·Entrevistas·
Poser debuta en vivo: ¡Sigue al conejo blanco!
Poser es una banda nueva, formada por músicos de gran experiencia, y hace su debut en vivo el 17 de octubre en Strummer Bar.
Poser es una banda formada por músicos con larga trayectoria en el rock argentino: Nico Polo (batería) toca con Asspera y Adrián Barilari, Matías Munighini (guitarra)fue parte de Mastifal, Leo López (guitarra) en Retrovértigo, Aldana Salina (voz) fue parte de la banda de Pulso Crítico, y Gaby Nardone (bajo) con muchos años en el punk.
“Poser es una palabra muy polémica y muy utilizada en el mundo del rock”, nos cuenta Nico, y al respecto explica: “Todos venimos de muchos proyectos, de tocar en otros lados y ahí viene eso de ‘uh, este Poser mirá lo que está haciendo ahora’. Nos reímos de eso y por eso surgió el nombre”.
Con cinco adelantos a cuestas, Poser debuta en vivo el próximo 17 de octubre en Strummer Bar, en una noche en la que sonarán además las canciones que formarán parte de su primer álbum de estudio. Más allá de elegir sacar simples y sumarse a los tiempos que corren, admite que hay una obra conceptual que se verá bien reflejada cuando el trabajo completo salga a la luz.
Los videoclips son una marca a esta altura en Poser. “Conejo blanco” es el último de los tres que ya se pueden ver y un conejo blanco, justamente, es el logo de la banda. “Tiene muchas interpretaciones. Se usa en los cuentos infantiles, pero también en rituales satánicos y en películas de terror. Creo que esa ambigüedad nos representa bastante”.
Cristian Trefny es quien, junto a la banda, se encarga de lo audiovisual. “Juntos armamos un concepto de lo que queremos mostrar en cada video, siempre mostrando que somos fans del género terror, y hay una entidad que nos persigue en cada video y tratamos de buscar una conexión de un video a otro para que la gente también se enganche y nos siga desde ese lugar”.
-¿Cómo arrancó tu pasión por la música?
-Tenía 9 años, empecé con el piano, a tomar clases porque siempre me llamó la atención la música. Mi abuela era profesora de piano, había un piano en su casa, pero nunca me enseñó porque tuvo un desamor con la música. Entonces empecé a tomar clases y un día la profesora le dijo a mi mamá que no me lleve más. “Me vuelve loca con los sonidos, siempre pone sonidos de batería, me parece que tu hijo quiere ser baterista”.
-¡Era otro el instrumento!
-Yo agarraba las latas de galletitas y les pegaba, los cacharros de bronce que tenia mi vieja estaban abollados porque les pegaba con las cucharas. Con mis compañeros del colegio armé bandas y desde ahí hasta la actualidad siempre toqué y tuve bandas, no sé como es mi vida sin tener una banda. Toqué con otros artistas, con Tarja Turunen, con Neo Pistea un año y medio, con Asspera o Barilari, pero siempre tuve en paralelo proyectos propios.
-¿Y qué escuchabas de chico?
-Empecé por el punk rock, por Los Ramones, como la mayoría de mi edad. Mi gato se llama Marky. Yo soy de zona sur, me crie en Quilmes y Berazategui, una escena con mucho punk rock, empecé escuchando 2 Minutos, Flema. Pero siempre fui tentando por el punk de California, escuché mucho NOFX, No Use For a Name, por citar ejemplos.
-Te fuiste adentrando.
-Después descubrí Pantera, Megadeth, Slayer, Hermética. Tenía un vecino de mi edad, Bujías, hoy mecanico del barrio, crecimos juntos. Yo los fines de semana me iba a la casa de mi abuela y hablábamos a través del paredón. Cuando a mí me compran mi primera batería a el también. Pero la de él tenia doble pedal, y como a él no le llamaba la atención se lo cambié y empecé a usarlo.
-Ahí descubriste un mundo nuevo.
-Nos juntamos a escuchar música, el primer disco de Black Sabbath lo escuche en la casa de él. También el primer CD de Hermética, el disco en vivo de la tapa blanca. Me acuerdo de escuchar música hasta las 7 de la mañana. Ahí empezó el amor por el metal y me di cuenta de que tenia que estudiar, porque si no es imposible tocar esas cosas.
Hace 16 años que Nicolás Polo también es Nicogollo Muñón, integrante de Asspera. “Con Julián y Peter Barret empecé a tocar un año antes de entrar a Asspera, en la segunda etapa solista de Adrián Barilari. Cuando estábamos tocando Mario Lauro (por entonces baterista) tuvo una enfermedad de mierda y estaba haciendo tratamiento, por lo que los chicos me pidieron si podía cubrirlo para el show del 10/10/10”.
Mario Lauro (Gerónimo Pastore) falleció unos pocos días después y Nico fue formalmente invitado a ser nuevo miembro de la banda. “Entré de una manera muy difícil porque no es nada grato, un chico joven que estaba en plenitud, que tocaba super bien. Yo hablé por teléfono con él, le dije que le iba a cuidar el lugar, luego lamentablemente falleció y se me pone la piel de gallina cada vez que cuento esto. Con los años, trabajando de drum doctor voy por distintos estudios, conozco distintos bateros y todos me hablan siempre muy, pero buen de él”.
-¿Cómo es ser parte del tan especial mundo de Asspera?
-Con lo primero que me topé fue con lo bizarro, si bien yo soy muy jodón, me chocaba un poco. La primera vez los escuché por algo que me llego por mail, “Violeta” y “Me cago”, y dije “esto es una mierda” (risas). Pero empezás a escuchar y la parte musical está buenísima. Lo primero que te choca es como está cantado y lo bizarro, cuando atravesás esa barrera te permitís entender el concepto de la banda. Hay humor, joda, bizarrez, pero también mucho laburo de composición y una propuesta artística.
-¿Qué vamos a ver este sábado 17 de octubre en Strummer?
-Va a ser el debuto de Poser en un lugar en el que nos sentimos como en casa siempre que tocamos. Le agradecemos mucho a Leo y a Luciano que nos abrieron las puertas, somos habitué de ir, vamos a ver bandas amigas, vamos tomar algo siempre. Somos una banda nueva, autogestionada y estamos muy contentos porque todo está pintando muy bien.
