·Entrevistas·

Juane Pelegrin: “Ver que mi música esté en Spotify no me alcanza”

Con motivo del lanzamiento de su nuevo disco, “elige vida”, conversamos con el artista argentino-cubano, que se presentará el 10 de septiembre en el Strummer Bar.

Publicado

el

“Mirá que soy de hablar mucho”, advirtió Juane Pelegrin mientras preparábamos todo para la entrevista en una sala del Moscú Espacio Cultural. Con ese aviso, ya entendimos que podíamos tener una buena charla. Era una fresca noche que se prestaba para la pre-escucha de su nuevo disco, para amigos, prensa y algunos seguidores que se acercaron al lugar de Palermo.

El nuevo disco se titula elige vida, así, en minúsculas. Nos acomodamos en un sofá, con prendas deportivas en un perchero a un costado, rodeado de paredes llenas de manuscritos de diferentes artistas y bandas. Ya listos, Juane comenzó a explayarse sobre su nuevo trabajo: “‘elige vida está sacado de la película Trainspotting. Hay como un manifiesto ahí, que está a la vez tomado de una campaña antidroga de la década del 80 en el Reino Unido. Acá lo que trato de hacer es traer eso como un concepto para esta época, en la cual ‘elige vida’ gira alrededor de cuatro conceptos centrales que son: la nostalgia, el porsiemprismo, la pulsión de vida y la pulsión de muerte”.

Juane ahondó en uno de estos conceptos: “Me encuentro que desde hace varios años estamos en una nostalgia eterna, como que todo el tiempo es: la banda que se vuelve a juntar sin los miembros originales, vayamos a ver bandas que solo son el nombre, películas que se vuelven a filmar, que en muchos casos son muy inferiores a la versión original, discos que se vuelven a grabar porque sí, Boca jugando con una camiseta homenaje a la del 2001. Entonces es como… pará, ¿por qué estamos girando en un loop eterno? ¿Por qué no vamos a la inventiva de nuevo?”.

Prosiguió con el concepto de “pulsión de vida”, marcándolo como eje central del álbum: “me parece que la vida dura un ratito y lo único que tenemos que hacer es disfrutarla. No le entreguemos la vida a nada. Disfrutémosla y vamos, aprendemos a tocar la guitarra, aprendemos a cantar, si te gusta alguien, hablale, animate a hacer cosas porque es solamente un rato que estás. Entonces, es un disco que busca emancipar a la gente desde el lado de elige vida como eje, y el disco arranca con un manifiesto que es como una especie de crítica a esta época”.

“Soy un tipo que, con suerte, si se puede decir suerte, mal que mal en su vida ha hecho lo que quiso: cuando era chico quería jugar a la pelota, y siendo un jugador muy limitado, con perseverancia llegué a debutar en primera en mi pueblo. Después estudié una carrera y con esfuerzo, siendo un estudiante mediocre, me recibí. Quise ser músico desde muy chico, y me esforcé mucho y saqué mis discos”, mencionó Juane sobre cómo él eligió vida.

Y continuó con la idea de “emancipar”: “no podés estar todo el tiempo bajo el ojo crítico que en general es de las redes sociales o de gente cercana que es “che, ¿te parece sacar un disco?, ¿te parece dedicarte a la música? ¿Cuántos viven de la música?” Qué se yo, ¡no sé! Yo no hago esto para comprarme un yate, lo hago porque me gusta y porque tengo un vínculo con las canciones o con la música desde muy chico y me interesa reflejar lo que yo veo en el mundo”.

Pelegrin destacó que en su obra está muy presente el concepto de “la calle”, algo que estuvo presente en su vida: “cuando uno empieza a mirar los gustos de cuando era chico, se empieza a dar cuenta que hay guiños a lo que uno termina haciendo. Yo me acuerdo que era chico y me gustaba ‘Zoo’, ‘El Otro Lado’ de Fabián Polosecki, ‘Calles Salvajes’, toda esa cosa medio trash, y después en el mismo tiempo digo ‘en la música ¿qué me gustaba? Intoxicados, Viejas Locas, Bersuit’. La calle y lo marginal siempre está presente”.

“Cuando me vengo a vivir a Buenos Aires vivo en Once, un barrio donde pasaban un montón de cosas que yo veía en esas canciones. Mis primeras aproximaciones de textos en canciones eran vinculadas a la calle como un espacio combativo. Después me termino dando cuenta que lo que me interesa es reflejar historias absolutamente comunes y mundanas. Mis canciones no hablan de cosas mágicas, ni de cosas de lujo, sino que lo que terminan hablando es de una persona que va a laburar”, destacó Juane.

