·Entrevistas·
Mi Última Solución: una década de “Falsos Monumentos”
Axel Millan nos cuenta cómo viven los 10 años del álbum y como será volver a presentarlo en Palermo Groove el domingo 8 de noviembre.
El próximo domingo 8 de noviembre, Mi Última Solución se presentará en Palermo Groove para celebrar los diez años de Falsos Monumentos, su segundo álbum de estudio, que será interpretado íntegramente en vivo. La fecha también contará con canciones de En Cada Caída y Reflejos de uno mismo, junto a las bandas invitadas All For Love y Renacer del Tiempo.
En la previa de esta presentación, Axel Millar, bajista del grupo, respondió las preguntas de Revista El Bondi y nos contó sobre la actualidad de la banda, su recorrido y los desafíos que vienen:
-Falsos Monumentos cumple diez años y el 8 de noviembre van a interpretarlo completo en Palermo Groove por primera vez. ¿Qué significa para ustedes volver a encontrarse con este disco una década después y qué representa hoy dentro de la historia de MUS?
-Es un disco fundamental para nosotros porque fue donde sentimos que pudimos clavar bandera y decir “esto es Mi Última Solución”. Marcó un salto compositivo respecto de En cada caída (2012) y nos permitió mostrar con más claridad todo lo que podía abarcar la banda, desde lo más pesado hasta lo más melódico y pop-punk. Volver a ensayarlo completo, en orden, nos confirmó que sigue siendo un disco que disfrutamos muchísimo tocar y que está lejos de sentirse viejo. Hay canciones que se convirtieron en puntos muy importantes de nuestra historia, como ”El fin de mi calma”, que sigue siendo uno de nuestros temas más escuchados y uno de los momentos de mayor conexión con la gente en vivo.
-Desde Falsos Monumentos hasta Reflejos de uno mismo pasaron varios años y distintas etapas para la banda. ¿En qué aspectos sienten que cambiaron como músicos y como grupo, y qué elementos de su identidad siguen intactos?
-Cambiamos bastante como músicos, creo que todos maduramos en ese punto y es algo que se nota en Reflejos de uno mismo (2024). Cambió también la formación de MUS, trayendo un audio nuevo en vivo, otra energía. Falsos Monumentos representó un salto en la composición y en la manera de entender la banda, mientras que Reflejos de uno mismo (2024) nos llevó a otra búsqueda, con canciones menos gritadas, más pop y una producción más moderna, capaz podemos decir que fue un disco medio ¿experimental? También fuimos encontrando una forma de trabajar que nos resulta mucho más cómoda: hoy desarrollamos las ideas y preproducimos las canciones con Manu Rivarola, lo que nos da mucha más libertad para experimentar y darle forma a cada tema. Lo que se mantiene intacto creo que es la fuerza en vivo, el mensaje en las letras y las ganas de divertirnos cada vez que salimos a tocar.
-Muchas de las canciones de Falsos Monumentos tienen una fuerte carga emocional. ¿Cómo cambió su relación con esas letras con el paso del tiempo? ¿Hay canciones del disco que hoy interpreten o entiendan de una manera diferente?
-10 años después hay letras que hoy siguen significando lo mismo, y otras han quedado como una fotografía del instante en que se escribieron, pero no por eso nos desconocemos de esas canciones, cero. Con los años ganamos experiencia y herramientas para interpretar los temas con mucha más soltura, pero siempre respetando al máximo cómo quedaron grabadas: los tempos, las interpretaciones y la esencia de cada tema. Algo interesante es que las letras terminan teniendo vida propia cuando llegan a la gente. Cada persona las interpreta desde sus experiencias, y a veces aparecen lecturas muy diferentes de las que imaginamos al escribirlas. Nos pasa, por ejemplo, con ”Felina”: Aunque hemos contado varias veces que está inspirada en Breaking Bad y en el punto de vista de uno de sus personajes, todavía hay gente que interpreta que habla de alguien que es un “gato”. También nos entusiasma redescubrir canciones al volver a ensayarlas. Perdidos, por ejemplo, venía apareciendo en una versión acústica e íntima, y recuperarla en formato de banda completa nos hizo recordar toda la potencia emocional que tiene. Es una canción que funciona muy bien en los dos formatos, y volver a tocarla así va a ser uno de los momentos especiales de esta celebración.
-A lo largo de su trayectoria compartieron escenario con bandas internacionales como The Warning y Memphis May Fire, y ahora se preparan para tocar junto a The Rasmus en Teatro Flores. ¿Qué significan estas oportunidades para Mi Última Solución y qué diferencias encuentran entre esas experiencias?
-Memphis fue un casi, no llegamos a compartir escenario. Con The Warning sí y fue algo tremendo: tocar con bandas internacionales es una oportunidad enorme, tanto por lo que significa musicalmente como por la posibilidad de llegar a gente que quizás todavía no nos conoce y con el show que pesa mucho más que con la música por Spotify, ponele. Cada una de estas fechas nos plantea el desafío de pensar cómo presentar a Mi Última Solución en un tiempo más acotado y frente a un público que puede tener referencias y gustos distintos de los de nuestra gente habitual. La experiencia con The Warning nos sirvió mucho para pensar cómo encarar este tipo de shows. Para The Rasmus retomamos esa idea de mostrar las diferentes caras de la banda, combinando canciones que tienen una llegada más melódica con otras que representan nuestro costado más pesado. También dejamos lugar para algunos temas que son fundamentales para quienes nos siguen, porque esa energía puede contagiar al público nuevo. Creo que estas experiencias también demuestran que no somos una banda que encaje del todo en una sola etiqueta. Tenemos influencias y elementos del hardcore, el metalcore, el pop-punk y el rock, y esa mezcla puede abrirnos puertas a públicos diferentes. Para nosotros, cada oportunidad de compartir nuestra música con gente nueva es una forma de seguir creciendo, sin dejar de ser quienes somos.
-El 8 de noviembre van a celebrar los diez años de Falsos Monumentos en Groove, con un recorrido por distintas etapas de su discografía. Además de las bandas anunciadas, ¿habrá invitados especiales durante su presentación o preparan alguna sorpresa para esa noche? ¿Qué proyectos tienen en mente para después de este show?
-Desde el principio quisimos que esta fecha fuera una celebración grande, por eso nos animamos a hacerla en Groove y a compartirla con bandas amigas como All For Love, Renacer del Tiempo, Error 404 y Post20. La idea tiene un poco de espíritu de festival, como un MUS Fest, porque nos parecía que un disco tan importante para nosotros merecía una noche especial. Va a haber un par de invitados, pero no podemos spoilear nada; van a tener que venir a Groove. Y más allá de los detalles del show, estamos muy entusiasmados con lo que viene. Ya empezamos la preproducción de música nueva y tenemos varias canciones sobre las que estamos trabajando, además de un disco acústico que venimos desarrollando durante estos últimos meses. Después de las fechas de noviembre queremos enfocarnos de lleno en terminar ese material y seguir construyendo la próxima etapa de MUS.
