Revista El Bondi - 15 AÑOS DE ROCK
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Rock con perfume por dos

Cronista: Gentileza: Lautaro Guido Pavía | Fotos: Gentileza: Leandro Ciaffone

05 de Junio, 2009

Rock con perfume por dos

En el Centro Cultural Rojas, se presentaron dos bandas femeninas, Ovejas y Estoy Konfundida. La primera resultó más interesante y original que la segunda, que se dirigió hacia lugares un poco comunes.

A las 21:15 el power trío Ovejas empezó a todo volumen su set con “Dinosaurios”, que incluye en su letra una parte del clásico de Vox Dei “Las Guerras”. La baterista Elixa marcó cuatro y con un riff a lo Franz Ferdinand de la guitarrista María Florencia dieron comienzo a “Extrañarte”, con un gran sólo de guitarra con wah - wah. Esta canción transmite imágenes de una relación terminada en la que la protagonista sufre por amor: “el teléfono no para de sonar. Tus fantasmas me vienen a buscar para hacerme llorar”.

En “Elefante”, que se inicia con una reminiscencia de White Stripes, se empieza a disfrutar de la suave voz de la cantante que hace prestar aún más atención al desempeño de la banda. Los coros de la baterista y de la bajista Sofía le dan más cuerpo a la parte vocal de una manera clave.

Un rasgueo profundo y crudo de un blues bien clásico al estilo de los primeros discos de Pappo‘s Blues, introduce con “Caracol” un cambio de estilo con un ritmo más calmado que los anteriores temas. María Fernanda empieza sola con la guitarra, la banda se le va acoplando de a poco y “Acordes sostenidos” va transformándose en uno de los temas que suenan más logrados, contundentes y originales.

La bajista toma mayor protagonismo en “Rosa”, ya que sus intervenciones le dan otra dimensión a ese tema, en el que también se destaca el juego que hace la baterista con el high-hat quién a su vez, se encarga de la voz principal en “Niña triste”. Estos dos temas conforman un medley con “Soledad”, que baja la tensión del recital en una especie de balada, en la que Ovejas siguió demostrando una contundencia inquebrantable. En esta canción la guitarrista logró su sólo más notable.

El nivel de los instrumentos quizá haya sido uno de los puntos menos brillantes de esta parte, ya que el volumen tapaba la voz principal, que mantuvo durante todo el recital una performance muy destacada. Con un pedido de la cantante hacia el público para que baile y cante, “Cornisa” dejó en claro la presencia, total seguridad y el manejo increíble que la líder posee sobre el escenario.

Luego de dos arranques falsos, “Pose actitud” continuó con la constante que aglutinó a toda la banda: rocks bien al palo con actitud punk. Con el cover “No hay tiempo de más” del segundo disco en estudio de Manal (El León, 1971) Ovejas coronó una actuación excelente que sólo tuvo el detalle negativo del nivel de sonido de los instrumentos en algunos temas.

Fueron 45 minutos exactos de música muy bien interpretada, un tiempo justo que hace que una banda nueva presente sus temas sin cansar al público. La banda sonó en todo momento muy prolija y con confianza. Todos los prejuicios sobre las mujeres haciendo rock fueron derribados sin ninguna duda por este power trío femenino.

Luego llegó el turno de Estoy Konfundida con una propuesta más simple y directa, tanto en el sonido como en las letras. Este cuarteto propone una estructura de canción típicamente punk en dónde entre otros detalles, el bajo de Ana Maldonado suena más grueso, grave y marcado que el de Ovejas. La oferta musical de la agrupación hace acordar a los primeros discos de El Otro Yo como “Los hijos de alien” y “Mundo” de 1994 y 1995 respectivamente.

“Ninja” fue el tema elegido para abrir el set, que también duró 45 minutos. En “Atrapada” y “Yo tendría” quedó en claro que aunque musicalmente la banda suena bien, entera y segura, tiene algunos inconvenientes en las voces, menos desarrolladas, menos claras (tal vez por lo aguda que las colocan) que la de la cantante de Ovejas. Uno de los puntos positivos de la banda fue la actuación de Soledad Pratolongo, una de las guitarristas, ya que su voz resultó ser la más clara, grave e interesante de la banda. Quizá ella debería cantar la mayoría de los temas.

A lo largo de las 15 canciones interpretadas, esta banda de mujeres nunca intentó ni quiso salir de su estilo punk adolescente y no exploró otras formas. “Morbo”, que dice “cuánto morbo que hay a tu alrededor, casi seguro que depende de vos” fue la letra más interesante de su actuación, en la que las voces también mejoraron y se entendieron bastante más, aunque había veces que la del medio no se escuchaba.

En el Centro Cultural Rojas, con una organización casi perfecta, se presentaron dos bandas femeninas que dejaron en claro la calidad y nivel de cada una de las propuestas. Uno de los grandes aciertos fue que cada agrupación tocó 45 minutos ininterrumpidos, no más, para no fatigar a la audiencia. De un lado, a Ovejas ese tiempo le sobró para demostrar lo bien que suenan, lo interesante que resultan sus temas, la contundencia de su manera de rockear y el evidente ensayo que poseen encima. Por el otro, Estoy Konfundida sonó muy bien durante todo su set, aunque su sonido no tiende a la originalidad, ya que el cuarteto cae en varias oportunidades en clichés punk sin agregarle un toque personal destacado. De todas formas fue una noche positiva, de una hora y media de rock, para estas dos bandas que se abren camino en un ámbito muy difícil para las mujeres.

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