Maru Debiassi
Sanctuary: Power metal de pura cepa en El Teatrito
En su gira por Latinoamérica, la banda estadounidense visitó Argentina por primera vez en una enérgica noche de thrash y power metal.
Pasaron cuatro décadas desde la formación de Sanctuary -y tres lustros desde su vuelta a los escenarios-, para que finalmente pisen suelo argentino. Acá brindaron un show a toda velocidad en el emblemático recinto de la calle Sarmiento. Demostraron así toda su potencia frente a un público de varias generaciones que esperaron con ansias su llegada durante mucho tiempo.
La previa
Tal empresa requirió sumar a cuatro soportes para calentar motores, con estilos y orígenes variados, que permitieron sumergirse hacia las profundidades de la noche mediante un paso firme en el universo pesado que mantuvo su poder, sin claudicaciones, a lo largo de la velada.
Viatorem Astra fue la primera agrupación en comenzar la velada con una mezcla de power metal, neoclásico y progresivo. Formados en el 2020 e integrados por Carol Muñoz en voz; Marwin Key en guitarra; Himmaru Ledezma en los platos y el bajista Andersond Jiménez, rápidamente mostraron algunos de los singles que probablemente formarán parte de su próximo álbum debut, como “Sueño inefable”, “Sin fuerzas”, “Manat”, entre otros, y sumaron un cover de Yngwie Malmsteen: “Motherless Child”.
La segunda agrupación local invitada fue Black Hell, que interpretó diversos covers del metal nacional e internacional. Algunos ejemplos fueron “Master of Puppets” y “For whom the bell Tolls”, ambos originales de Metallica; mientras que de la música pesada argentina trajeron “Atravesando todo límite”, de Hermética, así como “Mano dura” –Horcas-. Tras otras versiones del heavy de las pampas, cerraron su set con un clásico de System Of A Down: “Toxicity”.
La clave power siguió con Virthual quienes por medio de potentes riffs y melodías repasaron algunos hitos de su primer disco: “Aprender a vivir sin ti” y “Algo cambia”, además adelantaron “La incoherencia de las palabras”, tema que titulará su segunda placa que saldrá próximamente en las plataformas digitales. Finalizaron con “Justos por pecadores”, mientras el público presente agitaba los brazos en señal de un buen recibimiento al conjunto.
Ya adentrada la noche, a medida que la concurrencia aumentaba progresivamente, irrumpió en el escenario Guerra Santa, que fue fundada en 1991 en Venezuela, posteriormente radicados en la Argentina en 2017, compilaron en seis canciones en las que remarcaron el power metal y una impronta más clásica que remite al heavy de los ochenta. La lista incluyó hitos como “Mártires: niños de la guerra” o “¿En manos de quién?”, “Shangri-la”, como su más reciente single: “Cegados”, que fue publicado el 1º de agosto.
Temporada de destrucción
Luego llegó el momento que los y las presentes aguardaban con ansias desde hacía muchos años: Sanctuary hizo su aparición en las tablas con “Arise and purify” y desde ese momento la potencia se elevó con las destrezas vocales de Joseph Michael, quien interactuó varias veces con el público, declaró su amor por la ciudad, agradeció en reiteradas oportunidades, hasta preguntó a la audiencia qué estaban tomando y se les unió en el discurrir etílico.
“Frozen”, al igual que la que abrió el juego, fueron algunas de las muestras de The Year the Sun Died (2014), que se matizaron con varios tracks de su emblemático segundo disco Into the Mirror Black (1990). De aquella placa de inicios de los noventa, trajeron “Future tense”, “Taste revenge”, “Long since dark”, entre otras.
Además, hubo tiempo para realizar dos covers que sirvieron como un momento para repasar influencias: la etérea “Breathe”, originalmente publicada por Pink Floyd y “White rabbit”, el epítome perfecto de la psicodelia que vio la luz de la mano de Jefferson Airplane, allá por 1967.
“Die for my sins” y “Battle angels” fueron ejemplos de las que rescataron del debut que los de Seattle publicaron en 1988, pero no todo quedó en el pasado, sino también interpretaron “Not of the living”, su material de estudio más fresco al día de hoy, que fue lanzado en las plataformas digitales el 10 de abril pasado y que, según adelantó el cantante, formará parte de su próximo larga duración.
La felicidad de los integrantes fue evidente en la travesía de los dieciséis temas que los estadounidenses trajeron a su base de fans local, la cual se ocupó de retribuir con mosh, aplausos y cánticos, hasta alcanzar el bis, que fue “Soldiers of steel”, otra de aquel trabajo iniciático, Refuge Denied (1988).
Sanctuary tuvo un recorrido escarpado a lo largo de su historia, con separaciones, reuniones, cambios de integrantes y algunos de ellos por situaciones forzosas, como la del vocalista original de la banda, Warrel Dane, debido a su fallecimiento en 2017. Con todo, el conjunto siguió adelante, sacó más discos, a la vez que brindaron un show con una instrumentación a todo volumen y una destreza vocal que caló profundo en los fanáticos locales y la retribución de los fans hizo lo suyo en los músicos. El retorno está asegurado, según confesó su frontman.
