Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Rata Blanca

Una larga espera que valió la pena

Cronista: Fernando Canales | Fotos: Anabella Reggiani

05 de Junio, 2009

Una larga espera que valió la pena

La banda liderada por Walter Giardino llenó el Luna Park después de 3 años, para presentar oficialmente su último disco, El reino olvidado, y grabar un DVD.


Ya son casi 21 años los que Rata Blanca lleva recorriendo los caminos del rock and roll. Fueron criticados despiadadamente por tocar en sus inicios en bailantas y porque los cortes de sus últimos discos sonaron en las radios donde rigen el pop y los 40 principales. El éxito siempre trae eso, la famosa frase “se vendieron”. A pesar de todo Rata Blanca continuó firme con su combo inconfundible: Los riffs de Walter Giardino marcados por sus grandes influencias (Ritchie Blackmore e Yngwie Malmsteen) sumados a la gran voz de Adrián Barilari. Y así lograron conquistar no sólo Argentina, sino también Latinoamérica y España. Después de tres años sin presentaciones oficiales “La rata” volvía a verse la cara con su público. La espera fue larga, salvo por los shows que se colaban en algún festival masivo, pero tres años no dejan de ser mucho tiempo.

Y el marco para tal encuentro no podía ser otro que un Luna Park lleno (8000 personas), y un escenario perfectamente ambientado, dividido en dos. La parte superior ocupada por Hugo Bistolfi en teclados y  Fernando Scarcella en batería. Y en la parte inferior Giardino, Barilari en voz y Guillermo Sánchez en bajo. A las 9 en punto “Las voces del mar” hacía de intro para que, caiga el telón, explote la pirotecnia y todo vuele con “El reino olvidado” tema que le da nombre a la última placa. “La otra cara de la moneda” y el ya clásico “Sólo para amarte” mantenían al público en éxtasis en el reencuentro.

Las nuevas canciones seguían sonando. “Si eres hijo del rock es porque estás aquí” anunciaba Barilari mientras comenzaba “Si eres hijo del rock”. Por si algún despistado no había podido conseguir el último disco de Rata, pero compró la entrada para verlos, no tuvo por qué hacerse problema ya que “El reino olvidado” fue tocado íntegramente en las tres horas que duró el show.

El instrumental “Madre tierra” sirvió de antesala para lo que sería la sección solos. Giardino, el mentor y cerebro de la banda, fue quien se hizo dueño del escenario. Con una improvisación hiperveloz sobre sus escalas menores, desembarcó en “Preludio obsesivo”, siguiendo con algunas piezas clásicas al estilo de Paganini/Bach, para cerrar con una zapada, en una onda Gary Moore + David Gilmore de Pink Floyd.

Interrumpido antes por “El circulo de fuego”, Hugo Bistolfi era ahora el encargado de solear. Sobre un sampler de violines, Hugo hizo volar sus dedos sobre su sintetizador y más tarde sobre su Hammond imitando a uno de sus ídolos (John Lord de Deep Purple). Fernando Scarcella cerró el ciclo de solos con su batería sobre varias pistas grabadas y al final sobre “The Barber of Seville” de Gioachino Rossini en una versión más metalera.

Con las últimas notas de “Chico callejero” y con un Barilari mostrando todo su espectro vocal, se acercaba por lejos lo mejor de la noche. “Déjenme presentarle a una hermosa mujer: Tarja Turunen” la presentó Barilari y la ex cantante de Nightwish quien hace poco se presentó en el país haciendo cuatro funciones subió al escenario. El primer tema con ella fue “Rompe el hechizo”, en donde en el estribillo la fusión de Barilari con Tarja hizo recordar a Fabio Lione, cantante de Rhapsody, generando una energía que desbordaba el Luna Park. Barilari cedió su lugar, para que la finlandesa junto a los músicos de Rata, se luzca una versión sublime de “Child in time” de Deep Purple. Con su  registro vocal de soprano, Tarja nos regaló una interpretación magistral que por suerte va a quedar registrada en el DVD. Para cerrar la trifecta, la cantante interpretó junto a todo el grupo “Guerrero del arco iris” para después despedirse.

Más tarde “No es nada fácil”, con Barilari haciendo un contrapunto con Walter, imitando con su voz los sonidos de la guitarra, la balada “Mujer amante” y “La leyenda del hada y el mago” pusieron punto final a la noche que duró tres horas.

Con su formula vieja pero que sigue vigente a pesar de los años, Rata Blanca llenó el Luna Park y demostró que su hard rock puede pasar a través de las críticas y de las fronteras de nuestro país.

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