A Pelegrin lo que le interesa es lo cotidiano: “Los héroes cotidianos son los más potentes: una madre o padre que tiene tres hijos y les tiene que dar de comer, o un pibe que se tiene que romper el lomo para ir a estudiar una carrera, o para trabajar y pagarse la escuela, o pagarse los estudios porque su familia no puede dar la posibilidad de estudiar. Para mí en esa gente hay cosas re potentes. Y es como que me interesa hacer música para ellos.

“También tiene que ver un poco con mi edad. Ya estoy un poco más grande, entonces ya no hago esas canciones que hacía a los 20 de salir y romperse la cabeza y qué sé yo. Me interesa siempre que la música que hago sea acorde a mi momento de la vida, que me refleje. No me gustan las bandas que cantan cosas que cantaban a los 20 años y ya tienen 60. Es como ya está, crecemos y cuando crecés pasan otras cosas”, declaró el artista.

El concepto del disco: “Se terminó dando algo muy homogéneo a nivel letras que no me pasaba hace mucho. Porque no es monótono, sino que es correlativo. Entro en esa correlatividad y empieza a pasar algo muy divertido que es darte cuenta de que empieza a aparecer el concepto también de ‘elige vida’. Como que una cosa lleva a la otra. En el disco anterior, en ‘PENDENCIERO’, apareció el concepto antes. Acá estaban grabadas las canciones y apareció el concepto ‘elige vida’. Y cuando tiré de ese hilo, se armó todo el mundo”.

Una de las canciones más destacadas del disco, aunque es la única que se lanzó previamente y más de un año antes, es “Escúchame entre el ruido”, un cover de Moris. Para esta canción, Juane contó con la colaboración de Litto Nebbia, uno de los padres del Rock Nacional. 

Pelegrin comentó: “cuando tuvimos la idea de grabar esta canción que es del 70, quisimos grabarla como se hacía en esa época. Se había grabado en TNT, un estudio que quedaba a una cuadra de mi casa, pero ya no está más. Entonces, fuimos a ION, uno de los viejos estudios. Grabamos con micrófonos del año del culo, y después pedí grabarlo también con instrumentos de la época. Conseguimos toda una batería de instrumentos viejísimos, guitarras de la década del 50, 60. Grabamos una instrumentación muy parecida a la original. Y después digo ‘¿y si graba alguien de esa época?’.

Y siguió con el relato: “En un momento estaba muy en contacto con la gente de la UMI, la Unión de Músicos Independientes. Cuento que tenía esta idea y que me gustaría grabarla con Litto Nebbia. Me terminan pasando el mail de Litto, y ahí le escribí un correo. Lo escribí en un borrador 600 mil veces. Lo vi, lo edité, con mis mejores palabras, qué sé yo si me responde. Tres horas después, ¡pum!: Litto Nebbia. Un cagazo brutal.

Juane contó que en la respuesta se encontró con un trato como si fuera de alguien que lo conociera de siempre. “Después de cruzar unos mails, le digo ‘mire, quiero grabar una versión de esta canción, así, asá, en ION’. Viste cómo que trataba de que no vea que uno era un improvisado. ‘Espero no se tome mal que lo invite a cantar una canción de otro, pero para mí sería importante que usted esté’. Y él me responde algo muy artístico: ‘Es un tema muy personal, no requiere otra voz. Te voy a grabar coros y guitarras porque eso sí me parece que puedo aportar en la canción’. ‘Por supuesto, haga lo que usted quiera’, dije”.

Sin embargo, Juane le plantó una trampita: el coro final de Lito quedó como voz sola. “Que nos perdone, pero no podía dejar que mi voz tape la de Litto Nebbia, dijo Juane, y respecto de que que “Escúchame…” sea el cierre del disco, agregó: “A mí me gustan mucho los ‘Redondos’. Y con ‘Escúchame entre el ruido’ me pasa lo mismo que con ‘Todo un Palo’: después de esa canción, no puede haber nada. Se tiene que terminar ahí. Ya está. Es una última estrofa con mucha potencia, que va subiendo, que va con energía, con una impronta. Y cuando remata la voz de Nebbia, me emocionó mucho la primera vez que lo escuché. Me parece que logra un efecto muy potente en la gente”.

