Título original: Eden Lake
Director: James Watkins
Intérpretes: Kelly Reilly, Michael Fassbender, Jack O´Connell
Fecha de estreno: 17/12/2009
Sangre, menores feroces y odio. Eden Lake es un recluido paraje silvestre –un bosque en Inglaterra- que Jenny y Steve eligen para acampar durante un fin de semana romántico. Muy pronto la pareja se topa con un grupo de adolescentes salvajes que torna su paseo en un calvario y derroche de sangre.
Violencia aquí se dice crueldad, perversión y sadismo en un regreso al infinito. El padre violento, el hijo violento, el acto violento, venganza y violencia nuevamente; no hay propósito. Tal vez en Inglaterra la figura de los adolescentes –entre 13 y 18 años- como asesinos despiadados sea tema de ficción, pero aquí en Argentina es muy distinto. La historia es por desgracia tan verosímil que asusta –repugna en verdad- y no da lugar a ninguna maravilla rescatista. ¿Violencia engendra violencia? Sin duda, este es el caso de Brett -Jack O´ Connell- el psicópata que lidera el grupo de niños aborrecibles de Eden Lake.
La historia es simple, poco original y muy ajustada –no hay mucho por esperar- pero las actuaciones son convincentes, la introducción es corta; nada sobra y el filme no aburre. Es curioso preguntarse cómo semejante pieza de brutalidad se propone a entretener sin adiciones a la violencia y desesperación que fluyen irrestrictas en Eden Lake, pero al parecer estas expresiones ya son tan frecuentes –en la cultura occidental al menos- que no es suficiente la cotidianidad para sobrellevarlas sino que se propicia su transformación artística.
La nota más resonante de la película es su realismo, con apenas unos cuchillitos y mucha saña, la violencia alcanza niveles inquietantes. Advertencia: quienes atiendan a Eden Lake con una sonrisa, la perderán en el paseo.
TXT: Gentileza Rodrigo Amorin