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Ohio Players y los mitos detrás de su mayor hit

Cronista: Martina Migliorisi | Fotos: Gentileza prensa

01 de Agosto, 2021

Ohio Players y los mitos detrás de su mayor hit

Nació en plena década del 70 y llegó al cine y a los videojuegos, pero su papel protagónico más importante responde a creencias populares que incluyen asesinatos: “Love rollercoaster”, atracción fatal.

En 1975, la banda estadounidense Ohio Players presentó ante el mundo su séptimo disco: Honey. Creado en cuatro meses y con una tapa icónica que les valió un premio Grammy, dicho álbum representa, hasta nuestros días, un clásico del funk-soul de los 70’s.

En agosto y noviembre del ‘75 y febrero del ‘76 se lanzaron los tres singles promocionales: "Sweet sticky thing", “Love rollercoaster” y “Fopp”. La primera y la última, aunque exitosas entonces y recordadas todavía, quedarían opacadas ante el encanto de la hermana del medio, que expandió su presencia entre 1996 y 2006 a soundtracks como el de la película Destino Final 3, el videojuego Grand Teft Auto San Andreas o reversión mediante, a cargo de los Red Hot Chili Peppers, la serie animada Beavis & Butt-head.

Hipnótica y tétrica, “Love rollercoaster” fue recibida por los charts de Estados Unidos y Canadá en el mismo podio que, tiempo más tarde, convertiría al álbum en disco de oro. Pero no todo lo que brilla...

Despacio, cerebrito

Donde hay un éxito, hay una creepypasta. O varias. La obra compuesta por William Beck, Leroy Bonner y Marshall Jones, entre otrxs, no es la excepción.

En Internet, las facetas de lxs usuarixs oscilan entre creyentes, escépticxs y decepcionadxs. Es que en medio del trance en el que “Love rollarcoaster” nos sumerge, aparecen guitarras, bajos y... ¿un grito?

Vamos por partes. Hay un “origen” en el que cada relato coincide, a pesar de devenir, más tarde, en explicaciones completamente distintas. Según la leyenda, entonces, la grabación original del track tuvo lugar en un departamento que funcionaba como estudio, con los pros y los contras que ello representa. En un registro casero no es extraño que algunos sonidos externos se “cuelen” y terminen empastados la pista. Lo curioso de los Ohio Players aparece en el minuto 2:51, en la versión del álbum, o en el minuto 2:32, en la versión del single.

Entonces, la bifurcación.

Elige tu propio trauma

La versión más popular de los hechos sugiere el asesinato de una mujer “x” en el mismo edificio en que los norteamericanos tocaban. Sin embargo, al no haber registros sobre un cuerpo hallado en dicho inmueble ni denuncias para dar con el paradero de una joven desaparecida, pierde credibilidad.

Otra teoría -quizás, la menos coherente de todas- sostiene que en los pasillos del lugar se estaba sacrificando a un conejo -si buscás algún tipo de explicación de por qué un conejo, por qué no un perro o por qué Actrices Argentinas no habla de esto, tengo malas noticias para vos-: la explicación son los padres.

Por otra parte, en un intento por acercarnos nuevamente a la cordura, existe también una creencia ligada a la tapa del disco: en ella, Ester Cordet, modelo panameña y conejita Playboy, posa desnuda y sostiene un tarro de miel en su mano derecha, mientras que con la izquierda alza un cucharón que vuelca dicho dulce sobre su boca. De acuerdo a esta leyenda, la grabación y la sesión de fotos coincidieron en espacio y tiempo, y el grito registrado en la cinta corresponde a Cordet, que se habría quemado con un trozo de miel expuesto a altas temperaturas, a fin de fluir con el efecto deseado para el arte de tapa.

En el mismo sentido, aunque con un capítulo más, trascendió la versión que explica que, en realidad, Cordet, tras haber padecido múltiples daños, recurrió al manager de los Ohio Players para pedir una indemnización. Lejos de llegar a un acuerdo, se encontró con un hombre que la acuchilló.

Una máxima: la realidad siempre es más aburrida

Si preferís el velo misterioso a la insípida verdad, esta es la señal para que dejes de leer.

¿Qué pasó, realmente, en la grabación de “Love rollercoaster”? Billy Beck, tecladista de Ohio Players, es el responsable detrás de tanto misterio.

Pará, pará, pará... ¿vos me estás diciendo que el grito jamás correspondió a una mujer?

Según relató el músico –varios años más tarde y después de sacarle todo el jugo posible a las leyendas urbanas- la canción estaba saliendo tan bien al momento de grabarla que, en un acto reflejo producto de la emoción, esbozó el grito agudo que todxs conocemos.

¿Ohio Players? Los reyes del márketing.

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