“elige vida” es un disco que sale del molde habitual de las colaboraciones, porque los invitados no están en lugares obvios: “Sol Bassa toca guitarras y las veces que canta, canta al mismo tiempo que yo; Rodrigo y Marki arrancan cantando ellos; Litto Nebbia mete guitarras y coros y termina metiendo canto al final; Flor Sakeo mete unas guitarras increíbles y su participación es el final del tema prácticamente. La idea es que no sea un lugar común todo, sino que sea una cosa muy a ver dónde está el invitado y ver qué pasa”, se explayó Juane.

“elige vida” es un disco de colaboraciones, pero a la vez no lo es. En palabras de Juane: “no es que llamo a Litto Nebbia para chuparle escuchas de su Spotify o a Marki porque tiene un montón de escuchas mensuales, si no que un disco como este, donde vamos a reducirlo al mínimo que es guitarra y voz, es muy monótono. Si vos estás minutos tocando la guitarra y cantando, entonces cada uno de los invitados aporta climas y texturas. Termina generando un paisajismo muy divertido, o muy amigable a la escucha. Termina siendo natural. No hay invitados forzados, todos están en lugares correctos. Ya eso es un ganar total”.

Entre el merchandising de su nuevo disco, hay cassettes tanto de “elige vida” como de sus discos anteriores, de Juane solista y de su banda, Talles Espaciales. Lo empezamos a hacer en 2015, cuando no había un revival tan marcado de lo retro, por el solo hecho de que me gusta. En esa época compraba muchos discos, todavía había muchas disquerías por Buenos Aires, y digo ‘voy a sacar mi disco’. En ese momento, sacar un disco en CD por derecha era muy muy costoso, y los vinilos eran ridículamente caros. Y un amigo me dice ‘hay un replicador de cassettes que valen dos mangos’. Me peleé con los compañeros de banda, que era una boludez, que no valía la pena, no sé qué. Pero lo hicimos, y ya quedó como mi marca registrada”.

Curiosamente, esto vuelve al punto inicial de la charla: “Me escudo de la nostalgia por el solo hecho de decir que lo hago hace diez, once años, cuando no era algo muy habitual. Es que yo quiero editar mi música, ver que esté en Spotify no me alcanza. A mí me gusta estar en mi casa y que estén mis discos ahí, que estén los míos al lado de los de Oasis, o los de Morris, o los de Charly García. Para mí es como que me da un lugar súper copado y práctico. Que quiero que esté”.

A Pelegrin le gusta trabajar su material pensando en lo físico: “Me encantaría editarlo en vinilo. ‘elige vida’ es un disco que tiene un formato muy simpático para vinilo. A mis discos me encanta pensarlos para el lado A y el lado B, lo cual a mí me exige pensar un inicio de disco, inicio de lado, fin de lado, inicio de lado, fin de lado, entonces me parece que termina pasando eso de que me gusta pensar el disco como algo físico, y sobre todo como el físico que tiene lado A y lado B, que ya el CD no te lo daba”.

A Juane Pelegrin le interesa que su música se esparza ‘en el mundo real’: “por eso toco mucho en vivo. Me gusta hacer este tipo de eventos en los cuales me interesa ver a la gente, charlar con la gente, tocar la guitarra un rato, que pasen cosas de verdad. Si no, estás metido todo el día en las redes sociales, es un embole y no es parámetro de absolutamente nada. Toco mucho en vivo y voy a un montón de ciudades, y me parece que lo potente de eso es ir y ver a la gente, charlar un rato, hablar, cantar, y que a veces te aplauda la realidad y a veces te golpee la realidad. Para mí esas cosas están buenísimas, y me interesa mucho como factor de vida”.

Para el final de estos poco más de 25 minutos de charla, Juane se refirió a la presentación de ‘elige vida’ que será el 10 de septiembre en el Strummer Bar: “va a ser con banda completa. Estamos terminando de definir un par de cosas de instrumentación porque algunos quieren hacerlo igual que el disco, donde no hay bajo, por ejemplo, sino que los bajos son guitarras criollas tocadas solo la sexta cuerda, entonces estamos armando una banda con batería, guitarra, bajo, por ahora, y teclados. Después van a haber invitados, pero mi idea es que el eje de los invitados no pase por los de este disco, sino por los de los discos anteriores, como para armar también un poco un homenaje al pasado”.

Juane tenía razón: habló mucho. Incluso su encargada de prensa ingresó a la sala y se quedó escuchando la conversación. “Hagamos esta pregunta más breve, antes de que ella nos apure”, bromeé. Juane sonrió. Su prensa también. Nadie interrumpió nuestra charla. Al final fueron 26 minutos de conversación.

LAS + LEÍDAS

Exit mobile version