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(No) solo barras y facts: Caliope Family en Niceto Club

La banda rosarina visitó la ciudad y presentó Emblema, su cuarto disco de estudio.

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El domingo 7 de junio fue una jornada atravesada por la tristeza. Apenas dos días antes había muerto el Indio Solari y ese mismo domingo se realizaba el último adiós al Míster. Bajo un cielo gris, húmedo y pesado, y con el duelo ricotero todavía latente, Caliope Family llegó a Niceto Club para presentar Emblema, su trabajo más reciente.

El comienzo estaba anunciado para las 21, aunque la banda no apareció en escena hasta cerca de las 22. Antes, el rosarino Rama Molina abrió la noche con algunas de sus canciones y un pequeño homenaje al Indio: una versión suave y funky de “La bestia pop”. Cuando finalmente llegó el turno de Caliope Family, el rito comenzó con “Un día más”, un rap que retrata una jornada cualquiera en la vida de Brapis, MC de la banda. Sobre un groove de tintes cinematográficos, Brian describe rutinas, deseos y calles compartidas: “Me despierto y me aseo, tarareo unos raps / busco fire, pongo el agua y pico para armar / en la calle sale gente por la moneda / los mayores pal trabajo, nenes a la escuela”. La intensidad creció con “6 AM”, cargada de referencias a figuras como Tupac, Wu-Tang Clan y 50 Cent, para luego ceder terreno a climas más sensuales y relajados en “Elevados”, “Energía” y “Calma”.

Sobre el escenario, Caliope Family desplegó una formación ampliada de ocho integrantes. Junto a Brapis estuvieron Agustín Pérez en teclados, Franco Olima en bajo, Camilo Corradín en batería, Pancho Val en guitarra y Juana Maidagan y Pecu Carb en coros. La propuesta sonora encontró allí uno de sus principales fuertes: una banda capaz de moverse con naturalidad entre el funk, el rap y matices melódicos. Entre canciones, y mientras el escenario permanecía a oscuras, sonaron distintos audios con la voz de Brapis. En ellos repasaba la cocina de Emblema: anécdotas con la familia Caliope, sensaciones del proceso creativo y algunos momentos de humor que reforzaban la identidad colectiva del proyecto.

Entre funk, rap y humo la noche siguió avanzando con un repertorio de 28 canciones que recorrió la totalidad de Emblema y buena parte del catálogo previo de la banda. Sonaron “Flota el humo”, “Da funk”, “No quiero una explicación”, “Santos Dumont” y “Por la fam”, entre otras. El tramo más intenso quedó reservado para el cierre. Tras un breve bis, los golpes de “Llantas”, “Ducato” y “Dirty” encendieron definitivamente la pista y provocaron el momento de mayor agite de la noche. La despedida llegó con “Emblema”, la pieza que cierra el disco homónimo y que funciona casi como una declaración de principios: “El tío preso, padre ausente, madre adolescente / escucha rap rap en sus auriculares / aunque ninguno de sus compañeros sabe / si es algo del momento o se trata de algo grande / ni él mismo sabía que algún día quizás esto lo salve”. Caliope Family se despidió de un Niceto lleno y entusiasta dejando en claro que el rap puede expandir sus fronteras y abrazar múltiples lenguajes cuando encuentra las manos y las voces correctas. 

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