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Su banda de rock: La Beriso en Vorterix

La banda surgida en Avellaneda tuvo su fiesta en el Teatro de Colegiales. Una noche de alegría y calor en medio del frío para sus fanáticos que cantaron, saltaron y poguearon todo.

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La Beriso. Esa banda que, a partir de las profundas letras de Rolo Sartorio, generó una identificación con la gente por sus temáticas de amor, desamor, superación, crítica social. En esa línea, y navegando entre amores y odios por parte del público general, llegó a consagrarse como una de las bandas de rock más destacadas de los últimos años.

Eso lo justifica con cada escenario que han llenado, como River o el Único de La Plata. Hoy son una banda de shows, tras la premisa de Rolo de no sacar más discos. Y en ese rumbo van, llevando su rock a distintos rincones. En esta ocasión, el escenario fue el Teatro Vorterix, en el barrio de Colegiales. Allí fue la oportunidad de poner calor a una fría noche y volver a celebrar una fiesta de rock.

La previa a cargo de Flores en la Luna.

La banda está integrada por Leandro Visca en voz, los ex El Bordo Diego Kurz en guitarra, Leandro Kohon en teclas y armónica, Pablo Spivak en el bajo y Migue Soifer en batería, más Tuni Soifer como segunda guitarra. Como viene siendo costumbre en sus shows, su repertorio entremezcló temas de este proyecto, como “Hablándote”, “Si Pudieras” y “Me dije”, con las recordadas canciones bordolinas como “Tesoro”, “Volando” y “Soñando Despierto”. Tras el cierre con “Náufrago”, la banda fue muy reconocida y aplaudida por los beriseros que esperaban a Rolo y compañía.

La Beriso

A las 21 horas, el telón se volvió a abrir: apareció Rolo Sartorio, con Emiliano Mansilla y Yamil López en guitarras, Ezequiel Bolli en el bajo, Javier Pandolfi en la batería, Pablo Pastori en teclas y Pablo Puntoriero en saxo. El show tuvo un ritmo delirante, casi sin pausas. De entrada, La Beriso tiró toda la carne al asador y comenzó con una de las canciones que brotaron desde el dolor: “No me olvides”. El público respondió constantemente con su canto fuerte, sus saltos y sus pogos.

El show tuvo un aporte visual con animaciones en la pantalla de fondo, personalizadas para cada canción hasta el tramo final, como el de un muro celeste con un sol con rostro, similar al Sol de Mayo, durante “Argentina”, siendo uno de los picos altos de la noche. El estribillo “…¡ay!, cuántos hijos de puta, hay tanta mierda absoluta, quieren robarte tu corazón, tu ilusión…” resonaba con mucha intensidad desde el público. 

Como en todo show en estos tiempos no faltó el ritual del celular: mucha gente filmando en varias canciones y, sobre todo, en los hits con la locura desatada en el campo, mientras sonaban temas como “Creyendo”. Entre las visuales, una mujer con piel de serpiente para “Venenosa”. Y hubo más: trapos y remeras alusivas a la banda, y alguna camiseta de la Selección, que los fans arrojaron al escenario y que Rolo colgó sobre los parlantes y pies de los micrófonos.

Después un cántico de “feliz cumpleaños” dedicado al tecladista Pablo Pastori, Rolo alternó entre solo cantar o también tocar su guitarra acústica o eléctrica, o incluso bailar y mover sus caderas. Otro punto alto de la noche: “Tres mujeres y ella”, con más fiesta entre la gente, y alguno sin remera por ahí en una noche fría, pero con calor en el Vorterix. También hubo un rato para que Javi Pandolfi se luzca con su batería. La intensidad no bajó con “Vamos por la gloria”, “El éxito”, “Mano a mano” y “Todo es mentira”, acompañado por una visual con televisores sin señal. “Vuelvo a casa” fue otro tema que armó un descontrol imposible de frenar, hasta haciendo salpicar algún trago de fernet.

Hacia el final se sumó Natalia Castelli para acompañar con su voz en otro infaltable tema, “Traicionero”. El canto del público fue tan estruendoso que se habrá hecho sentir a metros, en The Roxy Bar. Culminaron con “Ella”, “Miradas” y “Legui”, pero la tromba final fue con un clásico homenaje: “Ji ji ji”, una versión lo más fiel a la original y con el pogo de siempre. Porque, sin importar si el tema lo toca La Beriso, los Redondos, Skay, los Fundamentalistas o Abel Pintos, ese ritual siempre aparece.

Sin hacer otros hits como “Madrugada”, “Como Olvidarme” u “Otra noche más”, La Beriso igual tuvo una gran noche. Los beriseros llenaron el Vorterix, dejaron todo e hicieron la fiesta en conjunto, al ritmo del rock de Rolo y compañía. Porque, amén de los detractores que tengan, a la gente no le va a cambiar esas emociones y esa afinidad que despertó su rock. Para ellos, La Beriso es su banda de rock.

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