Oconnor
"La grieta es más bien espiritual, y de la que es víctima la humanidad"
10 de Noviembre, 2016
¡Al lugar metalizado! Para esta nota, agarrá tu campera de cuero y calzátela, que Claudio O‘Connor nos cuenta sobre la salida de su nuevo álbum, el show del sábado en Vorterix y cómo lleva tener dos bandas en forma paralela.
Es lunes y el calor ya se empezó a sentir en Buenos Aires gracias a esa humedad que tanto caracteriza a esta ciudad. Aunque el tráfico sea intenso y agotador, Almagro posee un encanto particular. Comiendo pizza de Pin Pun (¡qué lujo esa muzzarella!), tomando cerveza y hablando de la actualidad de Los Brujos, Claudio O‘Connor nos contó su actualidad metalera.
-¿Cómo fue la grabación de “La Grieta”?
-Más allá de no poseer un gran capital para pagar un estudio de grabación, y que tratamos de hacerlo lo más rápido posible, la grabación fue estupenda. En un mes ya lo teníamos mezclado en el estudio Panda. Después, la edición y la masterización la realizamos en “BreuerProd”, el estudio de Mario Breuer.
-¿Cómo fue el trabajo de Breuer para este álbum?
-Si bien hace años que venimos trabajando con Mario, mayormente lo hacemos en la masterización y esas cosas. Esta vez estuvo más involucrado en la grabación, ya que fue el ingeniero de sonido. Aparte, es el que opera nuestro sonido en vivo. ¡Ya es parte de la familia! (Risas)
-O’Connor es un proyecto que formaste con Hernán García en 1998, ¿cómo fue grabar de nuevo con él después del parate que se tomaron como banda?
-Igual que siempre, incluso más renovados. No vernos ni hablarnos por teléfono por más de años, generó que cuando nos cruzamos fue como cuando tiras una Cal C Vita en un vaso (hace sonido de efervescencia y se ríe). Hernán no tenía nada, más que “Castigo y perdón”, que fue la que grabamos el año pasado, como adelanto. Después, fue componiendo en el transcurso del año, porque no teníamos pensado grabar tan rápido. Lo que pasó fue que apareció la discográfica, y se adelantaron los planes. Estar juntos es como ponerse un zapato viejo: por más que este roto, siempre te queda bien (risas).
-¿El nombre del disco a qué se debe? ¿Qué sería “La grieta”?
-Siendo sincero, me inspiró escucharlo tanto en los noticieros y todos esos programas… (risas), pero si escuchas las letras del álbum, te das cuenta que no habla de esa grieta local y pequeña, que vendría a ser la puja entre dos partidos políticos, sino más bien espiritual, de la que es víctima la humanidad.
-Si tuvieras que elegir una canción que define el disco, ¿cuál eligirías?
-Es muy difícil. Creo que es un abanico de canciones que hablan de algo, y no creo que por separado signifiquen lo mismo. Si querés te puedo rescatar una, “Jinetes del Rock”, porque van a hacer su última gira y es un especie de homenaje a Black Sabbath.
-Hace unos años, se reunió la formación original de Malón, y hasta editaron un disco nuevo el año pasado, Nuevo Orden Mundial, ¿cómo vivís que la banda siga teniendo tanta vigencia a pesar de los años?
-Es algo increíble. Salimos a tocar por Latinoamérica, estuvimos en Estados Unidos por tercera vez, haciendo 6 fechas en cinco estados diferentes. Pensá que salimos a tocar apoyando la salida de un DVD, que había quedado colgado de los 90s (que finalmente salió hace poco, y fue el que dimos con la entrada en el Malvinas), y de repente, fue todo un panorama distinto.
-¿Qué crées que tiene Malón de distinto o para destacar?
-Eso yo no lo sé. El fenómeno que se genera no podría explicarte el por qué. Es algo que es muy lindo y cariñoso a la vez, por parte de la gente. Es algo que no planeas, simplemente te pasa. Está bueno también que nos pase, porque ninguna de las bandas que integré, tuvo un “tema del verano”. A veces veo esas bandas que recién empiezan y pegan una canción así, y me dan pena, porque el tema se hace hasta más grande y popular que el grupo. Es mejor ir subiendo los escalones de a poquito, y mejor si te quedás en la mitad, porque así no llegás hasta lo más alto, quedás a media profundidad, y te convertís en una banda de culto, y con los años, es más longevo.
-¿Qué tan difícil es para Claudio O’Connor tener dos bandas?
-Es una experiencia nueva. Tiene sus cositas, por la actividad que tienen las dos bandas y algunos riffs que se entrelazan, pero por ahora me llevo bien (risas). Me gusta mucho la idea de tener dos propuestas de expresión, que si bien están emparentadas, son visiblemente distintas. Por suerte, en las dos bandas hay un clima humano esplendido e inmejorable. Es un buen momento y lo disfrutás.
-Este sábado se presentan en Vorterix, ¿cómo preparan el show?
-Vamos a estar presentando nuestro último disco, y básicamente, va a ser un show de la banda, tratando de dar lo mejor de nosotros, haciendo un show digno, para que todos nos vayamos contentos. Hay alguno que otro invitado, pero nada que sobrepase el show de la banda en vivo. Hace mucho que no tocamos, y queremos mostrar el repertorio nuevo, y tenemos armado un lindo popurrí de canciones viejas.
-¿Cómo sigue el año para la banda? ¿Piensan girar en el verano?
-Estamos cerrando una fecha para el 18 de diciembre en Río Gallegos, otra para principios de enero en el Gran Buenos Aires, y tenemos una fecha para mediados de enero en Mar del Plata. Después, nos sentaremos para planificar cómo será nuestro 2017. El disco ya lo va a tener la gente y eso nos hará salir a dar vueltas. Pero tranquilos: no vamos a dejar la vida en una combi (risas).