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Virgil Donati

"Honestamente, no creo que haya otro disco de Planet X"

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Prensa

06 de Diciembre, 2016

"Honestamente, no creo que haya otro disco de Planet X"

El Bondi habló con el virtuoso baterista australiano, después de su masterclass, quien repasó su exitosa carrera acompañado a grandes de la música.

Virgil Donati es un baterista profesional nacido en Melbourne, Australia, quien a través de su espectacular forma de tocar, se ganó un merecido reconocimento mundial. Su altísima y precisa técnica, su velocidad y su manejo de los polirritmos lo llevó a ubicarse en la elite, y es por eso que recibió el llamado de músicos como Tony MacAlpine, Scott Henderson, Steve Vai, Allan holdworth, y hasta Dream Theater lo reclutó entre los ocho mejores bateros del mundo para reemplazar a Mike Portnoy tras su partida -lugar finalmente ocupado por Mike Mangini-.

Un CV espectacular que se completa con una gran obra solista y con su participación en el loquísimo supergrupo Planet X. Perfeccionista y estudioso, Virgil llegó a declarar en la revista Modern Drummer "Creo que tenés que estar apedago a tus metas en la vida, por eso que me estuve resisitiendo al matrimonio, de forma una familia y de las disctracciones que pueden traer"(1999). Toda una declaración. Virgil está sin dormir, su mirada lo dice todo. Un error en los vuelos lo dejó exhausto después de haber dado una clínica. Pero él nos cedió un poco de su tiempo -ese que tan bien maneja- para contarnos toda su vida junto al instrumento que ama.

-Empezaste tocando a muy temprana edad (2 años), ¿cómo fue esa primera experiencia con el instrumento?
-Bastante interesante, yo tuve una temprana exposición porque mis dos padres eran músicos. Mi papá fue un pianista/acordionista, mi mamá fue cantante y mi tío baterista. Siempre había ensayos en mi casa desde que yo era muy chico. Ellos me sentaban en el piso y todavía hoy tengo recuerdos vívidos de esos ensayos. Eventualmente, ellos me compraron una batería de juguete con palillos y empecé a darle. Hasta que un momento mi tío dijo “Por qué no le compramos una batería? Y desde ahí no paré.

-A los 16 dejaste la escuela para dedicarte a ser 100% músico, ¿cómo tomaron tus padres esa decisión, más allá de que ellos también eran músicos?
-Ellos me apoyaron, porque ellos creían en mí. Yo estuve de gira y practicando mucho mientras iba a la escuela. Recuerdo haber manejado una noche desde Sydney hasta Melbourne, después de un show, y llegar a las 7:00 de la mañana, ponerme el uniforme y entrar a la escuela a las 7:45. Traté de seguir con ese ritmo por seis meses, y ahí fue cuando decidí que era muy difícil.

-Veo que le dedicabas realmente mucho tiempo al instrumento, ¿cuántas horas practicabas por día?
-Bueno, realmente tenía diferentes periodos. Por ejemplo durante un tiempo estuve estudiando piano, y cada día tocaba, cinco horas de piano y cinco horas de batería. Pero después el piano falló un poco y le dediqué todo mi tiempo a la batería.

-Siendo tan completo como músico y tocando dos instrumentos, ¿qué música disfrutás más a la hora de ejecutarla, jazz, fusión, rock, pop?
-Es una pregunta muy difícil de contestar, pero yo diría que me gusta ser desafiado musicalmente. La fusión por ejemplo, tocar el guitarrista Allan Holdsworth, o inclusive tocar con mi banda haciendo fusión progresiva, es un desafío aunque yo escriba la música (risas). Pero también me gusta la energía y esa cosa más fundamental que se siente cuando estoy con una buena banda de rock o de pop. Yo me expreso mejor en un espacio más creativo, pero es muy divertido también.

-Hablando de tu forma de tocar, ¿creés que tenés una ventaja al tocar sosteniendo los palillos de la forma tradicional?
-No, creo que tengo una desventaja, porque no es un movimiento natural de la muñeca, lleva más tiempo para desarrollarlo y más tiempo para mantenerlo, eso sí, te da un toque y un feel único, y la verdad que hoy en día tendrías que buscar bien alguien que lo use, porque se ha vuelto algo muy raro.

-Ahora en la Argentina estás dando una masterclass, ¿cuál es tu relación con la enseñanza?
-No doy clases cuando estoy en casa, ahí solo practico y trabajo en mi música. Pero en las giras me gusta hacer un poco de esto y demostrarle a los bateristas locales algunas de mis cosas y contarle mis experiencias.

-En tu carrera tocaste con grandísimos músicos: Steve Vai, Scott Henderson, Frank Gambale, Derek Sherinian, Tony Macalpine entre otro, ¿cuál fue el que más te impresionó?
-Yo crecí siendo un gran fan de Allan Holdsworth, por eso cuando él me llamó para hacer la gira estuvo genial -giró con él en 2012 junto a Jimmy Haslip y Anthony Crawford-, tocar con él, para mí fue gran momento en mi vida, amo al tipo y su forma de tocar, todo lo que toca es oro. Su música, sus discos, son sublimes.

-Acabás de lanzar un nuevo disco, ¿qué podés decirnos de “The Dawn of time” que es algo bastante inusual?
-The Dawn of time es un álbum orquestal, un gran emprendimiento, que tomó casi dos años de trabajo. Hice el proceso creativo de forma gradual, porque tenía la visión final en mi cabeza, y pudimos llegar a ese punto. Es una orquesta con batería como pieza central, creo que es algo que no se ha hecho, de hecho no hay realmente baterías en trabajos de orquestas, así que estoy muy entusiasmado con este trabajo.

-Tocaste mucho tiempo con el guitarrista Tony Macalpine, ¿sabés algo de cómo está su salud –Tony está batallando con el cáncer-?
-No, pero escuché que está bien y que volvió a las giras, que sigue con su tratamiento y que pasó por un momento peligroso.

-Hablando de Tony, ¿creés que en el futuro hay chances de que tengamos un nuevo disco de Planet X?
-Honestamente, creo que no, pero todo es posible…

-Cuando Derek creó Planet X el dijo que “quería crear la banda instrumental más compleja del mundo”, ¿ustedes creen que lo lograron?
¿Realmente dijo “compleja”? (NdR en realidad Derek dijo “más enferma”). La verdad no sé si es la más compleja, pero sí es una de las más (risas.

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