu Chao en las pantallas del estadio por casi diez minutos, el franco-español subió al escenario y enloqueció a todo All Boys. Los aplausos y gritos de la platea y del campo se hacían uno y dejaban en evidencia cuanto se extrañaba a Manu que nos había deleitado por última vez en Obras allá por el 2000.
Bobby Marley y Casa Babylon fueron los temas que dieron comienzo a una noche esperada por todos, también por Manu que demostró la relación casi de amistad que mantiene con su público. Ese trato afectivo puso en el aire un manto de relajación que convirtió al show en algo más ameno como una reunión de amigos.
El concierto se dividió en dos partes. En el intervalo un miembro de La Colifata premió a Manu como un colifato más, manifestando la fraternidad que hay entre ellos.
Para abrir la segunda parte, el ex Mano Negra y su banda (Radio Bemba) arremetieron con una excelente versión de Clandestino, con Fahem Madjid haciendo una excelente labor con la guitarra acústica y dejando el alma en cada tema. Pasaron además por sus cuerdas, los acordes de Welcome to tijuana, Machine gun, Radio bemba, Me gustas tú y el clásico Desaparecido.
El público se dejó llevar constantemente por los cambios de clima que proponía la banda en cada uno de sus temas. Es que Manu Chao tiene todo lo necesario como para arrancar un tema con base punk y mecharlo con ritmo reggae y provocar en uno mover la cabeza de atrás para adelante al compás del rasgueo de la guitarra.
Luego de tocar Se fuerza la maquina (tema del argentino Gato Pérez que está en su último disco Siberie m’etait contée), Manu saludó a todos y se fue del escenario, en lo que parecía el final del show. Lo mismo hicieron los Radio Bemba, menos el guitarrista Madjid. Sin embargo, el franco-español volvió a escena por tercera vez para deleitar a todos con Si me das a elegir,Mala vida y la espectacular Tómbola.
La noche (que parecía interminable) iba a llegar a su fin con una sorpresa: el ex Mano Negra presentó en sociedad Si yo fuera Maradona, tema que compuso para la película de Emir Kusturica.
Y de esta manera, todos se fueron de All Boys. Algunos cansados, otros continuaban exaltados y contagiados por el pacifismo que emanaba de Manu Chao y sus letras. Al igual que su lucha contra el imperialismo norteamericano donde en algún momento, todo el público se hizo uno para gritar su repudio a Bush. Lo cierto es que el franco-español más querido de nuestras tierras volvió (aunque sea por tres horas) para dejarnos un show que seguramente quedó en nuestras cabezas y corazones. ¡Hasta siempre, Manu!
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