Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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The Kooks

La chatarra del corazón

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Gentileza: Leandro Baglietto

14 de Mayo, 2012

La chatarra del corazón

La banda de Luke Pritchard tocó por segunda vez en la Argentina ante un Luna Park agotado.

El fenómeno The Kooks versión 2012 es bastante difícil de explicar. Hace dos años, llenaban dos Trastiendas, en lo que era la presentación de sus discos más exitosos: Inside In/Inside Out (2006) y Konk (2008). En su segunda visita, vienen apoyados sobre su nuevo trabajo, Junk of the Heart (2011), que no tuvo la misma repercusión en los charts, y que se aleja un poco de su sonido característico. En este marco es cómo los de Brighton pegan el salto hacia un estadio y le cuelgan el cartel de sold out.

El que no necesita explicar nada, porque tiene todo muy claro, es Luke Pritchard – cantante y guitarrista – que abre el show con “Is it me” y despliega toda su electricidad por sobre la pasarela del escenario. Cada movimientos, cada contorción del líder de los Kooks, termina en el eufórico grito de la platea femenina. Luke tiene bien aprendido su libreto de animador y de compositor. Sabe cómo crear las melodías agregando la pizca justa de “lalala / uooo” para lograr ensamblar el tema en tu cabeza.

A pesar de las comparaciones con Arctic Monkeys y con los Kinks, ellos esquivan el bulto y siguen enfocados en su mundo e influenciados por Bob Dylan, The Police y David Bowie (quien dio origen al nombre de la banda) logran tener un setlist con grandes canciones  como “Rosie”, “She moves in her own way” o  “Sway” coreadas por todo el Luna Park.

El resto de la banda formada por Hugh Harris (guitarra), Denny Weston (batería) y Peter Denton (bajo) suena contundente y pareja y realza su lado más salvaje y post punk con temas como “You don’t love me” e “If only” -con Garred tocando parado y pegándole con todo al redoblante-. Así llega el momento más íntimo del show, con “Seaside” (Luke solo con su guitarra) y “Tick of time” con ese toque country que marca la experimentación de su último álbum; confirmando que lo acústico les sienta muy bien (ver en youtube el cover de “Kids” de MGMT).

Pritchard se roba todas las miradas con su corrección al cantar, con sus relatos de amor, rupturas y noches eternas, sumado a su carisma, el cual desparrama con elegancia británica, evitando caer en lugares comunes – aunque al final desplegaron la bandera argentina- pero dedicándose a hacer un buen espectáculo de rock.

Seguidilla de hits para cerrar la primera parte: “Ooh la”, “How‘d You Like That”, “Shine on” y “Do you wanna” y la gran contradicción del público haciendo un descontrolado pogo sobre un estribillo que dice “¿quieres hacerme el amor?”. “The Saboteur"”, “Junk of the Heart” y “Naive” sellaron el final de una noche a puro Indie.

Los Kooks regresaron y a pesar de que su último trabajo no fue el mejor, lograron reventar el Luna Park. Van por buen camino para alcanzar el estatus de The Strokes y Arctic Monkeys. Veremos que nos depara su tercera visita…
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